Herencia española 4º aniversario

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31/05/2009

Monarquía, Ejército y Policía, instituciones más valoradas 30 años después

Articulo extraido de http://www.elmundo.es/

La Justicia, el Senado y el Congreso obtienen la peor valoración de los españoles, que aplauden la Transición, la Constitución y la democracia
MANUEL SANCHEZMADRID.- Treinta años después de la aprobación de la Constitución, los españoles siguen depositando su mayor confianza en las instituciones, digamos, más tradicionales: Ejército, Policía y Monarquía.


Así se desprende de una encuesta del CIS, hecha pública ayer y muy centrada en dicho aniversario, en la que al preguntar a más de 2.400 ciudadanos sobre la confianza que le merecen una docena de instituciones ganan de calle los uniformados.
Según dicho sondeo, la institución mejor valorada es el Ejército, con un 5,96 de nota media; seguido de la Policía, con un 5,85 y, en tercer lugar, la Monarquía, con un 5,54.
En el lado contrario, el último lugar lo ocupan los tribunales de Justicia (3,73), pero las dos cámaras democráticas, Congreso y Senado, se sitúan en el penúltimo y antepenúltimo lugar, con notas muy bajas.
No obstante, el sondeo demuestra que los españoles están no sólo encantados con la Monarquía parlamentaria, sino con la Constitución y con la democracia.
No hay lugar a dudas. A la pregunta de qué sistema político prefiere, el 88,5% defiende el sistema democrático o, ante el interrogante del grado de satisfacción que tiene con la Constitución, el 53,4% dice que se siente muy satisfecho o bastante satisfecho.
El Rey se sale de la tabla. Una inmensa mayoría de españoles cree que sin su presencia la Transición no hubiera sido posible, que su figura es una garantía de orden y estabilidad, que ha sabido ganarse la simpatía de los españoles y que ha probado que la Monarquía podía cambiar y adaptarse a las exigencias actuales.
Con todas estas afirmaciones, más del 70% de los encuestados está muy o bastante de acuerdo.
La encuesta también pregunta sobre la necesidad de la reforma de la Constitución y, en este caso, también hay una amplia mayoría que ve necesaria su modificación, concretamente, el 52,7%. Por el contrario, un 27,5% considera que hay que dejarla como está.
Reforma Constitucional
Más dispares son las respuestas de los ciudadanos sobre para qué hay que modificar la Carta Magna.
La opinión mayoritaria, de un 11,5% de los encuestados, es que hay que hacer una reforma de la Justicia. Un 8,8% sólo apoya dicha modificación para actualizar el texto y adaptarlo a los nuevos tiempos.
Luego, según el CIS, hay variadas respuestas: para el endurecimiento de las penas y el cumplimiento íntegro de las condenas; para reformar el sistema autonómico; para la sucesión de la Corona, etcétera.
La encuesta también pregunta por varias instituciones de forma más concreta: Congreso, Senado, Defensor del Pueblo, Consejo General del Poder Judicial y Tribunal Constitucional.
Los ciudadanos valoran con moderación a estas instituciones, pero muestran un alto grado de desconocimiento sobre sus funciones y quiénes las dirigen.
Sorprende que sólo el 9,2% de los encuestados acierte a decir el nombre del presidente del Senado -que lleva ya casi cinco años al frente de la Cámara Alta-, o que la inmensa mayoría reconozca tener poco o ningún conocimiento de las funciones constitucionales que desempeñan dichas instituciones.
elmundo.es
Documento:
Lea el barómetro del CIS.

Mujeres en la historia- Serie documental

(Documental en linea) Teresa Cabarrús
(Documental en linea) Beatriz Galindo
(Documental en linea) Las romanticas
(Documental en linea Princesa de Éboli
(Documental en linea Leonor Lopez de Cordoba
(Documental en linea) Isabel Roser
(Documental en linea) Clara Campoamor
(Documental en linea) María Lejarraga
(Documental en linea) Maria Rafols
(Documental en linea) Rosario de Acuña

Mujeres en la historia- Isabel Roser (Documental en linea)

Mujer libre e independiente por estado civil y por fortuna, colaboró activamente con Ignacio de Loyola en Barcelona.

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Mujeres de la historia- Leonor López de Córdoba (Documental en linea)

Leonor López de Córdoba se atrevió, en pleno siglo XIV, a intervenir en política, decidiendo, durante varios años, los destinos del Reino de Castilla. También fue la autora de la primera autobiografía en lengua castellana.

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Mujeres en la historia- Princesa de Éboli (Documental en linea)

Ana de Mendoza, Princesa de Éboli, es uno de los personajes más representativos de la vida cortesana en el reinado de Felipe II, siempre inmersa en los círculos de poder.

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Mujeres en la historia- Las romanticas (Documental en linea)

Carolina Coronado, Gertrudis Gómez de Avellaneda y Robustiana de Armiño vivieron en el mundo romántico y melancólico de la España del siglo XIX. Poetas y dramaturgas, desarrollaron su talento entre la Corte y las capitales de provincia, enmedio de matrimonios y amores fallidos y pasionales.

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Mujeres en la historia Beatriz Galindo (Documental en linea)

Beatriz Galindo, 25 años más joven que la reina Isabel la Católica, fué la mujer más culta de la Castilla de su época, siendo elevada a la Corte por decisión personal de la reina.

Ver documental

28/05/2009

Primero de junio, movilizacion general en internet!!!!

El 1 de junio 2009 estamos movilizados en la Web. Esta movilización cuenta con internautas y blogueros cubanos y no cubanos que desean ver al pueblo de Cuba libre, disfrutando de sus derechos inalienables. El 1 de junio 2009, todos los internautas y blogueros dejaran su página de inicio abierta todo el día con el mismo documento y texto aquí abajo anunciados, en signo de solidaridad con el pueblo cubano. El pueblo cubano necesita vuestro apoyo y la solidaridad de todos. Contamos con vosotros, internautas de todos los países, para hacer ese día, de esta justa reclamación, un éxito.Gracias a todos.
Pedimos a todas las personas e instituciones defensoras de los derechos civiles en el mundo que contribuyan a esta movilización, y llamamos al gobierno cubano a:

- Liberar a los presos políticos en Cuba

- Levantar las prohibiciones que impiden a los cubanos entrar y salir de su país

- Levantar las prohibiciones de acceso a Internet para los cubanos
(Nota de Prensa cortesia de Chiquita Mala)

Premio al lector y comentarista

Nuestros amigos de Cuba Española nos honran con este premio honorífico del cual nos sentimos muy agradecidos.
Cuba Española dice de nosotros.
Yo, José Ramón Morales del blog Cuba Española, y con permiso de Margarita García Alonso, de Chiquita Mala y Di Marga Code, quiero entregarles el PREMIO AL LECTOR Y COMENTARISTA a los siguientes blogs, que se destacan por su diseño, información y respeto a sus lectores.
Mis elegidos son;

1- Herencia Española, por su gran labor difundiendo la historia de España que es la nuestra también. Este es un blog que recomiendo a todos, tiene muchísima información, es verdaderamente una enciclopedia y felicito a su autor, Manuel Álvarez Molina, quien enseguida se unió al Blog de Banderas y mando la suya. Es un gran amigo que desde Cádiz nos apoya. Felicidades!

Muchas gracias a ti José Ramón. Y sigue también con tu gran labor que con sinceridad aseguro que es extraordinaria.

27/05/2009

Exposición La guerra de independencia en la comarca de Aracena y picos de Aroche

LOS VIENTOS QUE CAMBIARON LA HISTORIA EN ANDALUCÍA. LA GUERRA DE INDEPENDENCIA EN LA COMARCA DE ARACENA Y PICOS DE AROCHE.
Los vientos que cambiaron la historia en Andalucía. La Guerra de Independencia en la comarca de Aracena y Picos de Aroche, es una exposición organizada por el Archivo Municipal del Excmo. Ayuntamiento de Aracena en colaboración con la Asociación Hespérides de Profesores de Geografía e Historia de Andalucía y nos muestra los prolegómenos de la Guerra de Independencia Española.
El punto de partida es el final del siglo XVIII como referencia temporal y como lugar protagonista Cádiz, junto a nuestra comarca de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Este escenario nos sirve para hacer un recorrido por la época y la sociedad de fines del siglo XVIII y además para mostrar la enorme importancia que tuvo nuestra comarca serrana en tales acontecimientos. La Revolución Francesa, el final del reinado de Carlos IV, las conquistas napoleónicas o las colonias americanas sirven para explicar estos cruciales momentos de nuestra historia.
El escenario de esta exposición, como no podía ser de otra manera, es la Iglesia de Santo Domingo de Aracena, construcción de estilo gótico-mudéjar erigida en el siglo XV. Este lugar fue el primero que sufrió la ocupación de las tropas napoleónicas que, provenientes del Castillo de las Guardas (Sevilla), tenían como objetivo ocupar a toda nuestra comarca. Asimismo, también por esta Iglesia, entró el grueso de la columna que comandaba el general Ballesteros y que consiguió derrotar a los franceses. Valga esta anécdota histórica para conmemorar aquellos momentos olvidados en nuestra memoria.
La Iglesia de Santo Domingo de Aracena acogerá esta exposición del 5 al 19 de junio donde podremos ver documentos de la época y un conjunto de paneles que nos acercan a aquellos acontecimientos tan importantes para nuestro país y nuestra comarca. La exposición se completa con una colección de monedas antiguas, que van desde el tetradracma griego hasta nuestra peseta.

Horario de la exposición: 20:00 a 22:00 horas.
Organiza: Colabora:
AYUNTAMIENTO DE ARACENA

ASOCIACIÓN HESPÉRIDES
ARCHIVO MUNICIPAL

26/05/2009

El mapa geológico más antiguo de España data de 1834

Este articulo esta extraido de www.elpais.es y lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos
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Hasta ahora se consideraba que el Mapa Petrográfico del Reino de Galicia, realizadopor Guillermo Schulz en 1835, era el primer mapa geológico de España. Sin embargo, Ester Boixereu, geóloga del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), afirma en un artículo publicado en el Boletín Geológico y Minero de España que, un año antes, el prestigioso ingeniero de minas francés Frederic le Play había publicado en Francia un mapa geológico y minero de Extremadura y norte de Andalucía.

El mapa de Le Play, publicado en 1834, se presenta como el mapa geológico más antiguo de España y el primero en el que se aplica el Sistema Métrico Decimal, informa el IGME.
Esta cartografía de Extremadura y el norte de Andalucía está realizada a escala 1:1.000.000 y se acompaña de una doble escala gráfica en leguas castellanas y en unidades del sistema métrico decimal. Contiene una leyenda en la que se distinguen nueve litologías distintas, signos convencionales y los principales indicios mineros y establecimientos metalúrgicos. El autor, Frederic Le Play (1806-1882), brillante ingeniero de minas francés, había sido encomendado por la administración francesa para evaluar la potencialidad minera del sur de España. La existencia de este mapa había pasado desapercibida para todos los estudiosos de la geología hasta la fecha, indica el organismo público.
La aparición del primer mapa geológico de la historia realizado por Wiliam Smith para Inglaterra y Gales en 1814, pone de manifiesto, por primera vez, la estructura tridimensional de la corteza terrestre. A partir de su aparición se considera a la Geología como una ciencia independiente y de ahí la importancia de saber cuáles fueron los primeros mapas geológicos.
Según Boixereu, "el mapa de Le Play es de una gran calidad, está representado a escala 1: 1.000.000, pero con una gran precisión, se trata de un verdadero mapa geológico en el concepto actual de éste, pues resuelve la sucesión estratigráfica y la estructura geológica de la región, mientras que el mapa de Schulz de 1835 es tan solo un mapa de afloramientos"

22/05/2009

Marcha granadera

Este articulo esta extraido de http://www.fiscalia.gov.bo y www.wikipedia.org

El Himno Nacional Español es uno de los más antiguos de Europa.

