Herencia española 4º aniversario

Actualmente hay 1146 artículos en nuestra base de datos.

Consultora de servicios informáticos

28/04/2010

Herencia española 3er aniversario

Hoy estamos de cumpleaños, ¡cómo pasan los años y es que nuestro blog ha cumplido 3 años! Nuestra intención es poder seguir cumpliendo muchos años más, fomentando como hasta ahora el hispanismo y la herencia de España.
Me siento muy orgulloso del rumbo que ha tomado este espacio y creo que nuestros lectores lo notan y lo agradecen. Creo que encontrar un lugar que hable de España y su historia sin, depende qué tintes, es de agradecer, y más aún si se hace con humildad y respeto. Ese creo que es el éxito de este blog.
Se que aún tenemos que mejorar muchas cosas, tal vez pecamos de no tener más articulos propios, pero creo que también es interesante tener un portal donde centrar los articulos más destacados. Es gracias a todas esas personas que desinteresadamente ofrecen su tiempo y dedicación que Herencia Española halla pasado el umbral de los 1000 artículos. Hay que seguir trabajando no tan sólo para llenar este espacio de contenidos sino también para mejorar los ya existentes actualizándolos y mejorando los accesos y diseños.

Felicito de corazón a todos los que hacéis más grande este espacio en internet y a todos los que nos leéis y nos seguís.

Recibid un afectuoso saludo.

Manuel Álvarez Molina.

Canal Youtube del Ministerio de defensa de España


El Ministerio de Defensa de España te da la bienvenida a su canal de YouTube.

Un espacio pensado para mostrar la labor de las Fuerzas Armadas españolas en sus diferentes misiones.

Vehículo blindado RG-31

Los primeros vehículos blindados RG-31 que el Ministerio de Defensa enviará a Afganistán, ya han llegado a Herat. Estos blindados reforzarán la seguridad de las tropas españolas desplegadas en ese país asiático, al estar dotados con los más modernos sistemas de protección. Todos llevan inhibidores de frecuencia y están diseñados para resistir impactos de minas o artefactos explosivos.

Militares españoles en la guerra de Vietnam

Articulo extraído de: http://blogs.periodistadigital.com

¿Sabíais que hubo una pequeña unidad militar española que participó en la guerra de Vietnam?

Quiero recordar estos días un episodio casi desconocido de nuestra historia militar. Desde la guerra de Independencia, y salvo ocasiones como la Segunda Guerra Mundial y los años de Aznar, tanto las elites españolas como el pueblo han preferido vivir de espaldas al exterior, con la neutralidad como bandera. El ingreso en la OTAN, aprobado en 1981 fue criticado durísimamente por el PSOE. Ya Donoso Cortés denunció el carácter de impotencia de esa política en un debate en el Congreso en 1847. Y el PCE atacó en su manifiesto por la reconciliación (1956) los acuerdos con Estados Unidos que nos sacaron de un aislamiento secular con el argumento de que se rompía la tradicional neutralidad. Neutralidad: una palabra fina (eufemismo) para decir aislamiento, impotencia y abulia.

En el verano de 1965, el presidente de Estados Unidos, el demócrata Lyndon Johnson, y el jefe del Estado español, Francisco Franco, intercambiaron varias cartas. El primero pedía ayuda militar española para la guerra del Vietnam y el segundo le vaticinó la derrota en ese país. Para ser un militar mediocre, según el canon progre-resentido, demostró bastante inteligencia, más que todos los catedráticos universitarios que estaban convencidos de la perdurabilidad del bloque socialista.

Franco
y el capitán general Muñoz Grandes decidieron enviar una unidad del Cuerpo de Sanidad Militar formada por doce personas y que permaneció en zona de guerra entre 1966 y 1973. El número 88 de la revista Militares, editada por la AME, contiene una entrevista a Ramón Gutiérrez de Terán, oficial médico que fue como voluntario a esa guerra.

Os aconsejo la lectura de la entrevista. Os quedaréis asombrados ante lo que cuenta el oficial, como la falta de voluntarios entre los militares profesionales (salidos de las academias) para cubrir ese servicio. Comprendo que nadie quiera ir a la guerra, pero ¿qué esperaban unas personas que se unían al Ejército? Y además, el servicio militar era obligatorio para los varones civiles. El trato que recibió del alto mando fue penoso: le dieron muy poca información y su servicio en zona de guerra guerra apenas le aportó otros extras que "una gratificación de poca cuantía".

