21/12/2009
Hispaniola 1655 -Asedio de Santo Domingo (1655)
El asedio de Santo Domingo de 1655, fue un gran batalla entre 23 de abril de 1655 al 30 de Abril.Una fuerza de 2.400 tropas españolas liderada por el Gobernador Don Bernardino Meneses y Bracamonte, Conde de Peñalba, derrotó a una fuerza de 13.120 efectivos y 34 buques encabezada por el Almirante Sir William Penn.
Ataque a Puerto Rico (1797)
El ataque a Puerto Rico se efectuó después de que España y Francia firmaran el tratado de San Ildefonso de 1796. Al convertirse España en enemiga de Gran Bretaña, los ingleses enviaron una flota al Caribe con la intención de invadir las islas de Trinidad y Puerto Rico, consiguiendo la rendición de la primera, pero siendo rechazados en la segunda.
20/12/2009
La edad para ingresar en el Ejército
Este articulo esta extraido de: www.20minutos.esEl Ejército español opina que ningún español de más de 29 años puede reunir la aptitudes psicofísicas necesarias para ser soldado del Ejército español. Y legisla en consecuencia, prohibiendo el acceso a soldado a los mayores de 29 años.
Sin embargo la Legión Extranjera francesa, una de las unidades militares más prestigiosas en todo el mundo, permiten el alistamiento hasta los 40 años, y, además, permiten el alistamiento de españoles. ¿Es que la Legión Extranjera Francesa es un cuerpo 'blando', y por eso pueden entrar los españoles que el Ejército español considera 'viejos' e 'inútiles' para servir como soldados?
Pero la discriminación por motivos de edad del Ejército español no termina ahí, sino que se extiende también a los ascensos. Un soldado español sólo puede ascender a oficial o a suboficial hasta los 26 años. Después el Ejército le considera demasiado viejo para ascender a oficial o a suboficial, y prohíbe el acceso a las academias de oficiales y suboficiales a los soldados mayores de 26 años.
Por cierto, a los civiles sólo les deja presentarse a oficiales o suboficiales hasta los 22 años (sí, aunque suene increíble, una persona de 23 años es considerada 'vieja' para ser oficial o suboficial hoy en día). Mientras, en la Legión Extranjera francesa uno de cada cuatro legionarios ascienden a suboficial, y luego pueden llegar a oficiales. Y para ascender no tienen en cuenta la edad sino los años de servicio, los méritos en el servicio y los exámenes militares o técnicos superados en la Legión.
En resumen: si un español mayor de 29 años quiere ser soldado, el Ejército español le impide el ingreso, y sólo le queda la salida de alistarse al Ejército francés, a la prestigiosa Legión Extranjera. ¿Acaso lo que pretenden los jefes del Ejército español es que los españoles mayores de 29 años que quieran ser soldados sirvan bajo una bandera extranjera? Quiero dejar claro que me parece totalmente respetable que un español sirva en el Ejército francés, pues Francia es un país democrático, aliado de España, miembro de la OTAN, y que participa más o menos en las mismas misiones internacionales que España.
Costó muchos años que el Ejército español dejase de discriminar a las mujeres por el hecho de ser mujer. ¿Cuánto tiempo costará que deje de discriminar por motivos de edad?
18/12/2009
Las lanchas cañoneras del Capitán Toni
En Agosto de 1.779 asciende Antonio Barceló a Jefe de Escuadra, dándosele una importante misión de mandar las fuerzas navales de apoyo al sitio de Gibraltar. El mando de las fuerzas de por tierra lo llevaba Martín Álvarez de Sotomayor. Además otra flota de bloqueo operaba con bases en Algeciras, Málaga y Cádiz.
El bloqueo no fue muy eficaz. Se reforzó la flota de Barceló con un navío, una fragata, 3 jabeques, 5 jabequillas, 12 galeotas y 20 embarcaciones menores.
17/12/2009
Periodismo de opinión en Reggio’s Latinoamérica, ante sus bicentenarios, de Felipe Fernández-Armesto en El Mundo
Este articulo lo envía nuestra colaboradora Chany Luna y esta extraído de: http://elcomentario.tvEl autor recuerda que a partir de 2009 hasta 11 países del Cono Sur celebrarán los 200 años de su independencia. Cree que es la oportunidad para que los investigadores destierren los mitos sobre el nacimiento de las repúblicas
Me ilusionan las conmemoraciones de acontecimientos históricos; siempre son una oportunidad para realizar investigaciones y para ser invitado a diversas reuniones académicas. Sin embargo, no me fío de sus connotaciones o utilizaciones políticas. En todo caso, para el mundo hispano, la conmemoración de los bicentenarios de las guerras de independencia constituye una oportunidad irresistible. La tentación de celebrar las identidades supuestamente nacionales seduce a las autoridades estatales, y los políticos tratan de apropiarse de la fama gigantesca de los caudillos independentistas. Es, desde luego, una ocasión de agitar las banderas y de ocultar la fragilidad de algunos edificios políticos condenados a su derribo.
Estas celebraciones comenzaron en España en 2008. Y el próximo año continuarán en 11 países de Latinoamérica. Los eventos para recordar un sinfín de proclamas, pronunciamientos militares, constituciones, campañas, batallas, tratados, triunfos y desastres, no se acabarán hasta 2021, cuando se cumplirá el segundo centenario del fin de la Monarquía española en la parte continental de América. Hasta 12 países, hasta 12 años de conmemoraciones: el mayor bicentenario del mundo. Y al cabo de todos los proyectos, coloquios, congresos, monumentos, fiestas, ferias, exposiciones, publicaciones, conciertos, películas, sitios web, y programas de televisión y radio, me temo que las consecuencias sean casi nulas.
Los centenarios suelen resultar fatales para las expectativas de quienes invierten grandes emociones y grandes recursos. Los hipernutridos presupuestos culturales estimulan la investigación, y ésta acaba con los falsos mitos y las leyendas. Los historiadores tratarán de explicar cómo ocurrieron de verdad los procesos independentistas: las atrocidades, los masacres, las guerras a muerte, los asesinatos, las crueldades, las insensateces, las pestes, las hambrunas, la destrucción de vidas decentes, prósperas y felices… En definitiva, los estudios científicos desvelarán las consecuencias funestas que también tuvieron los procesos de independencia en Latinoamérica.
En la época de la Ilustración, la Monarquía española gozó de un periodo relativamente largo de paz, prosperidad y progreso. Para la mayoría de sus colonias americanas, el siglo XVIII comenzó como una época dorada, perceptible hasta el día de hoy en los trazados urbanísticos y en las obras espléndidas de arquitectura e ingeniería civil de muchas de las ciudades del continente. El mero hecho de mantener una vasta Monarquía mundial constituyó un logro apabullante en un mundo hostil, máxime cuando se consiguió con relativamente escaso esfuerzo militar y con unos recursos tecnológicos bastante primitivos.
Con los sufrimientos prolongados y las pérdidas materiales ocasionadas por las guerras de independencia, ese orden y aquella grandeza se echaron a perder. Para el mundo hispano, el siglo XIX fue una época de estancamiento económico, conflicto social y profunda inestabilidad política. Los historiadores son cada vez más conscientes del impacto tremendo de las guerras, que trastornaron vidas, entorpecieron economías, destrozaron infraestructuras, nutrieron enemistades y dejaron aplastados a los nuevos estados surgidos de las luchas.
Para las repúblicas hispanoamericanas, el examen detenido y sereno de su época de independencia será una experiencia decepcionante. Se darán cuenta de lo que se perdió con todos aquellos sacrificios. Hubiera sido inevitable que Madrid acabara concediendo cada vez más poder a las élites criollas. Y, tarde o temprano, la esclavitud tenía que desaparecer, porque las circunstancias económicas así lo exigían. Si los americanos hubiesen aguantado dentro de la Monarquía española mundial, lo más probable es que los principios de la Constitución de Cádiz -u otros semejantes- hubieran seguido vigentes o hubieran vuelto a prevalecer en todo el mundo hispano.
El ejemplo de Cuba -donde la industria azucarera desarrolló un nivel alto de industrialización en el siglo XIX y su red de ferrocarriles era una de las más avanzadas del mundo- parece indicar que las oportunidades de modernización económica no hubieran sido inferiores en una Hispanoamérica dentro del Imperio español. Políticamente, tal vez, Hispanoamérica no se hubiera hecho pedazos ni se hubieran erigido, económicamente, tantas tarifas hostiles y restrictivas. En lo demás, la independencia trajo pocos cambios auténticos. Los países supuestamente independientes pasaron a ser dependencias económicas de capitalistas europeos y norteamericanos. Y las antiguas colonias españolas pasaron a las nuevas manos colonialistas de sus propias élites. Los indígenas vieron cómo unos amos explotadores eran sustituidos por otros, igual de opresivos.
Y en España, es muy posible que su historia decimonónica hubiera sido mejor, prescindiendo de la sangre y fuego de nuestra propia guerra de independencia, invirtiendo más esfuerzo en mantener nuestros vínculos con las Españas de ultramar, y aceptando una nueva dinastía relativamente liberal y modernizadora, como hizo Suecia en la misma época.
La conmemoración de los bicentenarios acabará con las ortodoxias históricas de los libros de texto. Lo más probable es que hasta los grandes héroes de las independencias terminarán derrumbados. Recuerdo un antiguo chiste de Mingote, en el que se veía a una turba furibunda y desenfrenada, volcando -con gritos salvajes y pedradas- la estatua de un hombre de bigote exagerado, cuyo pedestal llevaba la digna inscripción: Al glorioso Pérez. Ensalzar a una multitud excesiva de héroes olvidables para luego hacerles caer es, desde luego, un vicio muy español. Los héroes suelen ser vulnerables, porque, mientras que la santidad es virtud universalmente reconocida, el heroísmo es cosa partidista. Todo héroe es un villano para los del bando opuesto. Los centenarios, por tanto, suelen ser duros con los héroes.