Su origen es desconocido. Se ha encontrado su partitura en un documento del año 1761, el "Libro de Ordenanza de los toques militares de la Infantería Española" cuyo autor es Manuel Espinosa, en la que aparece el Himno con el nombre de la Marcha Granadera, ya por entonces 'de autor desconocido'. Desde mucho antes, los Granaderos del Rey iban al combate y desfilaban ante la Familia Real a los sones de su Marcha. Algunos historiadores subrayan las similitudes entre la Marcha y algunos aires militares de la época del Emperador Carlos I de España y V de Alemania, o de su hijo Felipe II (siglo XVI).

El 3 de septiembre de 1770, el Rey Carlos III declaró 'Marcha de Honor' a la "Marcha Granadera", y con ello formalizaba la costumbre de interpretarla en actos públicos y solemnes.

En poco tiempo, y sin que hubiese ninguna ley que lo ordenara expresamente, los españoles consideraron a La Marcha Granadera como su himno nacional y la llamaron "La Marcha Real", porque era interpretada en los actos públicos a los que asistían el Rey, la Reina, o el Príncipe de Asturias.

La "Marcha Real" ha sido siempre el Himno de España, salvo durante la II República (1931-1939), cuando se adoptó el "Himno de Riego", una marcha de los Batallones de las Milicias Nacionales de principios del siglo XIX. Acabada la Guerra Civil, el Himno volvió a ser La Marcha Real, bajo su viejo nombre de La Marcha Granadera.

En octubre de 1997 se aprobó un Real Decreto en el que se regula oficialmente la utilización de la Marcha Real, en sus versiones larga y corta, y se promulga una partitura aprobada por la Real Academia de Bellas Artes en la que se recuperan para La Marcha Real los tonos musicales del siglo XVIII.

Un Himno... sin letra

La Marcha Real es uno de los raros casos de Himno Nacional que sólo tiene música, y no letra.

Durante el reinado de Alfonso XIII se compuso una letra que nunca fue oficial ni llegó a cuajar en la tradición popular.

Durante la dictadura de Franco (1939-1975) el Himno se cantaba a veces con los versos del poeta José María Pemán. Tampoco estos versos fueron nunca reconocidos oficialmente.

Conjeturas sobre su origen

En los años 1980, otro musicólogo español, con la ayuda de un investigador español residente en Italia, descubrió en un archivo de Venecia la que parece la fuente original de la obra supuestamente enviada a España por el Rey de Prusia. Se trata de una «llamada» y es probable que date del siglo XVI. En la clasificación figuraba como «spagnola». Su sencilla morfología musical hace pensar que se interpretaba con flautas o pífanos, y la mayor parte de sus notas coinciden con las de la Marcha Real o Granadera. El hallazgo se publicó en el diario ABC de Madrid[cita requerida]. Desde su descubrimiento se ha interpretado en varias ocasiones.

Por otro lado, algunos historiadores subrayan las similitudes entre la Marcha y algunos aires militares de la época del emperador Carlos V.

Otras fuentes apuntan a que el origen del himno oficial podría estar en una composición del filósofo y músico árabe saraqustí Ibn Bayyah (Avempace) de finales del siglo XI o principios del XII. Tras descubrir casualmente el parecido entre una composición de éste, interpretada por Omar Metiou y Eduardo Paniagua, y el himno español, el músico andaluz Chapi Pineda confirmó las semejanzas.

Las atrocidades de EEUU al pueblo español y filipino en 1898-1946

Estados Unidos, que desde tiempo ansiaba apoderarse del archipiélago filipino (así como de Cuba, Puerto Rico, Guam y otras islas españolas del Pacífico) finalmente declaró la guerra a España en 1898, para apoderarse de ellas por la fuerza. Como ya había hecho con Hawaii en 1895, EE. UU. se inmiscuyó en las luchas internas so pretexto de proteger los intereses norteamericanos en los agitados territorios. Con su entonces moderna marina, EE. UU. derrotó a España. En realidad, el emergente nacionalismo estadounidense, en fase expansiva y tardo-colonial, con solapado carácter imperial-mercantil, más bien aspiraba a anexionarse todas aquellas colonias de Oceanía y el Caribe, que una España histórica y socialmente debilitada no podría defender. Las conversaciones de paz culminaron en el Tratado de París del 10 de diciembre de 1898, en virtud del cual se puso fin a la Guerra hispano-estadounidense. En las sesiones de dicho Congreso, donde EE. UU. no permitió la presencia de delegados filipinos o cubanos, España se vio forzada a ceder el archipiélago y las demás colonias del Caribe y Oceanía a la codicia de Estados Unidos.

La República

Entre 1899 y 1911, durante la Guerra Filipino-Estadounidense, un millón de filipinos murió luchando contra la ocupación estadounidense dirigida por el general Arthur MacArthur. La Guerra comenzó cuando los filipinos, tras la derrota de España, no vieron cumplida la promesa norteamericana de conceder la independencia a las islas. En esta segunda guerra que los filipinos iniciaban por su independencia, Estados Unidos practicó la tortura de las llamadas "curas de agua," que obligaban al prisionero a ingerir cantidades ingentes de líquido, produciéndose muchas veces la muerte por colapso. La derrota de los filipinos frente a la superioridad militar americana representó la anulación de la Primera República de Filipinas y la abolición de la Constitución de Malolos, que establecía el español como lengua oficial de Filipinas. Tras la definitiva victoria norteamericana en aquella Guerra Filipino-Estadounidense, se produjo una importante resistencia de las clases medias hispanoparlantes contra la imposición del inglés y la marginación del español, lengua ésta que los americanos vetaban en la política y la educación. Durante esta época y hasta los años 1930, surgieron varios periódicos en español cuyos editoriales criticaban la política lingüística de las autoridades norteamericanas. Obviamente, a la vieja clase "ilustrada," fiel a la memoria de España y a sus airados frailes (otrora rectores máximos de la vida filipina), se le vetaba el proyecto de ser la sucesora de España en la obra de hispanización social y cultural.

En los inicios de la guerra del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial el archipiélago fue ocupado por Japón (véase Campaña de Filipinas). Durante la lucha contra los invasores japoneses, nació el movimiento Huk, de base campesina e inspiración socialista. Después de su derrota inicial, los norteamericanos retornaron poco antes del fin de la guerra, para desalojar a los japoneses, ahora dirigidos por Douglas MacArthur. La independencia que concedieron en 1946 fue poco más que formal: el archipiélago continúa bajo su dominación económica.

Por otra parte, desde 1946 y hasta por lo menos los 1970s Filipinas ha reclamado a Malasia el control sobre Sabah y Labuan.

21/05/2009

Plataforma del Voluntariado de España (Herencia solidaria 2009)

Creada en 1986 como organización no gubernamental (ONG) para cubrir la necesidad de coordinar la promoción y difusión del voluntariado y la acción solidaria. Declarada de Utilidad Pública.

La Plataforma del Voluntariado de España (PVE) agrupa hoy en día:

  • A 77 organizaciones de voluntariado.

  • A su vez, todas las entidades de la Plataforma aglutinan a más de 800 asociaciones.

  • Aproximadamente, representamos a 800.000 personas voluntarias de toda España.


Además, la Plataforma:

  • Está subvencionada por el anterior Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales a través de la asignación tributaria del 0,7 del IRPF y del Régimen General.

  • Tiene Código Ético desde 2001.

  • Gestiona el Observatorio del Voluntariado creado junto con el Ministerio.

  • Representantes en España del IAVE (Asociación Internacional para el Esfuerzo Voluntario).

  • Parte del Comité Organizador, junto con el Ministerio, del Congreso Estatal de Voluntariado.

La Plataforma es corresponsable del Tercer Plan Estatal de Voluntariado 2005-2009 junto al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Quiere llevar a la práctica los principios básicos recogidos en ese documento y asumir "la decidida intención de servir comor eferente para la coordinación y sistematización de la acción voluntaria en España".

De la misma manera, la PVE quiere implicar a la empresa privada en la participación ciudadana y el voluntariado, generando y potenciando un mayor y mejor clima de colaboración para fomentar el que las personas trabajadoras de las empresas puedan ejercer labores de voluntariado en las organizaciones o de participación cívica en proyectos de interés general, incentivar la participación empresarial en proyectos de interés general, dando nuevo carácter a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), para que se implique en los proyectos de las entidades y no sólo de su financiación, objetivos también contemplados en este tercer Plan Estatal del Voluntariado.

La Plataforma del Voluntariado de España (PVE) nace en 1986 como Plataforma para la Promoción del Voluntariado en España (PPVE), respondiendo a la necesidad de impulsar, promocionar y proponer el voluntariado organizado, con el objetivo de consolidarlo y representarlo ante los demás agentes tanto públicos como privados, enmarcándolo en un modo concreto de ejercer el derecho a la participación de la ciudadanía.

Transcurridos 18 años, las notas constitutivas que en estos momentos identifican a la Plataforma se encuentran plasmadas en su Carta de Identidad.

Mas información

Las 50 fechas clave de la historia de España

Este articulo lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos y esta extraido de: www.muyinteresante.es
Tras entrevistar a veinte expertos, en MUY Historia hemos hallado los cincuenta días que han marcado la biografía de España. El resultado es un calendario que comienza en un día estival de 1.100 a.C. en que se fundó Cádiz (Gadir) y finaliza con el 11 de marzo de 2004, fecha del atentado de Al-Qaeda en Madrid.Descárgatelo en este pdf de gran resolución.
Entre medio centenar de fechas, la más votada por mayoría de los consultados es el Descubrimiento de América, seguida por las invasiones romana e islámica. Otra invasión ocupa el tercer lugar en el ránking de días que marcaron la historia peninsular: el 19 de julio del año 711, fecha en la que se libró la batalla de Guadalete. El cuarto puesto le corresponde al levantamiento militar contra la segunda república. Otra jornada mucho más pacífica, también del siglo XX, completa el quinteto de las grandes fechas de la historia de España: el 6 de diciembre de 1978, día en que se aprobó por referéndum la Constitución española. “Esta Constitución, la única no sectaria de nuestra historia, es la que nos ha permitido disfrutar de más de treinta años de convivencia en paz”, apunta Antonio Muñoz Molina. “Dada la insensatez hispana, nadie parece sentir gratitud hacia ella”.

Guerra de independencia española (Menú)

Memoria de la España indómita
Liberales a Cádiz ¡¡Viva la Pepa!!
¡¡Vivan las caenas!!

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Memoria de la España indómita

Este articulo lo envia nuestro colaborador José Antonio Ríos y esta extraido de: www.muyinteresante.es

Tras la invasión napoleónica, los españoles canalizaron su caótico patriotismo inicial y fueron capaces de dotarse de su primera Constitución. La historiografía posterior ha capitalizado aquellos seis años, modelando a su gusto héroes y mitos nacionales.

Los españoles de mi generación, la de los nacidos en la larga posguerra, recibimos en nues¬tra infancia un autentico aluvión de imágenes épicas de la Guerra de la Independencia, entendida ésta como eslabón decisivo de una larga cadena de manifestaciones de la identidad española, caracterizada por la capacidad de resistencia a invasores foráneos, cadena que empezaría en Numancia y Sagunto. El mito de la España indomable de 1808, que se opone a la dominación del déspota extranjero, tuvo enorme arraigo en el franquismo. Hasta se reflejó en el cine pseudohistórico que se hacía entonces. Recuérdense, a este respecto, películas como Agustina de Aragón, de Juan de Orduña (1950), rememorando a la heroína defensora de Zaragoza frente a los franceses.

El propio franquismo remodeló su mitología en el cine. Es un buen ejemplo Carmen la de Ronda, de Tulio Demicheli (1959), con el corazón partido de la cupletista entre el casticismo representado por el bandolero y el europeísmo encarnado por el soldado francés. Y ella, en medio, muriendo al no poder o no saber elegir. Unos años antes, tal contraposición, en términos de equiparación era impensable. El correlato de la España indómita, fabricada en aquellos tiempos, era el de la anti-España, la de los afrancesados, los traidores, los que renunciarían a la lucha contra el invasor por comodidad o por cobardía. La excepción a la regla de la dignidad española. Pero hay que tener muy presente que el franquismo no hizo sino capitalizar en su interés el viejo discurso romántico nacionalista que había sido alimentado con las gestas del Dos de Mayo o la defen¬sa heroica de los sitios durante la contienda, con toda su carga emocional. La guerra contra Napoleón se valoró por la historiografía del siglo XIX como la demostración que dio España a Francia de sus propios valores identitarios.

Las primeras historias de la Guerra de la Independencia, con este nombre, surgen en los años treinta del siglo XIX –Cecilio López o Muñoz Maldonado– y cuarenta –Agustín Príncipe–. Guerra de la Independencia entendida como la lucha de un pueblo que busca garantizar la libertad de su territorio frente al invasor y ocupador extranjero. Pese a que el término “independencia” se usó mucho ya desde el mismo Dos de mayo, costó institucionalizar el concepto de Guerra de la Independencia. Las primeras historias de aquella contienda la denominaron Guerra de la Usurpación (Cabanes, 1809) o Guerra de Revolución (García Marín, 1817). La historiografía francesa la llamó Guerra Imperial o Guerra Napoleónica de España. Los británicos la han denominado Guerra Peninsular. La historiografía catalana la llama Guerra del Francés. Por lo tanto, ¿es válido el concepto de Guerra de la Independencia? Desde 1808, existen dos proyectos ideológicos que caracterizan el desarrollo de la guerra.

El primer proyecto sería conservador, heredero del nacionalismo de Estado dieciochesco, que concibió la guerra sólo como el medio para retornar a Fernando VII. Sus primeros formuladores serían José Joaquín Colón, el padre Salmón y José Clemente Carnicero. El otro proyecto era el liberal, que propugna el nacionalismo cívico, de los ciudadanos, no súbditos, y soñaba con la revolución por hacer. Sus primeros intelectuales serán Flórez Estrada y Romero Alpuente. A lo largo de la guerra, ambos proyectos se cruzan y las Cortes de Cádiz, aunque fueron una creación institucional de los liberales, supusieron la convergencia de ambos proyectos. Hasta Goya aportó visiones diferentes del Levantamiento en sus cuadros. En la Carga de los Mame¬ucos parece primar el pueblo-masa; en Los fusilamientos hace emerger, a través de la figura del hombre de blanco que abre los brazos, los derechos cívicos individuales.

Con la vuelta de Fernando VII y la represión sobre los liberales se legitima desde la Corte sólo la interpretación conservadora de la guerra, como expresión de la lealtad al rey de su pueblo. Épica militar, xenofobia, fernandismo e integrismo religioso. La memoria liberal sólo resucitará –salvo la fugaz experiencia del Trienio– a partir de 1837 y será distinta al proyecto que formularon Flórez Estrada o Romero Alpuente. La guerra es ya el pasado y su análisis está en función de sus resultados. Los liberales, aquellos viejos radicales de las Cortes de Cádiz, se han integrado en la política de gobierno tras la muerte de Fernando VII. Toreno escribe su clásica Historia del levantamiento, guerra y revolución de España (1836-37), donde entierra el sueño de la revolución pendiente. El Levantamiento traería la guerra, y ésta la revolución, la única revolución posible, la que podía vencer las resistencias reaccionarias.

Entre las expectativas planteadas durante la guerra –la de la configuración de una nueva nación y la de la realización de la revolución–, el liberalismo moderado aparca el sueño revolucionario y opta claramente por interpretar la guerra desde la óptica patriótica. Es la lección de España a Europa, al ser capaz de vencer al déspota. La memoria de la guerra se oficializa cada vez más: monumentos, calles o poesía romántica, con Espronceda a la cabeza.

En 1868, el mito liberal de la contienda, que había sido desactivado ideológicamente hasta la práctica mixtificación de las dos concepciones originarias de la guerra, resurge de sus cenizas a caballo del populismo del momento. Renace la interpretación revolucionaria de la guerra pero no desde la óptica constitucional sino desde la base social: el pueblo como protagonista de la historia y, con él, una nueva épica de la guerra. Si esta épica militar había sido monopolizada por el conservadurismo ideológico, ahora se recrea una épica popular y Galdós, con sus Episodios Nacionales, será su gran formulador. La Restauración, con su vocación de síntesis, relanzará la memoria de la guerra y lo hará desde una óptica más desideologizada, en función de un positivismo documentalista entonces en pleno auge. Surgen las grandes historias de la guerra de Gómez de Arteche y de Pérez de Guzmán. Se desmadrileñiza la guerra con monumentos a Velarde en Santander o a Daoíz en Sevilla. Se pintan cua¬dros como los de Sorolla, Álvarez Dumont o Palmaroli dedicados al Dos de Mayo.

Llegó entonces el primer centenario y con él una nueva iconografía monumental. Desde el gobierno central se promovió poco la memoria de la guerra. La excusa es que no había recursos. En realidad, no pareció haber demasiado interés por la nacionalización de las masas. Hizo más por la evocación del sitio de Zaragoza un político liberal como Segismundo Moret o una institución también liberal como la Sociedad Económica de Amigos del País de Zaragoza, que el propio presidente del gobierno en ese 1908, el conservador Antonio Maura, inhibido ante lo que podía ser interpretado como antifrancesismo y que prefirió, en cambio, apoyar el séptimo centenario de Jaime el Conquistador.

Años más tarde estalló la última Guerra Civil. En 1936, los republicanos que defienden Madrid vincularán su ¡no pasarán! a la memoria histórica de los sitios de Zaragoza y Gerona. Manuel Azaña, en su discurso del Ayuntamiento de Valencia el 21 de enero de 1937 decía: “La Guerra de la Independencia –hacia la cual me vuelvo muchas veces, siempre que hablo de la actual contienda– cobijó y amparó el nacimiento de un movimiento político español, el primero en que nuestra nación tomaba conciencia de su propio ser y empezaba a aletear con independencia política”. Franco, por su parte, se subió al carro de la memoria de la guerra y se permitió subrayar muchas veces el paralelismo “entre la Guerra de la Independencia y nuestra cruzada”. Pasó el tiempo y aquella memoria del franquismo más duro dio paso a una historiografía muy diferente que surge en el marco del desarrollismo y la tecnocracia del segundo franquismo.

La glorificación épica se deslizó de 1808 a 1812. Nacía o renacía así el mito liberal de las Cortes de Cádiz. Los héroes ya no eran Daoíz y Velarde o Agustina de Aragón, sino los diputados capaces de elaborar la Constitución de 1812, a la que se atribuían dos conquistas: la nueva nación y la apertura de la revolución liberal. Los liberales de Cádiz eran vistos como hipotéticos modelos referenciales de la España progresista que aspiraba a hacer caer otro régimen: la dictadura de Franco. Esta historiografía dividió sus planteamientos. Unos historiadores (Artola) se dedica¬ron a evocar la revolución que fue; otros (Tuñón) trataron de explotar nostálgicamente el filón de la revolución que no pudo ser. Optimismo y victimismo. Se trata de la España posibilista frente a la España del exilio.

En los últimos tiempos parece haberse impuesto en la historiografía española un deconstruccionismo post-moderno que aborrece los mitos de la historia de España. Además, se ha aplicado un revisionismo laminador a los mitos de la contienda, hasta acabar como pura invención el propio concepto de Guerra de la Independencia como conflicto nacional. El discurso nacional de la contienda, según esta historiografía, nunca existiría o sería pura explosión emocional, reaccionaria y xenófoba. Se ha establecido una curiosa dualidad entre realidad y representación. La realidad de la guerra sería el proyecto ideológico reaccionario, fernandista, xenófobo e integrista. La representación, superpuesta a la realidad, sería la presunta “invención” de los liberales; invención tardía y superficial. España, desde esta óptica, emergería como nación a través de la soberanía na¬cional proclamada por la Constitución de 1812. Sin embargo, esto es sólo de una manera teórica o retórica porque, al fin y al cabo, la nación española no sería sino una realidad virtual, un sueño del imaginario. España pasaría así a ser un Estado plurinacional, con muchos lastres históricos a sus espaldas, en busca de una nación imposible.

Es curioso, al respecto, el silencio crítico con el que se asume la metafísica de los nacionalismos sin Estado. En cualquier caso, es bien patente que los mejores estudios sobre la guerra proceden en los últimos años o de la his¬toriografía francesa –Aymes, Demanges, Dufour, Hocquellet– o de los estudios anglosajones –Lovett, Esdaile, Fraser–.

He insistido reiteradas veces en la necesidad de cuestionar el concepto de invención como creación ex-nihilo. Los historiadores no deberíamos ser partidarios del creacionismo. Nuestro propio oficio nos exige ser evolucionistas. Ni 1808 ni 1812 inventaron nada. El Dos de Mayo de 1808 fue un motín en el que confluyeron diversas vías conspirativas con múltiples antecedentes. Ni la ingenua tesis de la espontaneidad revolucionaria ni la amargada tesis de la conjura son creíbles. Fue un motín que se convirtió en un movimiento plurifuncional por el inmenso vacío del poder que dejaron las abdicaciones de Bayona. Unos españoles lo vivieron como una revolución; otros como una reacción. En cualquier caso, no puede comprenderse el Dos de Mayo sin la memoria histórica previa –la crisis del sistema con el fracaso del godoyismo–. Pero tampoco 1812 inventó nada. Ni la nueva nación ni la nueva revolución.

La gran novedad que hubo que asumir fue la de una España sin rey que exigía alternativas a partir del no reconocimiento de José I. La Constitución de 1812 fue un producto de la memoria histórica (particularmente aportada por Jovellanos y Martínez Marina) y de las lecturas francesas de algunos liberales. El jacobinismo (más aparente que real) de la Constitución fue una derivación de la necesidad de ganar la guerra. Más que los radicalismos ideológicos, lo que contó en Cádiz fue la escenificación, la conciencia de representación pública que tuvieron liberales y conservadores. De ahí que paralelamente a la división ideológica de los diputados haya que tener presente la bipartición entre exhibicionistas y discretos o entre apocalípticos e integrados, a mi juicio opciones posicionales más fieles a la realidad que la clásica bipolarización ideológica. En definitiva, no puede entenderse ni 1808 ni 1812 sin la herencia histórica previa. El adanismo con el que se ha juzgado posteriormente este perío¬do me parece poco creíble.