Basta con recordar lo que pasó con Cristóbal Colón en 1992. El antiguo héroe de la hispanidad terminó desacreditado y tachado de genocida. Por su parte, en 1988, los australianos se dieron cuenta de que el país que se había fundado dos siglos antes surgió del sufrimiento de los indígenas y de la opresión de los colonos.Y en 1997, el mundo se sintió repugnado ante la figura de un Vasco de Gama cruel y despótico.
El mismo Simón Bolívar está listo para ser derribado. Tuvo cualidades sumamente admirables, pero sus admiradores empiezan a darse cuenta de sus tendencias sangrientas, despóticas, místicas e irracionales. No quiero quitarles a los caudillos independentistas su valentía ni sus victorias, pero la verdad es que la derrota de los ejércitos españoles no fue la consecuencia de su proeza militar, sino de las bajas catastróficas infligidas por la malaria, la fiebre amarilla y otras enfermedades. Los grandes vencedores no fueron los insurgentes, sino los insectos, y el gran libertador no fue Bolívar, sino el mosquito.
En años recientes, la sátira colombiana ha empezado a ironizar la figura de Bolívar, pero quien más ridiculiza al gran héroe es Hugo Chávez, con su absurdo bolivarianismo, un infundado intento de apropiarse de la herencia del Libertador, mientras rinde un culto exagerado a su memoria. Fuera de Venezuela, la fama de Bolívar podría hundirse, sencillamente por el rechazo a los excesos de Chávez.
Las llamadas guerras de independencia fueron una inmensa guerra civil. Luchaban españoles contra españoles, atlánticos contra transatlánticos, patriotas contra afrancesados, reaccionarios contra ilustrados, realistas contra republicanos, seculares contra clericalistas, federales contra provinciales, razas contra razas, y toda clase de particularismos, unos contra otros. En lugar de ser una ocasión para celebrar la unidad frente al enemigo común, la conmemoración podrá encender pasiones locales, regionales y secesionistas.
Ya vimos en España el año pasado que el hecho de que catalanes y vascos lucharan junto al resto de los españoles contra los invasores del siglo XIX hoy no cuenta nada en la mentalidad egoísta de los micronacionalismos que nos afligen. Acabo de participar en unas jornadas conmemorativas de la independencia en Colombia, donde llamó la atención el choque de celos de representantes de distintos lugares, empeñados en proclamar la prioridad de las contribuciones particulares de sus antecesores. Efectivamente, durante las guerras, para los de Cartagena era más importante conseguir ser independientes de Bogotá que de España. Los ciudadanos de Cali van a celebrar su propia independencia unos días antes que los del resto del país para expresar así su rechazo a la supremacía de la capital.
Y en México, las autoridades de Yucatán y Chiapas muestran poco entusiasmo por unirse a las celebraciones centradas en el valle mexicano. Para Uruguay y Paraguay, la independencia que celebran es la que se produjo de Argentina y no de España. Por no hablar de que, a la hora de independendizarse, Colombia, Venezuela, Panamá y Ecuador formaron en principio una sola república, y, sin embargo, las enormes diferencias políticas que les separan en la actualidad no van a superarse. Que tampoco espere nadie que Nicaragua y Honduras sumerjan sus desacuerdos en un intento de reconstruir su antigua unidad.
Los bicentenarios, en conclusión, resultarán enormemente provechosos para nosotros, los académicos, y enormemente peligrosos para nuestros patrocinadores: los políticos.
Felipe Fernández-Armesto es historiador y ocupa desde 2005 la cátedra Príncipe de Asturias de la Tufts University en Boston (Massachusetts, EEUU).
16/12/2009
El Sáhara sigue siendo Español.
Este articulo lo escribe nuestro colaborador: Pedro Ramón Sanchez PeinadoHaciéndome eco del llamamiento que nos llega desde el blog de nuestro amigo Doramás quiero dedicar unas lineas ahora a impulsar desde mi humilde situación de ciudadano español la noble tarea de arrebatar a Marruecos un territorio que no le pertenece y al que lleva expoliando y masacrando desde mil novecientos setenta y cinco. Ésto me lo porduce la indignación del trato a Aminatu Haidar que nos ha recordado nuestra desvergüenza al dejar, de la mano de indeseables, el territorio del Sáhara Occidental.
Así las cosas y con la valiente acción de Haidar el tema del Sáhara Occidental a vuelto a la palestra de la actualidad de la manera más brusca y menos apetecible por cualquier ejecutivo español. El Sáhara sigue siendo un territorio no incorporado a Marruecos, pendiente de descolonización, a la que accedió España en su día pero que, por presiones de grupos beligerantes cómo Estados Unidos, aliados de Mohamed IV nunca se llevó a cabo. La consecuencia es que, a día de hoy, el Sáhara está siendo expoliado por su vecino, que no propietario, del norte ante la indiferencia de la Comunidad Internacional. Ésto se traduce en que su población legítima, los Saharahuis de la República Árabe Saharahui Democrática viven en Argelia, a donde fueron expulsados por el Ejército Marroquí. Mejor dicho, malviven en el desierto argelino, en los campamentos de Tinduf mientras Marruecos se aprovecha de sus fosfatos, su petróleo y su pesca.
Lo más grave no es sin embargo ésto, sino la actitud de la Unión Europea a la que pertenece nuestro país. Se está presionando un acuerdo con Marruecos sobre la prórroga del acuerdo de pesca en sus caladeros y para ello se está intentando incorporar al acuerdo las aguas del Sáhara. Ésto, de facto, supone reconocer la soberanía de Marruecos sobre el territorio con lo que se estarían vulnerando las resoluciones de la ONU que obligan a la descolonización y se entraría en un enfrentamiento directo con Estados Unidos que no reconoce, a fecha de hoy, éste territorio cómo propio del país magrebí.
¿Qué solución queda? El pueblo español tiene una deuda enorme y gravísima para con el Sáhara occidental. Legalmente y a tenor de las informaciones que poco a poco salen removiendo el excremento de este asunto Sáhara Español. Mientras la gran mayoría de la población española se ha posicionado en favor de la RASD, nuestro gobierno rema a contracorriente del sentir mayoritario. Se está vulnerando la voluntad del pueblo español para contentar a Marruecos, quien, no olvidemos, sigue explotando un territorio que no le pertenece. Es comprensible que la situación de presión sobre las posesiones españolas en el norte de África, la lucha conjunta entre Marruecos y España, sin demasiados buenos resultados, en cuestión de inmigración y drogas y el asunto de las aguas Canarias estén obligando al ejecutivo a ser prudentes. Pero, en esa tesitura sólo nos queda elevar, a través del mismo internet que nos quieren restringir aquellos gobernantes democráticamente elegidos y que demuestran una actitud más autoritaria que democrática, que se cumplan los compromisos adquiridos con el pueblo saharaui con el que, a pesar de la distancia y el tiempo pasado nos siguen uniendo lazos de sangre cómo hermanos nuestros que son.
Puesto que no se llevó a cabo el plebiscito de independencia, el Sáhara no fue nunca descolonizado. Según ésto , España sigue siendo el administrador del Sáhara Occidental, según marca la Ley Internacional. Sigue siendo así su responsable jurídico. Esto se tracuce en que el Sáhara sigue siendo España y que su ocupación por parte de marruecos es un acto deliberado de Guerra. Es decir, Marruecos ha invadido un territorio y comporta la misma gravedad que si pretendiera invadir Ceuta, Melilla o Andalucia. Este hecho poco conocido ha sido deliberadamente escondido por las distintas administraciones de nuestro país. Es un asunto que debe indignarnos y debe considerarse una traición al pueblo español independientemente del signo político que haya ocupado la Moncloa, ya sea UCD, PSOE o PP. Es un acto de traición porque el ejecutivo ha estado traicionando, a escondidas y durante cuarenta años a españoles de hecho residentes en Tinduf, territorio extranacional, al ser expulsados de nuestro territorio nacional por una potencia extranjera. Ésto, en mi opinión es una aberración hacía nuestra política de Defensa y nuestro ordenamiento Constitucional, ya que se está permitiendo que ciudadanos españoles malvivan en un territorio extranjero al estar ocupado su verdadero hogar, España.
Sólo hace falta que España reivindique este hecho y se aplique el Derecho Internacional. Aunque puede resultar una maniobra política de muy amplio calado y que exije un valor y una decisión que dudo tenga ninguno de nuestros políticos. El pueblo español debe exigir que se pongan los medios y se haga lo imposible para culminar con décadas de sufrimiento para con nuestros compatriotas saharauis. Después de conseguir la reanexión de un territorio que, LEGALMENTE, nunca dejó de ser nuestro, debemos ofrecer bien el plesbicito de independencia o bien la reincorporación con un estatuto de autonomía a imagen de los existentes en nuestro país.
Hoy más que nunca, el pueblo saharahui precisa que España actue de manera contundente y deje de lado las medias tintas y no me estoy refiriendo al Gobierno. Me estoy refiriendo a todos los españoles y españolas que vemos como una mujer menuda de tez morena y cara demacrada se nos muere en el Aeropuerto de Lanzarote mostrándonos nuestra indecencia y verguenza conformista. Debemos reivindicar, uno a uno que el Sáhara sea liberado del yugo marroquí de una vez por todas. Para ello ruego que paseis éste artículo o escribais los vuestros propios documentándolos al máximo y llamando a la rebelión pacífica contra los planteamientos de los gobiernos que nos siguen mintiendo, explotando y ocultando la verdad.
15/12/2009
Escudo de Puerto Rico
Articulo extraído de: foro.univision.comEl Escudo de Armas del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, otorgado por el Rey Fernando en virtud de la Real Cedula del 8 de noviembre de 1511, es el único que en Hispanoamerica esta actualmente y desde la conquista en uso oficial. Fue reconfirmado y adoptado como tal mediante la Ley 7 del 8 de agosto de 1952 segun enmendada por la Ley 142 del 3 de junio de 1976. Dicha Real Cedula describe el blason como "un escudo verde y dentro de el un cordero plateado encima de un libro colorado e atravesado por una bandera con una cruz e su veleta como la trae la devysa de Sanct Joan e por orla castillos e leones e banderas e cruzes de Iherusalen e por devysa una F. e una Y. con sus coronas e yugos e flechas e un letrero a la redonda de la manera siguiente: Joanne est nomine jus".