Por otra parte, 1808 no hay que contraponerlo a 1812. El patriotismo xenófobo frente al patriotismo integrador. Esa dicotomía es falsa. 1812 es la herencia finalmente resultante de la heterogénea confluencia de fuerzas que inciden en 1808. Las conquistas de la Constitución de 1812 no son el contrapunto al Dos de Mayo sino el legado de aquel tormentoso 1808 en que se produjo un levantamiento sin duda caótico, irracional y confuso, que no sabía bien lo que quería pero sí lo que no quería y que, en cualquier caso, cambió el rumbo de la historia de España. Nada fue ya igual. Pero la Historia tampoco puede entenderse sin la tradición previa: las precondiciones y los precipitantes. Ésta sería la primera lección que me sugiere la contemplación de aquellos años trascendentales en la biografía de España.

La segunda lección que nos genera la mirada sobre la guerra contra Napoleón es la necesidad de superar las lecturas simplistas que se han hecho de la misma. Ni los héroes fueron los ídolos que han sido adorados en los altares nacionales ni los villanos los demonios estigmatizados. Personajes como Godoy, Napoleón o José I han suscitado mil denuestos.

Hoy, en cambio, genera ternura José I, el monarca que soñó con ser el buen rey que España necesitaba; a Napoleón se le reconoce un cierto paternalismo regeneracionista en su interés por España, más allá de confundir la indignidad de los reyes con las capacidades morales de la sociedad española; y a Godoy se le ha liberado del estigma de traidor por el que estuvo a punto de ser asesinado en el motín de Aranjuez. Los héroes como Daoíz o Velarde no son vistos hoy como los espontáneos patriotas que dieron su vida por amor a España. Se sabe que Castaños no ganó más batallas que la de Bailén; Palafox fue un militar medio¬cre que supo descubrir la trascendencia de los media; Agustina de Aragón fue la heroína rentable por excelencia, en tanto que la única mujer en medio de hombres; y Wellington fue un genio militar pero profundamente reaccionario. ¿Y qué decir de Fernando VII? Primero fue príncipe mártir, luego rey deseado, para descubrirse –después de 1814– como nada deseable.

Por supuesto, la clásica frontera moral que se estableció entre patriotas y afrancesados tampoco tiene sentido. La tipología de los pro-galos fue muy plural y su diferenciación de los patriotas fue muy aleatoria con afrancesados precoces que se hacen patriotas después y lo contrario. El proyecto político de los afrancesados, en el ámbito cultural, fue paradójicamente muy nacionalista. Lo de España y anti-España es indefendible desde todos los puntos de vista.

La Guerra de la Independencia fue un conflicto profundamente costoso. Medio millón de muertos –250.000 españoles, 200.000 franceses y unos 50.000 ingleses–. Sólo en los sitios hubo más de 40.000 muertos. Fue una contienda que arruinó económicamente a España y que, sobre todo, dejó la estela de un protagonismo militar que sería la plataforma de pronunciamientos futuros y abrió paso a un insurreccionalismo social, en buena parte cultivado a caballo del guerrillerismo. Una contienda, pues, que quizás no merezca entusiasmos glorificadores ni emociones desbordadas.

Pero sí que merece una memoria histórica global que se nutra tanto de la épica de las grandes victorias como de los fracasos. Una memoria que sirva para celebrar la España constitucional que salió de aquella guerra, al mismo tiempo que para concienciarse de la propia fragilidad del patriotismo sólo constitucional y, desde luego, que permita echar la vista atrás sin las ansiedades ni los mitos de cartón piedra del franquismo. Porque, a la postre, la memoria de la guerra fue patrimonio de conservadores y progresistas. Todos quisieron mirarse en aquel espejo. España merece un aniversario de 1808 con memoria abierta y plural, que sea capaz de evocar la guerra con sus victorias y sus miserias y explore los caminos que conducen del Levantamiento de 1808 a la revolución de 1812. La revolución que fue y la que pudo ser. La España real y la soñada. Sin prejuicios ni complejos.

Por Ricardo García Cárcel

20/05/2009

Españoles por el mundo - Sahara (Documental)

Nos desplazamos hasta las puertas del Sahara para descubrir El Gran Sur de Marruecos; la zona menos poblada y más desconocida del país donde la prisa se disuelve en una taza de té y las carreteras se terminan para dejar paso al desierto. Entre bereberes, beduinos y kilómetros de oasis, 6 españoles dejan sus rutinas por un día para hacer de 'cicerones'

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Españoles por el mundo - Haiti (Documental)

Todavía hay gente que confunde Haití con Taití o que creen que Haití sólo es un país peligroso. Pues bien, el equipo de 'Españoles en el mundo' está dispuesto a acabar con cualquier confusión. Y todo ello, de la mano de 4 españoles que viven allí y que tienen detrás de sí historias apasionantes

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Españoles por el mundo

Españoles por el mundo es una serie documental de TVE que muestra la vida de aquellos españoles que por causas del destino han decidido emigrar a otros países.
En esta serie veremos su trabajo, su labor, su vida cotidiana, y nos mostraran los secretos mejor guardados de los países visitados.

En herencia española enlazaremos los documentales a países de herencia hispana, pero desde esta entrada podréis ver todos los documentales íntegros

Ver documentales en linea.

19/05/2009

Españoles en el mundo- Perú (Documental)

18-05-2009Acogedora, sonriente, integradora, hospitalaria, calurosa ... se acaban los calificativos para describir la tierra peruana. Perú (o el Perú, como dicen allí) muestra todas sus virtudes al equipo de "Españoles en el mundo". Muestra su exquisita gastronomía, sus paisajes únicos y la cercanía de sus gentes. Y lo hace de la mano de un grupo de españoles que un buen día también quisieron embarcarse en un viaje en busca de sus particulares tesoros. (18/05/2009)

Ver documental

Lvdi Rvbricati 2009

Desde hace 5 años, el Museo de Sant Boi de Llobregat el primer fin de
semana de Junio organiza los Lvdi Rvbricati. Durante los días 6 y 7 de
Junio se llevaran a cabo talleres y actividades de reconstrucción histórica
de época romana en diversos espacios patrimoniales de Sant Boi. Este
año el hilo conductor de los Lvdi Rvbricati son los dioses y los mitos que
giran entorno al fuego, IGNIS.
Os invitamos a disfrutar y a aprender de la cultura romana de manera
diferente y en familia. Podréis participar en talleres, conocer personajes
mitológicos y aprender de manera divertida.
Además, si queréis participar en una auténtica cena romana, podéis venir
al Rubricati Convivium el viernes 19 de Junio.
Rubricati Convivium.
Lvdi Rvbricati MMIX.
La fiesta romana de Sant Boi Banquete a la orilla del Llobregat
Sábado 6 de Junio de 17.00 a 21.00 h. Viernes 19 de Junio a las 21.00 h.
Precio: 36 €.
Domingo 7 de Junio de 11.00 a 14.00 h.
Entrada libre.
Más información (15 días antes os enviaremos el programa):
Museo de Sant Boi
C/ Hospital 9
Sant Boi de Llobregat (Barcelona)
Telf. 93 635 12 50 / Fax. 93 654 52 81
museu@santboi.cat
www.museusantboi.org / http://museusantboi.blogspot.com
Cómo llegar
- En transporte público
Con los Ferrocarriles de la Generalitat: www.fgc.net
Salida desde Plaza España hasta la Estación de Sant Boi c/ Josep Torras y Bages.
Con autobús: www.emt-amb.com
- En coche
C-245. Cornellà-Viladecans. Sant Boi norte, se accede por el barrio Centro.
B-201. El Prat de Llobregat Ctra. Part. se accede por Pl. Europa y rotonda Parellada.
BV-2002. Santa Coloma de Cervelló y Sant Vicenç dels Horts. C/ Soler, se accede por Cooperativa y
Marianao.
BV-2004 Sant Climent de Llobregat, Entrada Bori, se accede por Marianao (entrada Oeste).

18/05/2009

El soldado Vladimiro

Este articulo lo escribe Arturo Perez Reverte y lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos

Una vez conocí a un héroe. No era alto ni apuesto, ni le pusieron medallas, ni salió en primera página de los periódicos, ni en el telediario. Nadie aplaudió su azaña, y ni los políticos ni los generales ni los mangantes que explotan en su proyecto las virtudes ajenas hicieron discurso al respecto. Se llamaba (espero que se llame todavía) soldado Vladimiro. Tenía veinte años y se ocupaba de la ametralladora 12,70 de un blindado de los cascos azules españoles en Bosnia central. De soldado tenía lo justo: no le gustaba la guerra, ni la vida militar. Se había alistado por si se presentaba la ocasión de ver mundo. Después pensaba regresar a la vida civil y a estudiar idiomas. Eso, precisamente, lo convertía en un elemento valioso para sus jefes y compañeros legionarios: hablana un poco de ruso, que es al bosnio lo que el castellano al portugués. Por eso estaba asignado al BMR del coronel Morales, el jefe de la agrupación Canarias.
Vladimiro era uno de esos soldados vivos y listos que se buscan la vida como nadie, que se esfuman de pronto y, cuando todos creen que han desertado, reaparecen con dos gallinas y una hogaza de pan para sus compañeros. Allí, en el valle del Neretva, Vladimiro llevaba niños en brazos, repartía tabaco a los ancianos, daba sus raciones de campaña a las mujeres que lloraban junto a los escombros de sus hogares. Y yo vi de noche, cuando se hayaba de centinela, acercársele la gente agradecida para traerle un trozo de pan, una taza de té, incluso una desvencijada hamaca para que pudiera hacer sentado su turno de guardia.
Una noche el soldado Vladimiro fue un héroe, aunque posiblemente ni siquiera él mismo lo sepa. Intenten imaginar el cuadro: oscuridad, disparos de francotiradores, trazadoras que pasan recortando esqueletos negros de edificios. Hay tensión en el ambiente, y por uno de esos avatares de la guerra, aquellos a quienes los legionarios vinieron a socorrer se convierten, de pronto, en adversarios. El coronel Morales, que manda la columna, decide ir, solo, al puesto de mando bosnio para solucionar la crisis. Eso es meter la cabeza en la boca del lobo; en medio de la enorme confusión, entre musulmanes armados y muy nerviosos, el coronel ordena por radio a su segundo, un comandante tomar el mando si no regresa. Vladimiero se ofrece a acompañarlo, pero Morales le ordena permanecer a cubierto en el BMR. Después se aleja en la oscuridad, rodeado de amenazadores milicianos.
Y es entonces cuando el soldado Vladimiro se remueve inquieto, y en la penumbra interior del blindado nos mira a los que estamos dentro. Sus ojos reflejan un pensamiento: no se trata de que el coronel le caiga bien o mal. Siemplemente es su coronel, y le avergüenza verlo irse solo. De pronto lo vemos mover la cabeza como si acabara de tomar una decisión. Precipitadamente, con nerviosismo, se mete dos granadas en el bolsillo. Requiere un cetme y comprueba el cargador.
-.No, si ya verás -murmura como para sus adentros, mientras amartilla el arma-, ¡Esta noche nos van a inflar a hostias!
Le tiemblan las manos y la voz. Pero aún así, con esas manos que le tiemblan, abre el portillo del blindado, se cala el casco, aprieta los dientes para morderse el miedo y echa a correr en la oscuridad detrás de su coronel. Cuando una hora más tarde Morales sale del puesto de mando de la Armija, lo encuentra sentado en las sombras de la escalera, con el cetme en la mano, esperándolo. Entonces el coronel, que es unlegionario bajito, duro y con mala leche, le echa una bronca tremenda por incumplir sus órdenes. Después se encamina hacia la columna de vehículos, siempre escoltado por su tirador, que le sigue cabizbajo.
-. ¡La próxima vez que desobedezcas una orden te voy a meter un paquete que te vas a cagar, Vladimiro! Le dice. Después, el coronel se detiene y. aún con gesto hosco, saca un paquete de cigarrillos y le ofrece uno. Y mientras lo hace disimula una sonrisa en el extremo de la boca.
Ocurrió exactamente así. No sé qué otras cosas buenas o malas hará Vladimiro el resto de su vida. Pero aquella noche, en Bosnia central, su coronel le ofreció un cigarrillo y yo me prometí dedicarle este artículo. Hoy. supongo, habrá regresado ya a España. Y tal vez, cuando entre en la discoteca de su pueblo (es flaco y con granos en la cara) las chicas, que prefieren a los guaperas apuestos, a los bailones que marcan paquete, ni siquiera se fijen en él.
¡Qué sabrán ellas...!¿Verdad Vladimiro?"

El granadero Martín Álvarez.

Este articulo lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos

Nació Martín Álvarez en Montemolín (Badajoz) en 1766. Era hijo único del matrimonio de Pedro Álvarez y Benita Galán. El señor Pedro Álvarez carretero por herencia iba de ordinario de Montemolín a Olivenza y Badajoz. Su mujer, Benita Galán, era hija de un antiguo soldado que en muchas batallas había derramado su sangre defendiendo la causa de Felipe V.
En las largas noches de invierno, sentados a la lumbre, la madre de Martín, durante las largas ausencias de su marido, contaba al niño hechos ocurridos a su padre, que llegó hasta el grado de Sargento en las tropas de Felipe V, habiendo de retirarse del Ejército al perder un brazo en la toma de Badajoz, ocupada por los ingleses, portugueses y austriacos.
Desde los 16 años Martín acompañaba a su padre en algunos viajes a Olivenza y Badajoz. En uno de estos tuvieron un encuentro con la banda que dirigía el capitán Bruno.
Muy temprano salieron Martín y su padre, al que los conocidos llamaban “tío Pedro” en uno de los viajes y hallándose el padre dormido sobre el carro mientras Martín cantaba montado en una de las mulas que tiraban del carro al internarse el camino por entre un pinar, un hombre a caballo le salió al paso diciendo –la bolsa o la vida-. Salta Martín de la mula y coge dos piedras mientras el de a caballo le apuntaba con una pistola y le dice: - Procura hacer buena puntería pues como falles el tiro eres hombre muerto -. En esto se despierta el padre a la vez que por el pinar llega el Sr. Bruno con dos hombres más a caballo y conociendo que se trataba del tío Pedro, le dice al primer bandolero: - Guarda la pistola Zurdo, que ahora no es menester -. Y acercándose al tío Pedro le dice: - ¡saque la bota tío Pedro! ¿Qué novedades hay por el pueblo? Perdona el susto pero es que el Zurdo es nuevo en la partida -. Y mirando a Martín le dice: -¿Y a todo esto que pensaba hacer el jovencito para defenderse? -. A lo que Martín contesta: - Lo que hiciera cualquier hombre honrado a quien intentan quitarle lo único que tiene, defenderme y si es preciso hasta perder la vida -. A lo que contesta el capitán Bruno: - ¡Bravo!, Tío Pedro. Qué lastima que su hijo en vez de carretero no se dedicar a la milicia, le pronostico que había de ser un buen soldado -. Y contesta el tío Pedro: - Eso es lo que hace falta Sr. Bruno, que a los cuentos que su madre le tiene metidos en la cabeza le venga usted diciendo eso -. Marcharon los bandoleros sin molestarles y continuó el viaje sin dejar de pensar Martín en la conveniencia de hacerse soldado.
Muerto el padre siguió Martín con el oficio de carretero, comenzó a enamorarse de María, hija del mesonero Antonio Gil, del mesón nuevo de Montemolín y de Nicolasa Benklar, hija de un alemán, la cual no estaba de acuerdo con los amores de Martín y en cambio quería casar a su hija con Jaime, hijo del molinero, y más rico que Martín.
A la vuelta de uno de los viajes se encuentra Martín con la doble triste noticia del fallecimiento de su madre y del casamiento casi forzado de María con Jaime. Entonces decide hacerse soldado.
Va a Sevilla donde muestra sus deseos de alistarse en un regimiento de caballería, pero topa con los de la Armada. ¿Qué hacían alistadores de la Armada en Sevilla? Por aquel entonces los batallones de Infantería de Marina tenían en Sevilla, Granada y otras capitales destacadas partidas de hombres que eran bien pagados, tenían buena presencia y lucían sus lustrosos uniformes para intentar captar voluntarios para la Armada; en Sevilla había un pequeño destacamento de reclutamiento compuesto por un Capitán, un sargento, dos cabos y doce granaderos escogidos, uno de los cuales era Lucas García, granadero de marina, el cual vestía con arrogancia una buena casaca azul turquí, con solapa encarnada vuelta hacia fuera, calzón azul, charreteras encarnadas, gorra de pelo con manga grana terminada en borla amarilla, cuyo uniforme lucía adoptando un aire marcial que impresionaba.
Quedó encantado Martín con su nuevo amigo Lucas García, pero este viendo la preferencia de Martín por servir en caballería, para no decepcionar e impresionar al aspirante, llamaba a su Regimiento "Los Dragones del Viento" y a sus barcos, caballos con nombres de Santos.
Así pasó a ser soldado de la Tercera Compañía del Noveno Batallón de la Infantería de Marina, un 26 de abril de 1790, dando su talla cinco pies y siete pulgadas.
De Sevilla marchó a Cádiz. Tras la instrucción y una temporada de vigilancia en los Arsenales, el 16 de septiembre de 1792 embarca como soldado en el navío “Gallardo”, de 74 cañones, pasando de Cádiz a Cartagena.
El año 1793 España e Inglaterra estaban aliadas en guerra con Francia donde Robespierre y sus secuaces artífices de la Revolución Francesa habían dado muerte a Luis XVI, con quién los soberanos de España e Inglaterra tenían tratados de amistad. El Teniente General de la Marina D. Francisco de Borja fue encargado de mandar la Escuadra que debía salir de Cartagena. Desde allí se dirigió a Barcelona como centro de operaciones para el bloqueo de las costas de Francia. En un mensaje del Almirante inglés Hood que bloqueaba Marsella y Tolón pedía seis buques españoles para que le auxiliasen y uno de los enviados fue el "Gallardo" donde servía Martín Álvarez. Cuando llegó este refuerzo ya los españoles e ingleses habían tomado Tolón y puesto por gobernador de aquella plaza al heroico militar D. Federico Gravina. Entusiasmó de tal modo esta victoria de los españoles que D. Francisco de Borja decidió desalojar a los franceses de las islas de San Pedro y San Antíoco al Sur de Cerdeña tomadas por los franceses. Allí se encaminó el “Gallardo” y conseguido esto se volvió de nuevo a Cartagena.
El año 1794 figura Martín Álvarez en la lista de la tropa nombrada para transbordar al “San Carlos” en un viaje a las Antillas para convoyar a los buques y transportes que conducían gentes y pertrechos para la defensa de las Antillas.
En 1796 figura en la guarnición del navío “Santa Ana”, de 112 cañones. Pasa después a la guarnición del “Príncipe de Asturias”, también de tres puentes y 112 cañones, y el 1 de febrero de 1797 pasó al “San Nicolás de Bari”, de 74 cañones, al mando del Capitán de Navío D. Tomás Geraldino, que se hizo a la mar con la Escuadra que desde Cartagena hizo rumbo a Málaga y al Atlántico donde debía recibir un gran convoy.
Cuenta el General Bermúdez de Castro en su publicación de “Combate naval del Cabo de San Vicente y el granadero Martín Álvarez” que encontrándose en Gibraltar a donde había ido con motivo de la Exposición de la Marina del año 1885, vio entre los cañones tomados por los ingleses en Aboukir, Trafalgar y San Vicente, uno que era una verdadera joya, de bronce, con un precioso cascabel con dos delfines en sus asas, y esculpido el escudo de España con el “Carolus III”. Un oficial inglés que le acompañaba le dijo: “Del San Nicolás, en la batalla del Cabo de San Vicente”.
Vio asimismo en la casamata donde se encontraba el cañón una plancha de hierro donde figuraba escrito un texto en Inglés que traducido por el oficial al Castellano decía: “14 de febrero de 1797.-Batalla Naval del Cabo de San Vicente. ¡Hip Capitán! ¡Hip San Nicolás! ¡Hip Martín Álvarez!".
Dice el General Bermúdez de Castro que en su ignorancia creyó que el San Nicolás sería el Santo del día, y el Martín Álvarez algún español que se había distinguido como capitán al servicio de Inglaterra.
Ante la expresión dubitativa del general Bermúdez de Castro, entonces con el grado de Teniente de Marina, el oficial que le acompañaba, prometió mandarle una crónica de la batalla con quién tenía relación aquel cañón. El oficial se llamaba Sir John Butler.
En esta época de fines del siglo XVIII, año 1797, España tenía concertada una alianza ofensiva y defensiva con el Directorio francés por el tratado de San Ildefonso.
La crónica del oficial inglés relataba la batalla, y al llegar a la parte que nos interesa decía:
• “../..Pero en el barco español “San Nicolás de Bari” queda algo por conquistar. Sobre la toldilla arbola la bandera española que flota al viento cual si todavía el barco no se hubiese rendido. Un oficial inglés que lo observa va a ella para arriar la bandera. Antes de llegar un soldado español, de centinela en aquel lugar, sin apartarse de su puesto, le da el alto, el oficial no le hace caso y se acerca, el sable del centinela lo atraviesa con tal fuerza que lo queda clavado en la madera de un mamparo. Un nuevo oficial y soldados se acercan y el centinela no logrando desasir su sable de donde se hallaba pinchado, coge el fusil a modo de maza y con él da muerte a otro oficial y hiere a dos soldados. Da después un salto desde la toldilla para caer sobre el alcázar de popa donde lo acribillan a tiros los ingleses. Nelson que ha presenciado la escena se aproxima al cadáver silencioso.
Urge desembarazar los barcos de muertos y ruina y se comienza a dar sepultura a los muertos. Todos tienen el mismo trato. Una bala atada a los pies. Un responso del capellán y por una tabla deslizándose hundiéndose en el mar. Al llegar al turno al centinela español, Nelson ordena que se le envuelva en la bandera que había defendido con tanto ardor.
(A Nelson se debe que el nombre de este granadero Martín Álvarez no quedase en el anonimato y figure en la casamata que se encuentra en Gibraltar, un cañón de su barco.)
Los ingleses comprueban que el centinela Martín Álvarez no estaba muerto, sino malherido. Lo curan, lo llevan a Lagos, en el Algarve al sur de Portugal y le dan pasaporte para volver a España, aunque desde otras fuentes se indica que escapó de dicho internamiento.
Desde Lagos, dice Arnao viajó a Montemolín y luego a Sevilla y posteriormente a Cádiz para testificar en la causa instruida para la averiguación de la conducta del comandante y los oficiales del “San Nicolás de Bari” lo mismo que de los demás buques en el desastre del Cabo de San Vicente.
Su Majestad el Rey confió el papel de Fiscal de la causa al Mayor General de la Armada D. Manuel Nuñez Gaona.
En el interrogatorio de Martín Álvarez se dijo lo siguiente:
• El General Núñez: - ¿Se encontraba en el navío “San Nicolás de Bari” con ocasión de rendirse este barco a los ingleses?-.