El color predominante es el verde. Dicho color era el usado en los comienzos de la era Cristiana con alusión a San Juan Bautista, como símbolo de la yerba o vegetación cuando este predicaba en la selva desierta de Judea. El cordero plateado indica el color blanco y puro que corresponde a la figura del Cordero de Dios, el Agnus dei, identificado con Jesucristo. El libro colorado representa el Libro de los Siete Sellos o Apocalipsis del Apóstol San Juan. Los castillos y leones son símbolos del reino colonizador. Las banderas y cruces de Jerusalén son símbolos de San Juan Bautista, nombre dado a la Isla, e invariablemente unido al nombre de Jerusalén. La F. y la Y. se refieren a los nombres de los monarcas Fernando e Isabel, y el haz de flechas y el yugo representan ideogramas para las iniciales de los nombres de los Reyes Católicos, F e Y. Los haces de flechas constan del misterioso numero siete, que tanto se repite simbólicamente en el Apocalipsis. Nuestro Escudo de Armas es un símbolo viril en el cual todo buen hijo del país debe ver reflejada su historia gloriosa, constituyendo un poderoso y vital estimulo que junto a nuestra bandera y nuestro himno, incite a imitar y tratar de superar las virtudes, el valor heroico y los méritos personales de nuestros antepasados.
Comunidad autónoma española del Sahara
Este articulo esta extraido de: http://sahara-doramas.blogspot.com/Descripción del escudo del Sahara español
Las armas de la que fuera una provincia española hasta 1975. Las armas del Sáhara español. En un campo de sinople evidentemente contrario al concepto de parlante tratándose de una zona desértica, escudo tronchado por una banda ondada de plata y azur, acompañada en lo alto de palmera de plata y en lo bajo de cabeza de dromedario de oro, saliente de la punta. Bordura cosida de gules cargada de cuatro castillos de oro y cuatro leones rampantes de plata alternando.
No, no piensen que hablo de "esa comunidad autónoma de marruecos", estoy hablando de una hipotética, pero no imposible COMUNIDAD AUTÓNOMA "ESPAÑOLA" DEL SAHARA.
¿Raro?, pues no. Si nos ponemos a analizar el tema, con solo profundizar un poco, nos encontramos con que esta es una solución mas o menos inmediata de este conflicto, que ya lleva más de 30 años, aniquilando a un pueblo, como el Saharaui.
Fíjense bien en estas líneas:
"España sigue siendo el administrador del Sahara Occidental según marca la Ley Internacional, es el responsable jurídico".
Basándonos en este principio internacional, con que España exija en la ONU, este derecho, se volvería al principio, por lo que marruecos debería abandonar todo el territorio del Sahara.
Bajo este principio internacional, España podría anexionarse el Sahara y convertirlo en COMUNIDAD AUTÓNOMA ESPAÑOLA. Con lo que se acabarían todos estos años de sufrimiento para el pueblo Saharaui.
Con esta acción política, ganarían los Saharauis y los Españoles. Es una maniobra política de mucho calado, teniendo en cuenta que marruecos pondría el grito en el cielo, aunque solo sería eso, pues sabe perfectamente que no tiene nada que hacer en ese sentido.
Tendríamos a un pueblo Saharaui, que ganaría en derechos civiles, servicios sociales, industrias, turismo, economía, turismo, libertad, política, etc...
Por supuesto que España también ganaría, en reconocimiento internacional, al recuperar lo que nunca debió regalar a marruecos y a la vez devolverle la dignidad al pueblo Saharaui. Por supuesto que también ganaría económicamente, debido a que el Sahara tiene mucho por explotar, cosa que hace marruecos actualmente y solo beneficia a marruecos, debido a que nada queda en el pueblo Saharaui. Tambien debemos pensar que muchas familias Españolas, que vivían en el Sahara Español, volverían a estas tierras, para relanzar la economía, ademas de la cantidad de personas paradas que pueden conseguir superar sus calamidades.
Esta opción, no es una locura, ya la he comentado con muchos Saharauis y estos me dan la razón, todos ellos me contestan, que para estar así, prefieren volver a ser Españoles.
Ahora solo hace falta, que la política se mueva en ese sentido. Sabiendo que la mayoría del pueblo Español, apoya a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), esto seria coser y cantar. Con esta acción política, se acabarían los sufrimientos de todo ese pueblo, que aún se considera Español, que habla castellano y que aun nos mira como hermanos.
En el plano político internacional, sería un gran apoyo ante los grupos islamistas radicales que intentan entrar en Europa. Tenemos que tener en cuenta, la situación geográfica de estas tierras y solo con mirarlas, observamos que es el mejor lugar para ello.
Ahora nos toca a nosotros, los que navegamos por la red, difundir esta opción, que no digo que sea la panacea, pero si afirmo que es una solución inmediata.
Desde este blog les solicito LA DIFUSIÓN DE ESTE POST, por todo el mundo.
Historia de 60 años de carné de identidad
Este articulo pertenece a un suplemento del mundo del año 2004DNI: Franco tiene el 1; el Rey, el 10
FRANCO SE reservó el número uno. A la Familia Real se le asignó del 10 al 99. El 13 quedó anulado por pura superstición y por eso al Príncipe Felipe le correspondió el 15. El carné de identidad, que ha cumplido esta semana 60 años desde su creación en marzo de 1944, atesora una historia repleta de curiosidades
JAVIER CABALLERO. DANIEL IZEDDIN
Lleva inscrito el secreto más íntimo de folclóricas y famosas. Delator para los buscados por la Justicia y desafío imposible en manos de falsificadores, viaja en la cartera de casi 30 millones de españoles. También en la de Su Majestad el Rey, cuyo excelso linaje no le exime de su posesión. De hecho, Don Juan Carlos I ostenta el número 10. Pudo tener el uno, pero esa cifra se reservó para el entonces jefe del Estado, Francisco Franco Bahamonde, como ilustra el documento al que ha tenido acceso CRONICA en exclusiva.
El DNI, el carné de identidad, la papela que dirían los chelis, ha cumplido esta semana 60 años y conmemora aquel lejano decreto de 2 de marzo de 1944 que alumbró su nacimiento. Hoy como entonces ha sido reflejo de la evolución social y política de España.Nadie como él para asomarnos al férreo control de la dictadura, a los aires de libertad de la transición, a la normalización democrática y a esa revolución tecnológica que le mantiene joven y a prueba de falsificadores. Al contrario que su poseedor, el DNI no envejece. Ha renovado su vestuario periódicamente. Pero hasta llegar a su flamante diseño que se estrenará en 2005, -que incluye chip y mil blindajes-, el carné de identidad rubrica tipos de vieja máquina de escribir y tinta china, su propia intrahistoria.
Sus antepasados directos nacen con el descubrimiento de América.Muchos de los marineros españoles que iban y venían de las Indias acarreaban la llamada cédula de composición, documento oficial que daba fe de la identidad del nauta. En tiempos de un incipiente comercio ultramarino, la Administración se percató de la obligación de saber quién era quién. Durante siglos, el método funcionó a duras penas en medio de chanchullos, componendas y caos administrativo.No fue hasta el siglo XIX cuando el asunto de la identidad tomaría carta de naturaleza. En 1824, Fernando VII creó la Policía en nuestro país y le otorgó la potestad exclusiva para crear padrones que incluyeran edad, sexo, estado, profesión, y naturaleza del vecindario. «Ésta fue su primera atribución, competencia que se ha mantenido hasta la actualidad y que ha vinculado históricamente al Cuerpo Nacional de Policía con el carné de identidad», comenta José Santiago Sánchez, comisario jefe de la Unidad de Documentación de Españoles de la Policía Nacional y máximo responsable del entramado del DNI.
Tras la orden regia, las imprentas comenzaron a fabricar cédulas personales y cartas de seguridad, antecedentes directos del DNI.«Eran documentos sin mucho valor identificativo donde se incluía nombre y ascendientes directos. La mayoría iban sin fotografía y propiciaron la picaresca», remarca Sánchez . «Dichas cédulas eran expedidas por ayuntamientos y diputaciones para todos aquellos que hicieran gestiones con organismos oficiales», añade el comisario.
El ocaso de estas cédulas sobrevino tras la Guerra Civil, contienda que dejó una nación sin nombre ni apellidos. Se hacía necesaria la creación de un nuevo documento que se puso en marcha a través de un decreto en 1944. ¿La razón? Fundamentalmente, el control, tener más y mejor controlados a los españoles. La iniciativa partió de Presidencia del Gobierno, o sea, del mismísimo general Franco, pese a lo cual tuvo que esperar hasta 1951 para estrenar su propio carné de identidad.
Los primeros obligados a formalizarlo fueron los presos y los que permanecían en libertad vigilada. En segundo lugar, el personal masculino que por su profesión o negocio mudaba con asiduidad de domicilio. En tercer lugar, los varones residentes en ciudades de más de 100.000 habitantes. Luego, los hombres en localidades entre 25.000 y 100.000 habitantes, después las mujeres que viajaban por motivos de trabajo y así sucesivamente hasta completar con los años el conjunto de la sociedad.
Lo peor de esta iniciativa no radicaba en el machismo o el sexismo, sino que el carné incluyera una casilla para clasificar al ciudadano según su estatus económico. Los de primera categoría eran los grandes potentados y los caciques rurales. Los de segunda y tercera atesoraban, gradualmente, menos caudales y posesiones más modestas.Por último, los de cuarta se agrupaban en los llamados «pobres de solemnidad», gente tan mísera que estaba librada de pagar las tasas del DNI. No se trataba de remotas eras feudales. Esta pirámide estratificó socialmente a España hasta el año 1981.
Zaragoza fue la primera capital de provincia donde se expidió el DNI. Una capital ni demasiado populosa ni excesivamente pequeña resultaba perfecta para dar a conocer a los ciudadanos su nueva identidad. Todo funcionó sin mayores sobresaltos y el ensayo se extendió posteriormente a Valencia. Desde la capital del Turia, el método se propagó al resto de las urbes hasta completar 59 equipos fijos distribuidos en todas las ciudades excepto Navarra.
Las anécdotas hicieron escala en los pueblos. Muchos de los agentes que tramitaban el DNI llegaban a su destino a lomos de un burro.Su hoja de ruta incluía visitas a la cárcel, a las personas impedidas, a los hospitales... En sus alforjas se entremezclaban un puñado de plumas, bolígrafos, tarjetas vacías, varios botes de tinta y pletinas para imprimir.
Con anterioridad a su llegada, este equipo itinerante acordaba con el alcalde una particular cita previa. Pactado el día, un bando comunicaba a los paisanos la llegada del DNI instándoles a llevar consigo cualquier tipo de documento expedido por la Diputación o el Ayuntamiento, así como una fotografía reciente.Algunos aldeanos ni siquiera contaban con papeles que refrendaran sus raíces. Entonces tanto el regidor, como el cura o el secretario de la villa daban fe de la identidad del sujeto por conocerle de toda la vida.
Por sorprendente que parezca hoy en día, hasta 1962 también se otorgó el DNI a todos los extranjeros residentes en España. A partir de esta fecha, y por el Real Decreto 357 con fecha 22 de febrero, el DNI fue exclusivo para españoles.
BAILE DE NUMERO
Desde un principio, y con un método aún vigente, los números del DNI se asignaron por lotes a los equipos de expedición. Así, cada comisaría o equipo móvil que tramita el DNI, cuenta con un margen suficiente de números libres. Si agota ese cupo, se le otorga un nuevo lote, no necesariamente correlativo al anterior.Se destierra así una falsa creencia. Los números bajitos del DNI no correspondieron en el pasado a personas que ya han fallecido.Nadie ostenta «el número de un muerto» como se afirma sin fundamento en conversaciones de bar. La Unidad de Documentación de Españoles de la Policía tiene colchón suficiente para no recurrir a esa técnica. En 54 años, se han expedido unos 60 millones de carnés y aún hay otros 40 millones libres hasta que se alcance la cifra de 99.999.999 carnés expedidos. No hay motivo para el mal fario.Cada españolito estrena número y no hace falta resucitar el guarismo de nadie. Porque el número del DNI es perpetuo por motivos legales.Además es personal e intransferible. Baste con pensar en transmisiones de bienes, en testamentos, en préstamos bancarios y suplantaciones de personalidad. En gente que muere y vuelve del otro mundo por la gracia de tener el mismo número del carné. «El DNI es como el Cid Campeador. Sigue ganando batallas después de muerto», señala entre sonrisas el comisario jefe José Santiago Sánchez.
Tal y como rezan los viejos libros de primera inscripción, -celosamente custodiados por la Policía-, la numeración se asigna por provincias y equipos. La comisaría de Santa Engracia en Madrid tuvo el privilegio de tramitar los primeros carnés. Echando un vistazo al primer volumen de registro, queda patente el culto a la personalidad del Generalísimo. El número uno se lo adjudicó para sí Francisco Franco Bahamonde. Cuestión de galones. El segundo llevaba el nombre de su mujer, Carmen Polo y Martínez Valdés. Para su hija Carmen Franco Polo fue a parar el número tres. Del cuarto al noveno han quedado vacantes. Del 10 en adelante y hasta el número 99, se bloquearon para la Familia Real española. El número 10 se le asignó a Su Majestad el Rey, el 11 para Doña Sofía de Grecia, el 12 para la Infanta Elena y el 14 para la Infanta Cristina.La superstición dejó vacía la casilla del 13. El DNI de Su Alteza Real el Príncipe Felipe luce el número 15, o niña bonita, un guiño inesperado del destino ahora que suenan campanas de boda real. Es lógico pensar que los pequeños Felipe Juan Froilán, Victoria Federica, Juan Valentín, Pablo Nicolás y Miguel, -último nieto de los monarcas hasta el momento-, sucedan a su tío el Príncipe en la correlación de números.
Democrático como pocos documentos, el DNI no sabe de monarquías ni rancios abolengos. En virtud de un decreto de 1985, ya no se inscriben los títulos nobiliarios que desembocan en apellidos interminables. Así pues, se evitaban tanto el clasismo, como un frondoso árbol genealógico que no cabía en las casillas ni con las más imaginativas de las abreviaturas. Hace no mucho tiempo y con motivo de la actualización de su DNI, Luis Alfonso de Borbón, hijo del malogrado duque de Cádiz, tuvo que desistir de seguir luciendo la nobleza de su origen en el carné.
En el extremo contrario se sitúa el de los niños sin progenitores reconocidos. El Estado añade en su DNI el nombre de unos padres ficticios hasta su mayoría de edad para preservar su infancia.
Sesenta años dan para mucho incluso para un puñado de tragedias.En 1963, un edificio se derrumbaba en Granadilla (Tenerife) matando a 23 personas que hacían cola para obtener el carné de identidad.ETA también ha teñido de sangre el DNI. Siete policías dedicados a estos menesteres han caído bajo las balas de la banda criminal.Pero uno de los atentados más recordados lo protagonizó el extinto GRAPO. Hace 16 años, un comando asaltó la comisaría de la calle Santa Engracia de Madrid en pos de un lote de documentos. En la refriega, un agente cayó abatido y otro resultó gravemente herido. Botín, 520 tarjetas en blanco.
CARTAS MARCADAS
A principios de los 80, ETA fabricó una partida falsa de carnés con un pequeño error que delataba el fraude. «Ellos no lo sabían y para nosotros los carnés que utilizaron eran cartas marcadas.De esa manera han caído muchos terroristas», rememora Sánchez con cierto grado de satisfacción. Este comisario representa la cúspide en el organigrama del DNI, una cadena que ocupa cada día a 1.344 funcionarios que tramitan 30.000 carnés al día, para un total de seis millones de renovaciones al año.
Ahora, la Unidad de Documentación anda metida en un asunto de gran trascendencia internacional. En el año 1975, y cuando el Sáhara era una colonia española, los saharauis contaron con un DNI, una tarjeta expedida desde España para 32.519 nómadas del desierto cuyos nombres quedaron inscritos en dos libros de registro. «La ONU nos ha encargado custodiar este registro, una de las claves para determinar el censo de cara a un futuro referéndum con garantías sobre la autodeterminación del Sáhara», concluye el comisario mientras muestra un DNI con media luna y caracteres arábigos.
SIETE «TRAJES» DIFERENTES
Un total de siete tarjetas con diferentes diseños han servido de soporte al DNI. La primera data de 1951 (imagen superior) e incluía los datos de filiación, profesión, empleo o cargo.De color verde, adjuntaba el águila imperial tan del gusto del Régimen. Además se señalaba la categoría del sujeto en arreglo a su economía. La segunda llegó en 1962 e incorporaba estado civil y grupo sanguíneo. Su color azul respondía al tono corporativo de la Policía. Desaparece el sexo del sujeto. El siguiente formato llega en 1965 y se expide hasta 1980. Ha sido una de las tarjetas más longevas y populares. Se mantuvieron los mismos datos y únicamente se suprimió la firma del director del equipo que expedía el carné.Las variantes más significativas del cuarto modelo de DNI, -con una vigencia desde 1981 a 1985-, fueron la inclusión del escudo constitucional y la supresión de las categorías. Se incluye de nuevo el sexo del ciudadano. En el siguiente modelo (1985-1991), se descartan la profesión, el estado civil y el grupo sanguíneo, ya que en ocasiones provocaba errores médicos. En la década de los 90 se idearon unos modelos realizados mediante tecnología informática. La histórica huella dactilar desapareció y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se encargó de su fabricación. El futuro DNI (imagen inferior), implantado gradualmente hasta 2007, adjunta un chip que agilizará los trámites con la Administración e Internet.
14/12/2009
El rey Juan Carlos y Lula, los líderes más valorados en América Latina
La actual imagen de España en Latinoamérica es la mejor de toda la historia. Tanto, que cuando se les pregunta a los latinoamericanos sobre Europa, el 29% considera que España es el país más democrático del viejo continente. Además, España es, para ellos, uno de los tres países más ricos de Europa.
La conclusión se extrae del libro 'La nueva imagen de España en América Latina' que ha escrito Javier Noya y editado el Real Instituto Elcano. Este sociólogo ha convertido los 'Latinobarómetros' —encuesta anual realizada en todos los países excepto Cuba— de los últimos cinco años en libro.
Se partía de una imagen desastrosa, sobre todo a finales de los 90, cuando en Argentina, por ejemplo, España se situaba en el puesto número 30º de la lista de países democráticos. Ahora, el 71% de los latinoamericanos tiene una buena opinión de España.
Y si es tan valorada, sus representantes en el mundo lo son también. Esto último es cierto en cuanto al rey Juan Carlos se refiere, puesto que es el líder mundial más valorado en Latinoamérica junto con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. En el sentido opuesto, los líderes menos valorados son George W. Bush, ex presidente de EEUU, y Hugo Chávez, presidente de Venezuela.
¿Los motivos de este cambio de imagen? Pues que "España ha sido el país que más se ha preocupado por el bienestar de Latinoamérica", concluye Javier Noya en la presentación de su libro en Madrid, "además, la imagen que de España dan los inmigrantes ayuda a que lo positivo supere a los negativo.13/12/2009
Alex Destroy Colaborador
Participa escribiendo sus propios artículos.
Si deseáis poneros en contacto con el lo podéis hacer en esta dirección:
alex_astur86@hotmail.com
También podéis visitar su espacio en internet.
Por definir
El inmortal de Castropol
El primer Asturiano
La gran evasión
"El asedio" Nuevo libro de Arturo Pérez Reverte
Este articulo lo envía nuestro colaborador. José Antonio RíosUn 'Asedio' de aventura, intriga y amor
Arturo Pérez-Reverte desvela el alma de su nueva novela, una historia de más de 700 páginas ambientada en el Cádiz de 1812
"Es mi obra técnicamente más compleja"
Jacinto Antón - El País - 12/11/2009
El sable de coracero francés hace un ruido escalofriante al sacarlo de su vaina, como la piel de un demonio al rociarlo de agua bendita. "Cuidado con el filo", advierte Arturo Pérez-Reverte, algo inquieto ante el entusiasmo de su interlocutor, que blande el arma al estilo del general D'Hautpoul en Eylau. El sable, de bruñida lámina de acero, es muy largo, y pesa lo suyo. Es fácil imaginar su terrible efecto sobre la infantería, o los muebles. "Una herramienta hecha para matar", observa el escritor con una mueca, retirándolo de las manos del periodista.