Martín: - Yo no he estado nunca en el “San Nicolás de Bari” en ocasión de rendirse a los ingleses.

El Fiscal: - ¿No te encontrabas en el “San Nicolás de Bari” el 14 de febrero?-.

Martín:-Sí señor-.

El Fiscal: -¿Y no fuiste después a poder de los ingleses?-.

Martín:- Si señor-.

El Fiscal: - Entonces, ¿por qué niegas haber estado en el “San Nicolás de Bari” con ocasión de rendirse a los ingleses?.

Martín: - Porque el “San Nicolás de Bari” no se rindió, sino que fue abordado y tomado a sangre y fuego-.

El Fiscal: - ¿Y a qué llamáis entonces rendirse?-.

Martín: - Yo creo, que no habiendo ningún español cuando se arrió su bandera, mal pudieron haber capitulado.

El Fiscal: -¿Pues donde estaba la tripulación?-.

Martín: - Toda se hallaba muerta o malherida-.
Tras la investigación sumaria que se instruyó por el combate el Fiscal se expresa:
• "No puedo pasar en silencio la gallardía del granadero de Marina Martín Álvarez, perteneciente a la tercera compañía del noveno batallón, pues hallándose en la toldilla del navío San Nicolás cuando fue abordado, atravesó con tal ímpetu al primer Oficial inglés que entró por aquel sitio que al salirle la punta del sable por la espalda la clavó tan fuertemente contra el mamparo de un camarote, que no pudiendo librarla con prontitud, y por desasir su sable, que no quería abandonar, dio tiempo a que cayera sobre el él grueso de enemigos con espada en mano y a que lo hirieran en la cabeza, en cuya situación se arrojó al alcázar librándose, con un veloz salto, de sus perseguidores".
Por los méritos recogidos en la batalla, se le quiso como premio ascender a cabo, impidiéndolo su analfabetismo, aprendió a leer y escribir en pocos meses y fue nombrado cabo el 17 de febrero de 1798 y en agosto de ese mismo año cabo primero, al poco embarca en el navío "Purísima Concepción" de 112 cañones de la escuadra de Mazarredo y parte hacia Brest (Francia), al unirse en Cádiz con la escuadra española y la francesa de Bruix. El 12 de noviembre llegó una urca destinada a la correspondencia, y una de las cartas era un escrito oficial que se refería a Martín, entonces se izó una bandera encarnada como señal infalible de algo extraordinario, e inmediatamente fue comunicada la orden para que toda la guarnición y tripulación del navío formase sobre cubierta, se adelantó el comandante del "Concepción" y mandó salir de la formación al Cabo Primero de granaderos Martín Álvarez, se leyó un Decreto Real por el cual se le concedía cuatro escudos mensuales como pensión vitalicia. A su vez ostentó en el brazo izquierdo el escudo de premio que llevaban los individuos de la clase de tropa por acciones distinguidas de guerra.
• "El Rey nuestro señor, ha visto con satisfacción el denodado arrojo y valentía con que se portó a bordo del navío San Nicolás de Bari, el granadero de la 3ª Compañía del 9º Batallón de Marina Martín Álvarez, cuando el 14 de febrero de 1797 fue dicho buque abordado por tres navíos ingleses; pues habiendo Álvarez impedido por algún tiempo la entrada a un trozo de abordaje, supo también defender la bandera que el Brigadier D. Tomás Geraldino le había confiado antes de su muerte, y con su valor hizo de modo que aquella se mantuviese arbolada aun después de todo el grueso de los enemigos tenían coronado su navío. Teniendo también S.M. en consideración de la honrada conducta que en el servicio observa Martín, se ha servido concederle 4 escudos mensuales por vía de pensión vitalicia, en premio de su bizarro comportamiento; y es su real voluntad que se les haga saber esta benébola y soberana disposición, al frente de toda la tripulación y guarnición del navío donde se halle embarcado".
Estando la escuadra del General Mazarredo en Brest (Francia) en cumplimiento de los planes de Napoleón, una mañana en que Martín Álvarez estaba de guardia en el navío “Concepción”, sufrió una accidental caída, dándose un fuerte golpe en el pecho por lo que hubieron de desembarcarlo e ingresarlo en el Hospital de Brest, donde falleció el 23 de febrero de 1801.
Como recuerdo a este héroe, la Armada, en una Real Orden de 12 de diciembre de 1848, dispuso que permanentemente un buque llevase el nombre de este glorioso marino.
En 1936 se inauguró un paseo en Montemolín, su pueblo natal, con una estatua del heroico marino a cuyo acto asistieron el Gobernador Civil, el Obispo de la Diócesis, el Almirante Bastarreche y una compañía de Guardias Marinas de San Fernando, con banda , que desfiló por la población.

Basado en:
• Novela histórica “Martín Álvarez” de D. José de Arnao y Bernal, Comandante de Infantería de Marina. Editado por la Biblioteca de Camarote de la Revista General de Marina.
• Publicación “Batalla Naval del Cabo de San Vicente y el granadero Martín Álvarez” del General Bermúdez de Castro.
• Trabajos realizados por D. Horacio Mota Arévalo, ilustre médico de Montemolín
Las notas de los primeros años de vida de Martín Álvarez son exactos, y los debemos a la curiosidad del entendido abogado D. Ramón Viu, quien procuró informarse de estos antecedentes, cuando, en 1848, dispuso S.M. se eternizase en la Armada la memoria de este granadero.
Real Orden de 12 de diciembre de 1848.
R. O.de 12 de diciembre de 1848. Resolviendo que haya perpetuamente en la Armada un buque que se denomine “Martín Álvarez”.
• Excmo. Sr.la Reina Nuestra Señora, de conformidad con el parecer emitido por V.E en su comunicación 1354 de fecha 5 del corriente mes, referente a la propuesta del Mayor General, se ha dignado resolver que en lo sucesivo haya perpetuamente en la Armada un buque del porte de 10 cañones para abajo que se denomine Martín Álvarez, para constante memoria del granadero de Marina del mismo nombre perteneciente a la 3ª Compañía del 9º Batallón, que hallándose embarcado en el navío San Nicolás se distinguió por su bizarría sobre la toldilla del mismo el 14 de febrero de 1797, al rechazar el abordaje de un buque inglés de igual clase, el Capitán, donde arbolaba su insignia el Comodoro Nelson; siendo en consecuencia la Real voluntad que desde luego lleve el referido nombre la goleta Dolorcitas.
• Quiere al mimo tiempo S.M. que esta soberana resolución se lea al frente de banderas a los batallones de Marina, como premio debido al mérito que contrajo aquel valiente soldado cuya memoria debe ser eterna en los anales del Cuerpo al que perteneció.
• De Real Orden le digo a V.E. a los fines consiguientes y en contestación.
• Dios Guarde a V.E. muchos años.
• Madrid 12 de Diciembre de 1848. El Marqués de Molins.
• Sr. Subdirector General de la Armada.
Buques de la Armada española que han llevado el nombre de "Martín Álvarez".
• La goleta “Dolorcitas”, de 7 cañones, fue llamada “Martín Álvarez” (1849-1850), naufragó en la costa de Burdeos (Francia).
• Falucho Guardacostas de 1ª clase “Martín Álvarez”.
• Cañonero de hélice de 207 toneladas “Martín Álvarez”. (1871-1876). Construido en La Habana. Disponía de un cañón y máquina de 30 CVn. Utilizado por el Servicio en Cuba. Pereció en el Río Canto.
• Cañonero de hélice de 173 toneladas “Martín Álvarez”. (1878-1882). Prestó servicio en Filipinas.
• Buque de desembarco (L-12) “Martín Álvarez”. (1971-1995). Construido en los Astilleros de Cristy Corporation de EE.UU. El 15 de junio de 1954 con el nombre de “Wexford Contry” (LST-1168). Fue entregado a la Armada Española por los Estados Unidos, el 29 de Octubre de 1971 en la base naval de San Diego (California).

17/05/2009

Doña Juana de Austria (1535-1573). (Documental)

En este episodio de la serie se realiza un breve recorrido por la vida de Doña Juana de Austria (1535-1573). Hija de Carlos I, y de Isabel de Portugal y hermana de Felipe II se casó a los 17 años con su primo Juan Manuel de Portugal. Asumió la regencia de España desde 1554 a 1559.
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14/05/2009

Homenaje a la historia de una gran nación. Aquí os mando el proyecto, hecho exclusivamente por mí. La foto está en mi habitación. A ver qué os parece. No tiene nada de politiqueos ni de nada, como bien vais a ver. Simplemente el proyecto refleja la historia de España, desde las pintadas de Altamira y la dama de Elche, hasta el s.XX, con Miguel de Unamuno y Santiago Ramón y Cajal. Me encantaría ver el proyecto en vuestra web. Saludos!!

Gracias Sergio por compartir este bonito tapiz. Somos nosotros los que estamos encantados al deleitarnos con estas bonitas imágenes.

12/05/2009

Guerra civil española (Menú)

Contratame por 5€ al mes


(Documental en linea) La guerra dibujada
(Documental en linea) La guerra filmada
Vivencias personales en la guerra civil de D. Jose Álvarez Limia (Requetés Carlistas)

La guerra filmada (programa especial sobre la guerra civil española). (Documental)

Primero; segundo y tercer bloque: La guerra filmada (programa especial sobre la guerra civil española). La Aventura del Saber se suma a la conmemoración de los 70 años del fin de la Guerra con la emisión de dos capítulos que se emitirán esta y la próxima semana de "La guerra filmada".