El autor de 'La tabla de Flandes', 'El Club Dumas' o 'El maestro de esgrima' ha citado en su casa para hablar en primicia de su nueva novela, un pedazo de novela, de más de 700 páginas, llena de aventura, intriga y romanticismo, entre otras muchas cosas, que aparecerá el próximo 3 de marzo (Alfaguara). Se titula 'Asedio' y transcurre en 1811 y 1812 en Cádiz, durante el sitio del Ejército francés en la Guerra de Independencia, pero no es propiamente, recalca el escritor, una novela histórica como 'Cabo Trafalgar' o 'Un día de cólera'. Tampoco bélica.
De camino hacia el estudio de Pérez-Reverte, uno puede ver objetos que forman parte ya del imaginario de sus lectores: su casco de corresponsal de guerra, la espada que utilizó Viggo Mortensen al encarnar al capitán Alatriste, un mosquete francés, la pintura de un húsar del 4º Regimiento -el de Frederic Glüntz-, unos clavos oxidados rescatados de los pecios de Trafalgar... De una cajita, extrae un tornillo: una nadería, hasta que te enteras de que pertenece a una de las torretas del 'Graf Spee', el acorazado de bolsillo nazi hundido, gracias a Dios y al 'Exeter', en la bahía de Montevideo.
El sanctasanctórum de Pérez-Reverte es casi un zulo y está abarrotado de libros. Junto al ordenador, sus preciados portulanos, tintines y cortos maltés, una placa con el recordatorio -como si hiciera falta- "donde hay patrón no manda marinero" y alrededor un formidable despliegue de libros de las más variadas materias que ha usado para la novela: botánica, ciencia, comercio, moda, armamento, taxidermia, esgrima de navajas... El escritor sirve dos vasos de limonada, a la que está enganchado. El original de 'Asedio' -aún no lo ha librado a la editorial: está acabando de corregirlo- son dos gruesos cartapacios. El novelista deja hojearlo. La primera frase: "Al decimosexto golpe el hombre atado sobre la mesa se desmaya".
"No es una novela histórica ni sobre la guerra de Independencia. Transcurre en el Cádiz del asedio francés, pero es una novela de personajes, de varios personajes con distintas historias cuyas vidas se van cruzando y cuyas actitudes y conflictos enlazan directamente con ahora. Es en ese aspecto una novela contemporánea. La guerra, la Constitución, la parte histórica son sólo el telón de fondo, pero no el objetivo de la novela; no hay nada didáctico en ella". Como siempre que habla de sus obras, Arturo Pérez-Reverte se expresa con una pasión que raya casi en la ferocidad. Su entusiasmo es contagioso. "Hay una trama policiaca, de espionaje, y otra científica, y otra folletinesco-romántica, y otra marina, y otra aventurera". Vamos, todo Pérez-Reverte. "Cada tema tiene un personaje que representa una parte de la historia; se van cruzando, todos convergen. La novela transcurre en el Cádiz de esa época pero podía haber elegido el Madrid del 36 o el Sarajevo del 92".
El escritor dice algo que conmocionará a sus muchos lectores: "Mi tiempo como escritor está limitado, me pueden quedar con vigor narrativo diez o quince años como mucho; eso significan de cinco a siete novelas más, si no me muero antes". Y silencia la exclamación estirando un brazo. "Así que he de elegir mucho lo que hago y lo que descarto".
'Asedio' es como un compendio de todo lo que ha hecho Pérez-Reverte y de lo que quería hacer: ¿una forma de engañar al destino? "Me le adelanto", sonríe con cara de espadachín de estocada secreta. "Es mi novela técnicamente más compleja, de una arquitectura muy complicada. Han sido dos años de trabajo gozoso. Y ha sido un ejercicio personal de volver a mis viejas novelas pero con 20 años más de experiencia".
Es 'Asedio' una novela llena de peripecias; hay un enigma central de tipo científico, un desafío que planea por toda la historia. "Hay ajedrez, que me sigue apasionando. Como si toda la bahía de Cádiz fuera un inmenso tablero en el que los personajes de la novela se mueven como en una partida". El enigma: "Tiene que ver con parábolas de artillería, y con ajedrez, y con lo más oscuro y peor del ser humano". Ahí estamos en 'El pintor de batallas'... "Están todas mis novelas. Todos los libros que he escrito están aquí".
Y ahora, a por el séptimo Alatriste: 'El puente de los asesinos'.
¿Va a ser Asedio la gran novela sobre Cádiz? "Estoy intentando que lo sea. De la bahía de Cádiz. He hecho un trabajo de documentación muy exhaustivo, la cartografía, el cálculo de distancias, los vientos, la forma de hablar, las técnicas forenses de entonces; he reconstruido todo el mundo de la época". Dice haber disfrutado "como un gorrino en un maizal", que ya es imagen.
Para Pérez-Reverte, ese Cádiz, en el momento en que España, ocupada por las tropas napoleónicas, "se redujo prácticamente a una isla, desde donde luego debía relanzarse", es algo excepcional. De nuevo estamos en su discurso más sentido, en su personal "me duele España". Ese Cádiz, marco de la novela, "era un sitio fascinante, pero no por la guerra ni por la Constitución. Allí las mujeres de clase alta estudiaban inglés y contabilidad. Era una ciudad liberal y culta, abierta al mundo por el comercio con América. La España que pudo ser y nunca fue, la gran ocasión perdida". Aquello "fue un espejismo, un paréntesis, volvimos a lo de siempre, los aristócratas rapaces, los curas que ponían leña para quemar libros y personas y los reyes crueles y estúpidos". Ante sus personajes, ante la gente de aquel Cádiz que ha revivido con su pluma, de aquel "concentrado de España en miniatura", el novelista siente una gran melancolía: "Todo aquello que pudo ser resultó aplastado, aniquilado, malgastado. Con Constitución o sin ella los españoles continuaron siendo habitantes de un país históricamente enfermo y culturalmente plano"
12/12/2009
Las Reivindicaciones Pendientes (III) Cuba,Filipinas, Puerto Rico, y Guam
Cómo tercera parte de la serie que comencé hace algún tiempo con las reivindicaciones que España debería de hacer para, con justicia, corregir los fallos de su historia, me refiero ahora al espinoso tema que supuso que nuestro país finiquitara su Imperio de Ultramar de cara a los garantes de las libertades y la democracia. Los Estados Unidos de América. Los amigos americanos, que son sólo ellos los americanos pues cuando alguien hace algo que les mosquea están atacando a América. ¿Cuando alguien hace algo que mosquea a los mexicanos que ataca?¿La Antártida?
El uno de enero de mil ochocientos noventa y nueve España sufrió la humillación más grande de su Historia. En cierto modo nos lo teníamos merecido. Por gualtrapas. Aquel día entraba en vigor el tratado de París. A cambio de veinte millones de dólares de la época, lo cual no deja de ser un pastón y para no dar la pinta de habernos dado por donde la espalda pierde su honroso nombre sin vaselina, España finiquitaba su imperio en favor de los gringos. Estados Unidos se hacía con Puerto Rico, Filipinas y Guam. Así tenían un sitio para ir hacer prácticas de tiro naval, otro cómo proyección sobre Asia previo lavado de cerebro de la población para borrar todo rastro español y otro al que dieron el carácter de Territorio no Incorporado para meter las tropas que les sobraran de otros lugares de Asia cuando los fueran echando de todos lados. Territorio Incorporado es otro eufemismo cómo el de Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Viene a decir ni contigo ni sin ti, nos aprovechamos de vuestro territorio pero , por Dios, ni aspireis a ser estadounidenses.
Todo hay que decirlo el pueblo estadounidense, que no americano, adolece de cierto espíritu oportunista. Al igual que entraron en la Segunda Guerra Mundial cuando estaban seguros de poder ganarla con un mínimo de bajas (Los franceses, ingleses, holandeses, belgas, soviéticos y tal y tal ya habían hecho el trabajo gordo), los EEUU esperaron a la debilidad de España para meternosla doblada con el asunto del Maine. Si hubieramos estado un poco mejor militarmente quizás se lo hubieran pensado mejor. Mientras ellos venían con sus acorazados flamantes y recien salidos del astillero con mas hierro que un contenedor de lentejas, nosotros ibamos con nuestras gloriosas pero aboteargadas y remendadas hasta el infinito nueces flotantes. Me supongo a la marinería con los testis por corbata mientras venian venir el obús que los mandaría al fondo del mar sin posibilidad de respuesta.
Así las cosas, los humilladetes españoles y los humilladores yanquis se sentaron en una mesita en París. Todo muy bonito con su recién terminada Torre Eiffel, con su Sena y con su Notra Dame. Cerquita de la frontera española por si pintaban bastos y los yanquis decidían agregar al paquete el País Vasco o el territorio comprendido entre la Junquera y Madrid. Equipados con sus uniformes nuevos, con muchísimas chapas y con su té o café o carajillo o agua de Vichi que pagaban los yanquis y pastitas para rubricar el fin de un imperio y el comienzo de otro. Se acababa así la guerra hispano-norteamericana que tantas secuelas había tenido, por lo que nos toca, en Cuba. Eso si, los representantes de la Fídelisima debieron enterarse por morse. Ni fueron invitados ni pintaban nada en la vela imperial. Los Estados Unidos lo habían dejado muy clarito. Ni asomar la naricilla que os la cortamos. Os independizais, vale, pero firmamos nosotros, los futuros árbitros del mundo. Y no os quejeis que no os incorporamos cómo a Puerto Rico, donde nuestra Armada va a lanzar pepinos cómo el Saturno XII. Es decir, se firmó la independencia de Cuba sin que los cubanos firmasen nada. Viene a ser cómo si entre Portugal y Francia se firmara la independencia de madeira y luego fuera Francia la que se dedica a decir cómo, cuando y qué se hace en la independencia de marras. Algo olería a podrido y la verdad es que al Generalísimo Máximo Gómez le debía de oler aún peor cuando llegó a decir ni libre ni independiente todavia. Cuba llegaría en efecto a ser independiente, el precio que pagó por ello, y que aún está pagando es de sobras conocido por todos.
Así las cosas los Estados Unidos de Yanquilandia consiguieron crearnos un complejo de inferioridad enorme. Nos humillaron, nos quitaron nuestras posesiones y, para no quedar cómo malos nos echaron a nosotros el muerto. Los miles de muertos nos los pagaron en divisas. Cási a Dólar por Dead. Los dólares que nos dieron y que nos encuadró como vulgares Judas ante la Historia. Así ellos, ante los pardillos españoles firmaron un papel que rubricamos desde esta vieja piel de toro que venía a decir que ellos "nos compraban" las posesiones y que nosotros "Se las vendíamos". Nada de quitar, vendidas y pagadas. A ver quien puede decir ahora que os hemos quitado nada. Eso sí, a precio de mercado, o menos aún. A decir verdad es que o pillabamos eso o no pillabamos nada. Aunque puestos a perder la honra más valía habernos quedado sin un jandón y poder decir que nos habían dado por el trasero y que nos habían quitado lo nuestro. Al menos algún dinerillo nos cayó, aunque el precio a pagar fuera un pesimismo nacional que nos dura hasta hoy. Lo único bueno fue lo de la Generación del 98, unos literatos geniales.
¿Qué hemos aprendido de ello? No te fies nunca de un bretón, ni de un descendiente de bretón, ni nada que se parezca mínimamente a un bretón. Si Bernardo de Gálvez se hubiera estado quietecito los Estados Unidos de América no habrían nacido cómo los conocemos hoy. Ni habrían expandido la llama de la libertad procedente de la Revolución Francesa por todo el continente hacíendo que todas nuestras colonias nos dijeran Adiós muy buenas. Por supuesto aún conservaríamos Cuba, Filipinas. Guam y Puerto Rico o, en caso de no haberlo hecho, quizás se habrían independizado de otra manera más amigable, quedando cómo madre e hija emancipada. Aunque quizás aún seguiria siendo española cómo una Comunidad Más. Quizás España sería algo más optimista y no estariamos con tanto nacionalismo periférico y tanta gaita. Podría ser que incluso no hubieramos tenido que pasar por la Guerra Civil y el periodo del amiguete Franki Franco.
Nunca lo sabremos. Pasó cómo pasó y las consecuencias se desparraman hasta ahora. Sómos un pueblo desprestigiado por el pesimismo que emana de nuestra Historia por haber perdido nuestras últimas colonias y todo por extender la mano a quien al final nos la mordió.
¿Qué reivindicación debería hacer España? ¿La de la remisión de lo quitado previa devolución de lo que nos dieron?¿La de la reincorporación de territorios? No, el movimiento propiciado por Cuba Española nos muestra que los polos se vuelven a traer ente la lejanía de tales hechos. Es cuestión de tiempo que se reestablezca un equilibrio hispano roto por los hijos de la Gran Bretaña. No, no son reivindicaciones territoriales lo que España debe hacer de cara a los yanquis. Tan sólo que pidan perdón. Perdón por haberse aprovechado tanto de los españoles. De su buena fé, primero para su independencia y después para sus bases. Perdón por haber separados a padres e hijos. Perdón por haber derramado la sangre de tantos españoles heroícos y anónimos que embarcaban en Cádiz rumbo al matadero. perdón por intentar rupturar la cultura española que llevaba en esas posesiones desde siglos antes de que el primer bretón americana se considerara estadounidense. Perdón por tantas injusticias a España. Por habernos hecho quedar ante el mundo cómo los Judas que traicionaron su credo. Cómo el Saturno que, tras tragar a sus hijos los defecó para que ellos los levantaran en armas contra nosotros.
Esa es una duda que tengo. Tan buenas relaciones, tan buenos aliados que somos de los EEUU. ¿Llegará algún día alguno de sus presidentes y nos pediran perdón por lo que nos hicieron? Lo dudo, pero sería una reivindicación justa. Al menos los muertos que no retornaron podrían, al fin, descansar en paz.
11/12/2009
Todos somos herencia española
Parece que fue ayer cuando mis oídos cayeron en la cuenta de que mi hermano del alma Manolo había tenido otra genial idea. Un blog donde contásemos toda nuestra inmensa historia,un cúmulo de conocimientos puestos al servicio de todos aquéllos que nos hicieran dignos de su compañía visitando este gran sitio de cultura española. Manuel con su esfuerzo personal lo ideó todo y me presté a ayudarle con mis humildes aportaciones. Sé que lo que se propone lo consigue y fui viendo como el número de visitas crecía espectacularmente por día. Parecía increíble,pero su labor desinterada estaba siendo correspondida con visitas, aunque la verdad es que siempre anheló escuchar de viva voz a todos los visitantes.Comprendo que se plantee una reconversión del sitio, tanto esfuerzo y dedicación necesita de alientos para seguir relatando y viendo que todos podemos remar en la misma dirección.
Personalmente voy a seguir aportando mi granito de arena cuando él me necesite. Como siempre intentaré ir actualizando mis secciones con cuestiones que a todos gusten. Lo que sí pido a todos los que tanto hemos aprendido de este humilde blog es que contribuyan a enriquecer y seguir conociendo nuestra maravillosa historia, que nunca se pierda y que todos seamos parte de este imperio donde jamás se
pondrá el sol.
10/12/2009
Agradecimiento y Apoyo al Blog Herencia Española
No hace mucho que comencé a escribir artículos históricos y a publicarlos en el blog Herencia Española. Al principio lo vi cómo un blog extraño. En esa consabida interpretación que cualquier hijo de las Españas hace del término "español". Después, gracias a Dios, lo leí y descubrí grandes prendas en torno a nuestra história y forma de ser. Principalmente en torno al periodo colonial. Fue en en éste blog dónde descubrí la gesta de Blas de Lezo y por supuesto eso me cautivó.
Para quien no sepa quien es Blas de Lezo, que supongo que son la gran mayoría de mis compatriotas, les dire que era vasco y un amante de su país, España y que deberían pasarse por el blog de mi amigo Manuel Álvarez Molina para descubrirlo. Seguro que no les decepcionará. Del mismo modo que el blog Cuba Española nos descubre una realidad en torno a nuestra Fidelísima que ni siquiera habríamos podido soñar, el blog Herencia Española nos descubre la propia esencia de nuestro país dejando de lado conceptos preconcebidos, dando prioridad a la veracidad y fuerza de nuestra história común y dejando de lado los particularimos políticos que tanto daño han hecho a nuestra Nación.
Éstas palabras son para agradecer a Manuel que me haya concedido no sólo la facilidad sino el privilegio de publicar en su querido blog mis pensamientos y artículos. Son palabras escritas con el corazón que late con el mismo pulso de aquellas personas que siglos atras vieran en la Cruz de San Andrés o en la Rojigualda la esencia y el espiritú de un país que conquistó y expandio su idioma y cultura por los cuatro continentes y que se siente orgulloso de expandir, desde sus modestos conocimietos, el gusto por tan buen espacio web.
Sé que son momentos difíciles para el proyecto liderado por Manuel Álvarez. En éstos momentos en que plantea la reconversión de su página debemos apoyarlo todos los que amemos la historia y el ser español. Debemos contribuir no sólo con nuestras visitas sino con nuestra participación, pues es un proyecto que nos atañe a todos, españoles en la península y allende los mares. No quiero terminar sin expresar mi orgullo por la participación en el mismo ni mucho menos mi interés y compormiso para seguir aportando artículos que engrandezcan el blog y que ayuden a una mejor comprensión de este trozo de tierra que llamamos España.
Va por ti Manuel.
8 de Diciembre. Inmaculada Concepción, patrona de la Infantería Española.
Este articulo lo escribe nuestro colaboradorPedro Ramón Sánchez Peinado
Ayer, Ocho de Diciembre, se conmemoró una efeméride interesante. La del Patronazgo de la Infantería Española. El Arma del Ejército de Tierra celebró ayer el milagro acaecido en Flandes el ocho de diciembre de mil quinientos ochenta y cinco y que dió lugar a la devoción que, aún hoy, llena los cuarteles de nuestra querida España.Yo, que estuve tres años destinado en la Unidad de Música de la Guardia Real, no puedo sino emocionarme al recordar ese día. Teníamos que tocar diana a una companía casi vacia, pues Monteros de Espinosa celebraba a lo grande el día de su patrona. Después misa cantada, formación culminada a los sones del Himno de Infantería y desfile de las fuerzas de infantería. Todo un fervor que hasta el día de hoy nos llega a traves del ingrato pero fructifero servicio del infante.
El invierno se iba acercando en los territorios españoles de Flandes. Aunque ya hacía tantísimo frío que no se sabía a ciencia cierta si habría caido ya y los infantes no se habían dado cuenta. Corria el año mil quinientos ochenta y cinco y del frío que hacía se les congelaban los mariscales a los valerosos soldados de los Tercios. Eso que aún era otoño. Los hombres, pasando grandes calamidades tenían la misión de defender la isla interior de Bommel, situada en los Paises Bajos. Esta isla de población mayoritariamente católica estaba formada por dos brazos de río el Bommelerwaard.
Las hostilidades desde los protestantes eran incesantes. Eso era algo que no se esperaban, pues en las frias jornadas de diciembre, los combates remitían precisamente por ello, porque no había dios que parara a la intemperie y uno no se calentaba ni dando puñetazos. La isla en cuestión estaba protegido por tres Tercios, bajo el mando de los Maestres de Campo Bobadilla, Mondragón e Yñiguez. Aunque valerosos, se encontraban en inferioridad y pugnaban por defender a la población católica de los rebeldes protestantes que empujaban desde el exterior para pasar a cuchillo a todo bicho viviente. Acomodados en barcazas y bien suministrados, los flamencos hostigaban a los españoles pero eso sí, sin atreverse a poner un pie en el suelo defendido por los Tercios.