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Españoles en el mundo - Guinea Ecuatorial (Documental)

El 12 de octubre se cumplirán 41 años de la independencia de Guinea Ecuatorial de España. Más de cuatro décadas después, en el corazón de África se sigue hablando la lengua de Cervantes, convirtiéndose así en el único país del continente hispanohablante. Durante la época de la colonia fue paraíso de cacao, madera y café. Hoy suma a sus muchas riquezas la del petróleo. ¿Españoles en el mundo¿ invita este lunes a los espectadores a conocer, de la mano de seis españoles que viven allí, un paraíso desconocido de playas de arena negra y blanca, de vegetación exuberante y de gente amable. (11/05/2009)

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Congreso Internacional "Los moriscos: historia de una minoría"

Este articulo esta extraido de: www.larepublicacultural.es y lo envia Chany Luna

El 9 de abril de 1609 se firmaba el primer decreto de expulsión de los moriscos de las tierras de la monarquía hispana, una medida de consecuencias trágicas. Este año se cumple el cuarto centenario de un hecho que duraría hasta 1614, y que en sucesivos destierros masivos vaciaría las tierras de España de más de 275.000 de sus habitantes, herederos de aquel Islam hispano instalado en suelo peninsular a partir del año 711.
Granada, la capital del reino de su nombre, sucesora directa del mundo nazarí, último reducto peninsular del fabuloso al-Andalus, centro más caracterizado de la geografía morisca hispana (junto a Aragón y Valencia), toma una vez más la iniciativa. Y lo hace con la convocatoria de este Congreso Internacional, “Moriscos, historia de una minoría”, de máximo alcance.
La Fundación El legado andalusí (dependiente de las Consejerías de Cultura y de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía) y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), bajo la coordinación del Ministerio de Cultura, organizan el Congreso Internacional “Moriscos: historia de una minoría”. El evento cuenta, asimismo, con la colaboración de la Universidad de Granada, Caja Granada y el Consorcio para la Conmemoración del Primer Milenio del Reino de Granada. El Congreso Internacional, que se celebrará en el Pabellón de al-Andalus y la Ciencia del Parque de las Ciencias de Granada del 13 al 16 de mayo, reunirá a los mejores especialistas nacionales e internacionales con el objetivo de reflexionar sobre unos hechos nunca suficientemente elucidados en su casi inabarcable haz de facetas por mucho que la historiografía ha sido generosa en estudios.
En tiempos de especial sensibilización a las relaciones entre civilizaciones y al papel de las minorías se hace necesaria una profunda reflexión en la que se debata sin ambages esta cuestión. De ahí la cita de estudiosos, todos por invitación, de universidades y centros de investigación de la más diversa procedencia, con destacada participación de los del mundo árabe, sobre todo, de los de la cuenca sur del Mediterráneo, como receptora directa de la inmensa mayoría de esta minoría, cuya herencia nunca se ha borrado.
Más de ochenta investigadores de Marruecos, Argelia, Túnez, Francia, Portugal, Estados Unidos, Holanda, Gran Bretaña, Irlanda, Mali, Italia y España debatirán en un encuentro que quiere erigirse en referente de cuantos se celebren en 2009 y años sucesivos, y servir de modelo futuro, no sólo por su amplitud espacial y apertura ideológica, sino por la generosa perspectiva interdisciplinaria que lo caracteriza (historia, antropología, arte, urbanismo, literatura…).
Forman, asimismo, parte sustancial de la programación del congreso una serie de actividades complementarias diversas como visitas a lugares característicos y de relevancia histórica en la temática morisca. Además, señalar entre otras actividades paralelas las siguientes:
El día 14 a las 19,30 horas se presentará en la Sala Ibn al-Jatib del Pabellón de al-Andalus y la Ciencia el libro “La literatura secreta de los últimos musulmanes de España” de Luce López-Baralt (Editorial Trotta). Esta presentación correrá a cargo de Luis F. Bernabé Pons (Universidad de Alicante). Por otra parte, se desarrollará una actividad musical paralela al Congreso organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) a cargo de José Miguel Moreno, vihuela de mano. El concierto, que será presentado por Manuela Cortés el día 15 a las 21 horas y que se desarrollará en el Museo de la Memoria de Andalucía (sala Isidoro Márquez), lleva por nombre “Música para vihuela en tiempos de moros, moriscos y cristianos”.
Por otra parte, se pretende que las Actas del congreso marquen un punto de inflexión en los estudios de moriscos, pues, aunque lejos del tratamiento sistemático de todos y cada uno de los temas posibles, obviamente inabarcables por su número y matiz, son muchos los propuestos y renovador el enfoque de sus tratamientos, dada la calidad de los investigadores participantes. Estas actas se complementarán con un cumplido programa de publicaciones “del Centenario” (en torno a la decena) de obras significativas, antiguas y modernas, a lo largo de 2009, entre las que cabe destacar las ediciones de “Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reyno de Granada” (en versión nueva de Javier Castillo) y “Descripción General de África” (en versión nueva de Fernando Rodríguez Mediano y Victoria Aguilar), obras ambas del gran cronista Luis del Mármol Carvajal, y “Los Moriscos en la Historiografía Moderna”, compilación de sesenta artículos que han dejado huella desde la renovación historiográfica de mitad del siglo pasado. La Fundación El legado andalusí, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y la Universidad de Granada, a través de su editorial, son garantes de este ambicioso empeño.
NOTA: La Universidad de Granada concederá a aquellos alumnos matriculados en la Facultad de Filosofía y Letras durante el curso 2008-09 y que asistan al menos a un 80% de las conferencias del congreso un total de tres créditos de libre configuración.

07/05/2009

Los 70 años del Rey (Documental)

La hazaña de Bernardo de Gálvez y Madrid

Este articulo lo escribe Arturo Pérez Reverte y lo envia nuestro colaborador José Antonio Ríos

Bernardo de Gálvez y Madrid, vizconde de Galvestón y conde de Gálvez (Macharaviaya, Málaga, el 23 de julio de 1746Tacubaya, hoy en Ciudad de México, 30 de noviembre de 1786) fue un militar y político español, héroe de Pensacola e hijo de otro militar, Matías de Gálvez y Gallardo.


Sobre él escribió nuestro querido Arturo Pérez Reverte en la obre "Patente de corso" lo siguiente...

Hace tiempo que no les cuento
ninguna historieta antigua, de ésas que me gusta recordar con ustedes de vez en cuando, quizá porque apenas las recuerda nadie. Me refiero a episodios de nuestra Historia que en otro lugar y entre otra gente serían materia conocida, argumento de películas, objeto de libros escolares y cosas así, y que aquí no son más que tristes agujeros negros en la memoria. Hoy le toca a un personaje que, paradójicamente, es más recordado en los Estados Unidos que en España. El fulano, malagueño, se llamaba Bernardo de Gálvez, y durante la guerra de la independencia americana –España, todavía potencia mundial, luchaba contra Gran Bretaña apoyando a los rebeldes– tomó la ciudad de Pensacola a los ingleses. Y como resulta que, cuando me levanto chauvinista y cabrón, cualquier español que en el pasado les haya roto la cornamenta a esos arrogantes chulos de discoteca con casaca roja goza de mi aprecio histórico –otros prefieren el fútbol–, quiero recordar, si me lo permiten, la bonita peripecia de don Berni. Que fue, además de político y soldado –luchó también contra los indios apaches y contra los piratas argelinos–, hombre ilustrado y valiente. Sin duda el mejor virrey que nuestra Nueva España, hoy Méjico, tuvo en el siglo XVIII.

Vayamos al turrón: en 1779, al declararse la guerra, don Bernardo decidió madrugarles a los rubios. Así que, poniéndose en marcha desde Nueva Orleáns con mil cuatrocientos hombres entre españoles, milicias de esclavos negros, aventureros y auxiliares indios, cruzó la frontera de Luisiana para invadir la Florida occidental, tomándoles a los malos, uno tras otro, los fuertes de Manchak, Baton-Rouge y Natchez, y cuantos establecimientos tenían los súbditos de Su Graciosa en la ribera oriental del Misisipí. Al año siguiente volvió con más gente y se apoderó de Mobile en las napias mismas del general Campbell, que acudía con banderas, gaitas y toda la parafernalia a socorrer la plaza. En 1781, Gálvez volvió a la carga y estuvo a pique de tomar Pensacola. No pudo, por falta de gente y recursos –los milagros, en Lourdes–; así que regresó al año siguiente desde La Habana con tres mil soldados regulares, auxiliares indios y una escuadra de transporte apoyada por un navío, dos fragatas y embarcaciones de guerra menores.

La operación se complicó desde el principio: a los españoles parecía haberlos mirado un tuerto. Las tropas desembarcaron y empezó el asedio, pero los dos mil ingleses que defendían Pensacola –el viejo amigo Campbell estaba al mando– se atrincheraban al fondo de la bahía, protegida a su vez por una barra de arena que dejaba un paso muy angosto, cubierto desde el otro lado por un fuerte inglés, donde al primer intento tocó fondo el navío San Ramón. Hubo que dar media vuelta y, muy a la española, el jefe de la escuadra, Calvo de Irazábal, se tiró los trastos a la cabeza con Gálvez. Cuestión de celos, de competencias y de cada uno por su lado, como de costumbre. Calvo se negó a intentar de nuevo el paso de la barra. Demasiado peligroso para sus barcos, dijo. Entonces a Gálvez se le ahumó el pescado: embarcó en el bergantín Galveztown, que estaba bajo su mando directo, y completamente solo, sin dejarse acompañar por oficial alguno, arboló su insignia e hizo disparar quince cañonazos para que los artilleros guiris que iban a intentar hundirlo supieran bien quién iba a bordo. Luego, seguido a distancia sólo por dos humildes lanchas cañoneras y una balandra, ordenó marear velas con la brisa y embocar el estrecho paso. Así, ante el pasmo de todos y bajo el fuego graneado de los cañones ingleses, el bergantín pasó lentamente con su general de pie junto a la bandera, mientras en tierra, corriendo entusiasmados por la orilla de la barra de arena, los soldados españoles lo observaban vitoreando y agitando sombreros cada vez que un disparo enemigo erraba el tiro y daba en el mar. Al fin, ya a salvo dentro de la bahía, el Galveztown echó el ancla y, muy flamenco, disparó otros quince cañonazos para saludar a los enemigos.

Al día siguiente, con un cabreo del catorce, el jefe de escuadra Calvo de Irazábal se fue a La Habana mientras el resto de la escuadra penetraba en la bahía para unirse a Gálvez. Y al cabo de dos meses de combates, en «esta guerra que hacemos por obligación y no por odio», según escribió don Bernardo a su adversario Campbell, los ingleses se tragaron el sapo y capitularon, perdiendo la Florida occidental. Por una vez, los reyes no fueron ingratos. Por lo de la barra de Pensacola, Carlos III concedió a Gálvez el título de conde, con derecho a lucir en su escudo un bergantín con las palabras «Yo solo»; aunque en justicia le faltó añadir: «y con dos cojones». En aquellos tiempos, los reyes eran gente demasiado fina.

04/05/2009

La Biblioteca Nacional abre un portal en Internet con manuscritos del periodo cumbre de las Letras españolas

Este articulo esta extraído de: http://www.elpais.com/ y lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos

La Biblioteca Nacional inaugura hoy un portal en Internet consagrado al teatro del Siglo de Oro, periodo de apogeo de la literatura en castellano, entre los siglos XVI y XVII. La web ofrece por el momento una colección de 137 manuscritos autógrafos de autores como Tirso de Molina, Lope de Vega y Calderón de la Barca, pero la idea es que vayan publicándose hasta 2.000 manuscritos.

"Autógrafos, copias manuscritas, partes, sueltas, relaciones, conformarán el grueso de los contenidos del portal. Pero además de esta sección principal de Textos dramáticos, en la de Instrumentos bibliográficos se dará libre acceso a índices y catálogos de consulta tan inexcusable como, a menudo, difícil (por carecer de ediciones actuales y antiguas, en algunos casos): Fajardo, Medel, Durán, García de la Huerta, Mesonero, La Barrera, Paz y Melia, etcétera", comenta en la presentación del nuevo portal, Germán Vega García-Luengos, Catedrático de Literatura Española de la Universidad de Valladolid.

La página cuenta además con un potente buscador y ofrece las obras en varios formatos. El internauta puede sumergirse directamente en las páginas manuscritas en alta resolución y también estudiar las cubiertas de los volúmenes.

Además, el portal cuenta con un glosario, todavía en construcción, de términos técnicos necesarios para el estudio de las fuentes. En el área de enlaces, se encuentran vínculos a los principales grupos de investigación sobre el Siglo de Oro, institutos, asociaciones y otras instituciones españolas y extranjeras dedicadas a este periodo cultural.