Se concentraba en esta situación todas las características épicas que sirven para crear leyenda. Frío, hambruna, un territorio debastado y sin posibilidades de ser abastecidos por el grueso de la fuerza al estar los protestantes bloqueando los brazos del río con embarcaciones. Mucha mala leche es lo que había. Y los españoles estarian renegando de todo lo sagrado, pensando en lo bien que estarian en su casa y maldiciendo su suerte por haberse enrolado, para buscar gloria y fortuna y esas cosas en los Tercios de Flandes. Allí sólo había hambre, miedo y barro.
La cosa pintaba chunga. Cómo no se comieran unos a otros las cosas iban a pasar canutas y los Maestres lo sabían. No se podía dejar ni un segundo de ocio. El peor enemigo de un soldado acorralado es el miedo. Si comenzaban a pensar podrían hacer algun tipo de locuras e incluso hostigar en sublevaciones. En casos así es lo peor que puede pasar en una tropa asediada. No es que estuvieran estupendamente, había fisuras pues la moral cada día de asedio se encontraba mas cerca del suelo. Lo que no había que consentir es que crecieran. No fuera a ser que los arcabuces comenzaran a dispararse hacía en interior de la isla en lugar de seguir manteniendo a raya a los Herejes. Así las cosas y para alejar los fantasmas del frío, el hambre y la derrota que estaba practicamente asegurada los mandos pusieron a la tropa a hacer zanjas, a mejorar las defensas y mantenerlos, en general, ocupados.
Fue uno de ellos cuando seguramente y maldiciendo su estampa por encontrarse en aquel fangal cavando en lugar de combatiendo, que para eso podía haberse quedando cavándole los nabos a su padre se obró el "milagro". Estaba el muchacho zapapico en mano cuando extrajo un cuadro de la tierra. Un cuadro de la Inmaculada Concepción de Maria enterrado en el fango, seguramente por algun piadoso holandés catolico que desearía ponerla a salvo de la furia de los iconoclastas que iban quemando y destryendo cuantas manifestaciones católicas encontraban. ¿De qué nos sonará eso? El caso es que la desesperación obra milagros y cómo muy bien sabemos aquí, cuando hay sequía lo mejor es sacar al santo de procesión. Algo así pasó en Flandes, viendo que la Purísima Concepción se había manifestado vía lienzo enlodado los mandos pusieron a todo cristo a rezar, cómo buenos cristianos y mejores españoles.
Parece mentira y no se podrá decir nunca a ciencia cierta si fue la virgen o la casualidad, pero aquella noche, miles de hombres vieron sus rogativas cumplidas cuando cayó una helada pavorosa. Tan grande que, de inmediato, se congelaron los dos brazos del Bommelerwaard. El caso es que viendo la situación el almirante flamenco, que de flamenco que y quejándose de que "Dios se había hecho español", tuvo que retirar los barcos para que estos no se quedaran bloqueados por el hielo. Los españoles que, por el frío y el hambre, la desesperación y el miedo hacían de todo menos dormir, en cuanto vieron el camino éxpedito salieron cómo la marabunta. Salvaron la Honra y pusieron el revolucíon a los protestantes con tal furia que tuvieron que huir. Aquellos desarrapados hambrientos habían ganado.Desde entonces, la infantería se no se encomienda ni a Dios ni al Demonio, sino a la Purisima Concepción de María.
Poco tardó el acontecimiento en cundirel milagro. Cómo un reguero de pólvora due pasando de un Tercio a otro y cuando se quiso acardar, toda la infantería tenía por patrona oficiosa a la Inmaculada. Muchos tenían otros patronos, pero la Inmaculada se sobrepuso por encima de todos. Un hecho que a posteriori los historiadores considerarían de cierta manera "milagroso" y que las tropas del Imperio en el que no se ponía el sol consideraron divino.
Pero no sólo quedó el milagro en el entorno del Arma de Tierra. La devoción a la Inmaculada se extendio rápidamente por todo el país. A tal punto llegó que el mejor Alcalde de Madrid, Carlos III que le profesaba, cómo todo hijo de vecino una gran devoción, la hizo patrona de España y por ello el Dia 8 es una de nuestras Fiestas Nacionales. Esto ocurría en 1761. Carlos III además creo su Real y Distinguida Ordén en honor a la Inmaculada. Esta orden, de la que hablaré en otro artículo, se concede aún hoy en el ámbito civil y es la más apreciada de las condecoraciones.
No sólo eso. En el Año 1854, el papa Pio IX procalmó el dogma de la Inmaculada Concepción mediante la bula "Inefabilis Deus", permitiendo la Santa Sede vestir casulla azul a los sacerdotes con motivo de su Onomástica.
Pero la Inmaculada Concepción seguía, en el ramo castrense, siendo sólo, y de manera oficiosa, la patrona de la Infantería Española. No fue hasta el veintiocho de Julio de mil ochocientos noventa y dos que, viendo que todos los regimientos de infantes coincidian en tenerla por patrona el General Inspector de la Infantería solicitó al Ministro de la Guerra que, oficialmente, fuera nombrada patrona a todos los efectos. El trece de noviembre de ese mismo año la petición se vió felizmente cumplida cuando la Reina Regente maría Cristina, por Real Orden, con numero 248 de ese año que fuera nombrada "Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora de la Purísima e Inmaculada Concepción, que ya lo fue del Colegio Militar y lo es de la Academia General y de un gran número de Regimientos"
08/12/2009
6 de Diciembre dia de la Constitución, la hora del cambio
Este articulo esta escrito por nuestro colaborador: Pedro Ramón Sanchez Peinado.Escribo esto el día siete pues el día seis estuve embobado con los resúmenes que, desde el Congreso, emitían desde las principales cadenas televisivas. Generalmente, éste es un acto intrascendente en la vida de los españoles. Hemos olvidado que, junto con el Doce de Octubre, es uno de los días grandes de nuestra Nación. Los políticos, con retórica vacía y sin razones de peso nos recordaban este día cómo uno de los más grandes para un español. Pero, ¿Que saben los españoles de su Constitución?
Así somos los españoles. Ya lo he dicho en algunas ocasiones. Nos la bufa todo y nos la bufa demasiado. Es hora de tomar cartas en el asunto y comenzar a cambiar el chip. O ésto o nuestro país terminará de irse por la cloaca. Es la hora de dejar de criticar y comenzar a construir. Construir un país no más pisos, se entiende. En alguna ocasión he dicho que necesitábamos tanto tiempo de democracia cómo de dictadura para que las cosas volvieran a su cauce. El tiempo va pasando y los cambios se están produciendo. Hora es de que los españoles comencemos a reconquistar el puesto que, por derecho, nos corresponde. Pero para ello primero hay que saber todo lo que antecede al crítico punto en que nos encontramos.
No sé que día haría aquel seis de diciembre de mil novecientos setenta y ocho. Yo apenas había cumplido un año pero por lo que me contaron mis abuelos y mis padres fue una jornada memorable. El pueblo español se volcó en las urnas. Ya fueran letrados, ingenieros o labriegos, millones de personas acudieron a votar en referendum una Constitución destinada a hacer Historia. La Constitución más longeva de nuestra Historia. La mejor hecha y la mas sólida pues aún hoy, treinta y un años después sigue vigente. Ningún gobierno se ha atrevido a tocarla pues sigue tan actualizada cómo el día que se votó. Una constitución que se adelantó a su tiempo y que convirtió a España en el país con más libertades y más descentralización de todo el Orbe.
¿Qué nos queda de aquello? Creo que, sinceramente, nada. Nos hemos acostumbrado a lo bueno. A la libertad y creemos que no debe haber puertas a la misma. Nos hemos acostumbrado a la riqueza fácil y descuidamos la educación de nuestros jóvenes. Creímos que ya había demasiada represión durante el franquismo y nuestras leyes se han vuelto fláccidas. En suma, la construcción y el turismo han creado un falso estado de bienestar amparado en nuestra Carta Magna de la que no podremos salir si no le ponemos empeño.
Cuando Japón claudicó ante los Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial se empeñó en humillar a los yanquis cómo ellos lo habían hecho destruyendo su poderío militar. Lo lograron con creces siendo la mayor potencia tecnológica. Ese es el espiritu que falta al pueblo español. Cuando perdimos la colonias nos instalamos en el pesimismo. En lugar de crecernos y comenzar a trabajar por obtener una nueva gloria nos instalamos en la comodidad de ser un país atrasado e inculto. La República fracasó por ser hombres incultos quienes la abanderaban. Hombres que no sabían de letras ni querian aprender, sólo empuñar un fusil y defender algo que no sabían muy bien para que servía. la dictadura se concentro en mantener un estatus de los militares sobre el pueblo. La Democracia estaba llamada a otra cosa.
La Carta Magna, de cuya efeméride nos hicimos eco ayer, perseveraba en un nuevo Estado. Un estado descentralizado en la creencia de que los españoles habían madurado tras tantos años de padecimientos. La Constitución refleja en su texto un espíritu de Nación Libre y comprensiva, dadora de oportunidades que los nacionalismos, los especuladores y la corrupción han empañado. El pueblo español refrendó un cambio en la Historia. España debería modernizarse a la par de sus competidores. En lugar de eso nuestro país se convirtió a la servidumbre. Nuestra incultura nos convirtió en un pais de siervos. El turismo era el nuevo amo, pagaba bien y pedía poca formación.
El relevo lo tomó la construcción. Mientras otros países construían ordenadores nosotros fabricábamos viviendas de pésima calidad arroyando nuestros bosques, destruyendo nuestras costas y arruinando nuestro país. Esquilmábamos caladeros y perdíamos peso político. ¿Es ese el espiritu de nuestra Constitución? Dudo que muchos de mis compatriotas lo sepan realmente pues simplemente no saben que deben sus libertades y derechos a un papel que también contiene obligaciones que nadie esta dispuesto a asumir.