03/05/2009

Manuela Malasaña, la heroína madrileña del 2 de mayo de 1808

Este articulo esta extraido de: http://2demayo.blogspot.com y lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos

Relata Fernández de los Ríos en su Guía de Madrid, que el chispero Juan Manuel Malasaña defendió, desde su casa de la calle de San Andrés, las puertas del Parque de Artillería a tiro limpio, ayudado por su mujer, María Oñoro, y su hija Manuela, de dieciséis años, muerta en el momento de dar cartuchos a su padre, quien, con el cadáver de su hija delante, continuó haciendo fuego hasta consumir el último grano de pólvora.
Pero el erudito Carlos Cambronero ha realizado investigaciones que demuestran la inexactitud de la versión de Fernández de los Ríos. En efecto, Cambronero encontró la certificación del fallecimiento de Manuela Malasaña, que dice: "Manuela Malasaña, soltera, de edad de quince años, hija legítima de Juan, difunto, y de María Oñoro, parroquiana de esta Iglesia, calle de San Andrés, num. 18, murió el dos de mayo de 1808, se enterró de misericordia. Concuerda con su original a que me remito. San Martín, de Madrid y mayo 12 de 1815. Fray Bernardo Seco".
Por tanto, cuando murió Manuela el 2 de mayo, su padre ya había muerto. Pero ello no desmerece la gloria de la Malasaña, pues, efectivamente, la muchacha trabajaba en un taller de costura y su maestra, al escuchar los tiros que de todas partes sonaban, no permitió que las costureras saliesen del taller hasta que cesara el fuego. Ya anochecía cuando el silencio volvió a reinar en las calles y fue entonces cuando le fue permitido salir a Manuela.
Regresaba la muchacha presurosa hacia su casa pero durante el trayecto fue detenida por una pareja de soldados franceses que intentaron registrarla, a lo que ella, por pudor, se opuso. Los soldados le hicieron promesa de dejarla libre si se iba con ellos, pero ella, cogiendo las tijeras que llevaba en el bolsillo, les amenazó si se acercaban o se atrevían a tocarla. Los franceses ante tal resistencia la fusilaron en la propia calle.
El Museo del Ejército rememora su gesta con su retrato sobre lienzo, sito en la Sala de Heroínas. Aparece en pie, hasta la rodilla. Viste torera negra, camisa con chorreras y falda ocre. Su mano derecha, que sujeta un pañuelo, se apoya en un pedestal y la izquierda la tiene en la cadera. Al fondo un paisaje urbano.

Asociación historico cultural Voluntarios de Madrid 1808-1814

Este articulo esta extraído de: http://portalhistoria.com/voluntariosdemadrid/ y lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos

Muchas personas nos han preguntado exactamente qué es lo que hacemos y qué tiene de especial como para dedicar a ello buena parte de nuestro tiempo.

La respuesta breve es que nos dedicamos a la recreación histórica (también conocida por su denominación en inglés, re-enacment), pero esa respuesta en realidad responde sólo a medias. Lo que nosotros hacemos es revivir la historia.

La recreación histórica, o mejor, la historia viva -como nosotros preferimos llamarlo- es un encuentro activo en el presente con el pasado. Es la revisitación de hechos de los que nuestros antepasados fueron testigos y protagonistas, recordados y vueltos a representar con la máxima fidelidad a los originales. Como muchos de los que hemos participado alguna vez en alguna recreación reconocemos: "De pronto se abrió una puerta, y dando un paso, me encontré en otra época, en otro tiempo..."

Los participantes en estos eventos recreamos la vida de los hombres y mujeres que protagonizaron momentos significativos en la historia de nuestra nación, de nuestra ciudad, de nuestras gentes...




Miles de personas en todo el mundo participamos hoy en día en recreaciones históricas. Los períodos históricos recreados abarcan miles de años, desde la época romana, hasta las dos guerras mundiales. En España es una actividad que cuenta con algunos muy honrosos y ya consolidados precedentes, pero no son excesivamente conocidos, con la excepción quizá de las fiestas de moros y cristianos.

La recreación histórica tiene una vertiente lúdica, de pura y simple diversión, de escapar de la rutina habitual y fantasear con que somos otra persona en otro mundo. Porque la historia y el aprendizaje de la misma no están reñidos con la diversión. Es francamente divertido compartir con tus amigos unos días en los que las preocupaciones del día a día, lo habitual, lo cotidiano, queda sustituido por un mundo de magia en el que las cosas son de otro modo, pero siguen siendo de verdad.

Las razones que nos impulsan a los participantes en las recreaciones históricas son tan diversas como nuestros orígenes personales. Hay dos elementos comunes a todos nosotros: el cariño a la historia de España, y una especial atracción por el período que recreamos, que es el denominado genéricamente Guerras Napoleónicas, el período comprendido entre 1805 y 1815. De esa atracción nace la curiosidad por acercarse a la experiencia de los que nos precedieron, procurando reconstruirla con toda la exactitud posible.

Eso obliga a hacer un esfuerzo por vestirnos, equiparnos y comportarnos tan exactamente como se pueda a aquellos que fueron nuestros antepasados. Con ello se consigue una mayor exactitud en la representación, y también una mayor comprensión de los hechos.

Contemplar un campo de batalla desde el mismo punto que tuvieron los soldados que pelearon en ella, equipado con sus mismos elementos, hace que los hechos del pasado surjan de repente ante nosotros bajo una nueva luz, como si volvieran a ser. Y así, tras una recreación bien vivida, de alguna manera, siglos después, podemos decir yo estuve allí también...


Mayo de 2003, La Albuera, 192º aniversario de la batalla.

Reconstruyendo los elementos.

La revisitación de la historia nos llevó a los miembros de los Voluntarios de Madrid a reconstruir un regimiento de la época de la Guerra de la Independencia como mejor medio para poder revivir las situaciones y los hechos de aquella época.

La unidad escogida para la reconstrucción fue el Regimiento de Infantería de Línea de Voluntarios de Estado. Esta elección no fue causal. Este regimiento fue la única unidad regular que se alzó contra los franceses en los hechos del Dos de Mayo. Posteriormente este regimiento formó parte del esfuerzo de guerra del pueblo de Madrid, ya con el nombre de Regimiento de Infantería de Línea de Voluntarios de Madrid (para más información recomendamos leer la historia de nuestro regimiento). El hecho de que además la mayor parte de nosotros residamos en o cerca de Madrid era un aliciente adicional para recrear una unidad militar ligada a la historia madrileña.

Se conoce bastante bien la uniformidad de aquel regimiento, gracias a los testimonios que se conservan. Asimismo, se conserva información suficiente acerca de la bandera de combate de los Voluntarios de Madrid como para poder reconstruirla, cosa que era otra de nuestra intenciones (para más información recomendamos leer la historia de nuestra bandera). Con ello contábamos con la base documental para poder tratar de reconstruir la uniformidad completa de los Voluntarios de Madrid de 1808.

El siguiente paso fue buscar los elementos necesarios para reconstruir la uniformidad y la vestimenta. Como es fácil de imaginar, no fue tarea fácil. No sólo los elementos de aquella época son raros de encontrar y caros, sino que además algunas de las profesiones que entonces se dedicaban a producirlos ya no existen.



A la derecha, fusilero del Regimiento de Infantería de Línea Voluntarios de Estado según el Estado Militar de 1.805 (archivo del Aula Militar "Bermúdez de Castro", publicado por el Ministerio de Defensa).

Finalmente, con esfuerzo, mucha dedicación, y paciencia, encontramos telas y utensilios, artesanos (talabarteros, guarnicioneros, sombrereros, modistas, etc.) que estuvieran dispuestos a realizar elementos según patrones originales. Los resultados han sido realmente buenos. En pocos meses pudimos disponer de un pequeño número de fusileros completamente equipados y así poder debutar con nuestro nombre, uniformidad y bandera en julio de 2002, en la recreación de la Batalla de La Coruña.

El número de recreadores equipados completamente siguió creciendo, y a la par comenzamos a trabajar en las mejoras en la equipación y uniformidad, buscando siempre la máxima fidelidad en los elementos de que nos fuéramos equipando, a la par que hacer asequibles los elementos del equipo a nuestros bolsillos. Puede afirmarse sin lugar a dudas que este deseo de máxima fidelidad es una de las señas distintivas de los que somos recreadores en los Voluntarios de Madrid.




Julio de 2003, Medina de Rioseco, 195º aniversario de la batalla.

A principios del año 2004 surgió entre nosotros otra idea nueva, y era la de aprovechar los conocimientos de equitación de algunos de nuestros miembros para recrear otro regimiento de la época, en este caso, y tras varias discusiones, el Regimiento de Caballería de Línea del Rey, el decano del Cuerpo de Caballería.

Comenzó de nuevo el esfuerzo por localizar y producir los elementos de uniformidad y equipación propios de la caballería. Evidentemente, esta vez ya contábamos con cierta experiencia de cómo y dónde buscar.

El debut de este regimiento se produjo en mayo de 2004 en la recreación de la Batalla de La Albuera.

Estamos contentos de haber sido capaces de recrear una segunda unidad de época, pero más aún porque esta recreación es un proyecto conjunto entre nosotros y la Asociación Urgull Histórico de San Sebastián, con lo que gracias a esta reconstrucción hemos estrechado lazos con otros recreadores españoles.





No descartamos en un futuro recrear alguna otra unidad si así lo consideramos oportuno.

Y mientras, seguimos buscando mejorar, ir a más, equiparnos mejor y con más detalle, porque la búsqueda de la excelencia nunca cesa.

Reconstruyendo los hechos.

El siguiente reto que nos planteamos fue la organización de eventos de reconstrucción histórica.

Esto no es fácil. Hace falta disponer de unos recursos materiales y humanos importantes, y contar además con recreadores, aparte de nuestro grupo. Pese a las dificultades que hemos encontrado, la carencia de recursos y los "sí, pero" de última hora, la ilusión nunca nos faltó. Gracias a ellos hemos logrado organizar varios eventos, que esperamos poder seguir organizando en un futuro.



Nuestro estreno en estas lides fue en la recreación del Combate de Somosierra en 2002. Este combate fue recreado, con aún más éxito de asistentes, en 2003. Además, hemos jugado un papel importante en el Homenaje a El Empecinado en Alcalá de Henares, en junio de 2004, hemos hecho una demostración en vivo en el Museo del Ejército en junio de 2004 y también organizamos en octubre de 2004 las 1as Jornadas Napoleónicas en Castrillo de los Polvazares (Astorga, León), bajo el título de La Maragatería en la Guerra de la Independencia.

Todas estas actividades siguen en nuestra agenda para años futuros, así como otras. Por ejemplo, en las conmemoraciones del Dos de Mayo en Madrid, o en la conmemoración de la Batalla de Talavera. Hechos todos ellos ligados a la historia de Madrid y a la historia de armas de nuestro regimiento.

Como se ha dicho, estas recreaciones tienen su parte lúdica, pero nosotros pretendemos llevarlas a cabo por otra razón, mucho más importante: para dar a conocer la historia de España a sus gentes. Pero no con una explicación de cartón piedra, sino de un modo que pueda verse, tocarse y oírse: reviviendo los hechos.


Además, evidentemente, queremos seguir yendo a tantas recreaciones como nos sea posible, en España o fuera de ella. La disponibilidad no siempre es la más indicada, pero mientras la ilusión no decaiga, allí estaremos.

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