La Constitución cumple treinta y un años. Señores y señoras, es la hora del cambio. Debemos afrontar que nuestra Historia costó muchos muertos por levantar un país que ahora nos estamos cargando. Asumamos nuestros errores de años y obremos en consecuencia. Treinta y un años después debemos comenzar a reandar el camino que dejamos atrás el día que nos sometismos al turismo y la construcción.
La bandera nacional
Si hay algo que distinga a un país a parte de las ciento y una mil cosas que se hacen en él, ya sean culturales, sociales o políticas, es su bandera. La Bandera es la esencia de un país. Emociona verla izarse entre los acordes del Himno nacional. Emociona besarla cómo símbolo de adhesión al ideal que representa. Su adoración dignifica al ciudadano y lo consagra al servicio de la entidad superior que se ve impresa en sus colores. Ver ondear la Bandera debe de ser motivo de estímulo y de integración. La Bandera es el espíritu que cada uno llevamos dentro y con el que nos identificamos.Esto para mi, es lo que significa un trapo de colorines no muy distinto a cualquier otro tipo de trapo que pende de un palo en edificios oficiales. En particular esto significa para mí la Bandera de España.
Nunca hay que confundir la Bandera, simbolo inalienable del país, con las armas que porta, que pueden simbolizar a una república, una dictadura o un reino. Las armas, ésto es, el escudo, pueden cambiar con el tiempo o incluso desaparecer, pero la bandera suele permanecer, al menos en lo que respecta a nuestro pais y con alguna escasa excepción en que alguna banda se ensancha, otra se estrecha y la de abajo cambia de color.
Corría el caluroso día veintiocho de Mayo de mil setecientos ochenta y cinco cuando el mejor alcalde de Madrid, Carlos III, dotaba a la Marina de Guerra Española de su primera enseña totalmente diferenciable. Hasta entonces la bandera que identificaba a nuestra Armada, que no a nuestro país,- haciendo un inciso, cada unidad militar solía tener una propia distinta del resto- no se diferenciaba mucho de otras usadas por los buques de países gobernados por Borbones. Éstas banderas eran de color blanco y portaban las armas del monarca reinante. La cosa tenía cachondeo pues por muy buen vigía que tu fueras a ver cómo distinguias, a tres millas si el escudo que llevaba el puñetero barco que escoraba a babor con sus cañones relucientes y en posición de ataque, era propio o francés, nápolitano, toscano, de Parma o de Sicilia. Era todo un follón y cómo no las tenías todas contigo pues a dar la voz de alarma y esperar acontecimientos. No fuera que el tipo no fuera español y te pillara en bragas.
Antes de ésto, todo era más simple. Veias venir unos tíos con cara de mala hostia y un trapo blanco con una "x" cómo en las quinielas y ya sabias que te había tocado el gordo. O lo que es lo mismo, que te iban a meter la pica por donde no te daba el Sol. Eran las armas de Borgoña bajo la cual conquistamos el mundo. Los gloriosos Tercios Españoles hicieron flamear ésta bandera en todas la batallas en las que participaron. La Cruz de San Andrés, que componía el blasón, simbolizaba los dos leños sobre los que el santo fue martirizado en Patrás. Era un aspa de color rojo que representaba los nudos en el lugar en que habían sifo cortadas sus ramas, con sus picos hacía arriba. No deja de ser curioso que su procedencia fuera, cómo la actual bandera, de origen gabacho. Digo la actual y que nadie se me mosqueé porque Carlos Tercero era Borbón y cómo tal de procedencia gabacha.
Y es que inicialmente la Cruz de San Andrés la blandian los Borgoñones. Se les ocurrió durante la Guerra de los Cien años, ya que el patrón de Borgoña era este santo. Juan Sin Miedo la introdujo y después el guaperas de Felipe el Hermoso que la traía cómo emblema de su guardia, borgoñona, la introdujo cómo enseña real. No debió gustar mucho en la corte, pero quedó en sustitución de las armas de Castilla y Aragón. Éstas que, en tiempos de los Católicos Jerifaltes Isabel y Fernando, Tanto monta, Monta tanto, eran la enseña del aún incompleto puzzle español.
Después, el aspa se actualizó, como diriamos ahora. Estuvo invariable hasta mil setecientos uno, fecha en que el pelele de Felipe V la cambió por el paño blanco con sus armas personales. En mi opinión una cagada, pues se daba carpetazo a dos siglos de gloriosa tradición militar en la que se había conquistado un cuarto del planeta bajo esa enseña. Pero no sufrais, amiguetes, el aspa pervivió. Primero como contrapunto a las armas de los Reyes. Tradición que se conserva en los estandartes de Juan Carlos y de Felipe. Luego la pudimos ver a posteriori cómo señal distintiva en el Bando Nacional durante el mando del General Franki Franco. En la actualidad como soporte de los distintivos de las Fuerzas aArmadas Españolas y símbolo en los timones de dirección de las aeronaves de combate. Curiosamente se conserva tambien en alguno de los monumentos que nos afanaron los gringos, cómo el Castillo de el Morro de San Juan de Puerto Rico.
Pero cómo decia al comienzo, el pañito blanco de las narices suponía un follón de agarrate y no te menees. Tenía menos futuro que una república en España. Viéndo que era un quebranto el tercer carlos tuvo la genial idea de convocar un concurso para ver que se podía hacer. De doce pretendidos intentos eligió dos. Uno para la marina de guerra, que es el que conocemos actualmente y otro para la marina mercante que consistia en un paño amarillo con dos franjas rojas longitudinales. Una bandera mas chula que el punteras. Roja y Gualda, que es un amarillo asi como suciete. Carlitos lo dejó así refrendado:
Para evitar los inconvenientes y perjuicios que ha hecho ver la experiencia puede ocasionar la Bandera Nacional de que usa Mi Armada Naval y demás Embarcaciones Españolas, equivocándose a largas distancias ó con vientos calmosos con la de otras Naciones, he resuelto que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida a lo largo en tres listas, de las cuales la alta y la baja sean encarnadas y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de enmedio, amarilla, colocándose en ésta el Escudo de mis Reales Armas, reducido a los dos quarteles de Castilla y León, con la Corona Real encima; y el Gallardete en las mismas tres listas y el Escudo a lo largo, sobre Quadrado amarillo en la parte superior. Y que las demás Embarcaciones usen, sin Escudo, los mismo colores, debiendo ser la lista de enmedio amarilla y del ancho de la tercera parte de la bandera, y cada una de las partes dividida en dos partes iguales encarnada y amarilla alternativamente, todo con arreglo al adjunto diseño. No podrá usarse de otros Pavellones en los Mares del Norte por lo respectivo a Europa hasta el paralelo de Tenerife en el Oceáno, y en el Mediterráneo desde el primero de año de mil setecientos ochenta y seis; en la América Septentrional desde principio de julio siguiente; y en los demás Mares desde primero del año mil setecientos ochenta y siete. Tendréislo entendido para su cumplimiento.
Señalado de mano de S.M. En Aranjuez, a veinte y ocho de Mayo de mil setecientos ochenta y cinco.
Vamos que lo dejaba clarito con el agua, bien descrito para que no hubiera fallos ni confusiones ni nada de nada. Que no pillara el un barco con otro pabellón porque sino al capitán le iban a colgar de los juenetes en la verga mayor. El pabellón nos fue dado por el Rey cómo nos fue dada la Marcha Granadera, germen de nuestro actual himno nacional y del que hablare en otra ocasión. Ese fue uno de los mejores Reyes que estuvo España y quizás el primero que nos infundió cierto orgullo nacional, quebrantado vilmente por sus sucesores.
El caso es que el tiempo fue andando y la bandera fue cogiendo impulso. En mil setecientos noventa y tres se vió que la enseña molaba bastante y se ordenó, que pendiera, de ordenanza en todas las fortificaciones y puertos, lo cual la avalaba cómo futura enseña nacional si bien seguía siendo aún el pabellón de la Real Armada. El logro que afianzaba la bandera como enseña nacional fue la Ordenanza de mil ochocientos cuarenta y trés dada por Su Majestad Isabel II por la cual sustituía las banderas de cada unidad que variaba según las mismas cómo dije anteriormente, adoptándose el diseño de Carlos III y convirtiéndose, de facto, en la nueva enseña nacional, por lo que cómo bandera es bastante reciente ya que en dos mil trece cumplira ciento sesenta años. hay que hacer la diferenciación oportuna, de mil setecientos ochenta y cinco la bandera existió cómo pabellón de la Marina. En mil ochocientos cuarenta y trés y con motivo de su adopción por el Ejército de Tierra se constituye en enseña nacional.
La Bandera de España ha permanecido inalterable durante todo este tiempo. Unicamente ha ido variando el escudo que portaba y del que ya hablaré en su momento. Variaban los cuarteles, el escudo, con o sin columnas, con o sin corona real, con o sin corona mural. La bandera, sin embargo, continuó siendo la Rojigualda a excepción del corto periodo de cinco años anterior a la Guerra Civil. Durante el mismo y sin ningún rigor histórico y con dudoso gusto vió sustituida su banda encarnada inferior por otra morada. Según se decía representaba a los comuneros de Castilla que portaban una bandera morada durante su sublevación a principios del Reinado de Carlos I. Luego resultó que los comuneros no habian portado una bandera con ese color y resultó más un intento por modificar el caracter monárquico de la enseña y respaldarla de cierto rigor histórico, por otro lado infundado, que otra cosa.
Yo, por si acaso, seguiré gustando de nuestra bandera de toda la vida. Una enseña visible en lontananza, con fuerta y carácter de siglos. Trapo que enarbola los dos cimientos que hicieron grande al Imperio Español. Por un lado la sangre de los héroes que lo forjaron y por otro el oro que traían los buques que la enarbolaban desde La Habana hasta Cádiz. Cómo dice la copla: Banderita tu eres roja/Banderita tu eres Gualda/llevas sangres llevas oro/en el fondo de tu alma...
05/12/2009
La guerra de independencia, mito y realidad
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21200 – Aracena. HuelvaEstimados/as amigos/as:
Os envío para vuestro conocimiento el programa sobre el curso y la exposición acerca de la Guerra de la Independencia.
Sin otro particular os espero a los que podáis.
Juan Ramón Portero Moreno.