Al final él prestó unos tres años de servicio en Vietnam del Sur y todo lo que recibió fue una cruz del Mérito Militar con distintivo rojo. Porque, como veis, esta operación, que sería motivo de orgullo en países normales, es practicamente desconocida aquí.

¿En qué se distinguía un oficial con experiencia bélica de uno oficial pancista? En que el primero era una incomodidad. Así era el Ejército de la Victoria menos de 30 años después de acabada la guerra: una máquina burocrática con uniformes bonitos.

CODA: Añado información sobre la guerra de la Cochinchina, en la que España conquistó lo que hoy es Vietnam.

Paz y tratados (Menú)

Contratame por 5€ al mes

Tratado de París de 1898
Tratado de Utrecht cesión de Gibraltar

Volver a Guerras, batallas y combates

Guerra de independencia española (Menú)

Contratame por 5€ al mes


La moda de la España de 1812

Volver a Menú España

Exposiciones; (Menú)

Contratame por 5€ al mes


Héroes sin Armas
La moda de la España de 1812
El arte del poder; La Real armería y el retrato de corte

Volver a Cultura

26/04/2010

La venganza Catalana

Articulo extraído de: http://lacanciondemalapata.blogspot.com

Corría el año 1303 cuando el emperador de Bizancio, Andrónico II Paleólogo, decide tomar a su servicio a una tropa de mercenarios aragoneses, los almogávares. Lo que en un primer momento parecía una decisión acertada derivó en un episodio que entró en la historia negra de Grecia con el nombre de la Venganza Catalana.

Los almogávares eran tropas mercenarias de infantería ligera. Sus miembros habían quedado arruinados debido a las razzias árabes y habían tomado el oficio de las armas, organizando incursiones de pocos hombres en territorio árabe. Poseían lo justo: una camisa, un par de lanzas, una espada corta, a veces un escudo y una gran piedra para encender fuego que golpeaban contra su espada haciendo saltar chispas antes de entrar en combate, mientras entonaban su grito de guerra "¡Desperta ferro!" o "¡Aragón!". Incluso para los estándares de la época tenía que ser un espectáculo impresionante que debía quitar las ganas de pelear a más de uno.

Durante el enfrentamiento entre la Corona de Aragón y el Reino de Sicilia que siguió a las Vísperas Sicilianas, los almogávares jugaron un importante papel desembarcando detrás de las líneas enemigas para dedicarse a la guerra de guerrillas, desviando tropas napolitanas del esfuerzo principal. Cuando acabó la guerra el nuevo rey aragonés de Sicilia se encontró con el problema de qué hacer con estos endurecidos mercenarios sin ocupación que ya empezaban a causar problemas con la población local.

Antes de que la situación se deteriorase más, los almogávares buscaron algún otro gobernante al que ofrecer sus servicios, decidiéndose por el emperador bizantino Andrónico II. En la elección influyó que su líder, Roger de Flor, tenía un contencioso con sus antiguos compañeros templarios a cuenta de un tesoro que se había extraviado durante el desalojo de San Juan de Acre. Bizancio, por su lejanía, era la opción perfecta, más aún cuando los bizantinos siempre estaban dispuestos a pagar para compensar su endémica falta de soldados.

Los bizantinos, que hacía menos de cincuenta años que había recuperado su capital tras el desastre de la Cuarta Cruzada, estaban sufriendo la constante presión de las tribus turcas en Anatolia. El emperador ofreció a Roger de Flor la mano de su sobrina y el título de megaduque (a los bizantinos les encantaban los títulos rimbombantes). Fundaron entonces la Gran Compañía Catalana y pusieron rumbo a Constantinopla. El rey Federico III de Sicilia estuvo encantado de poner a su disposición barcos para librarse de ellos transportar a 1500 marineros y 4000 almogávares junto con sus familias.

Pronto se dio cuenta Andrónico de la catadura de sus nuevos asalariados cuando, nada más llegar a Constantinopla, se enzarzaron en una batalla campal con la importante colonia genovesa, no se sabe si buscada o surgida a partir de una riña callejera, que acabó con muerte de 3000 genoveses. Detrás estaba la gran rivalidad entre Génova y Barcelona, enfrentadas por el comercio en el Mediterráneo. Sin embargo, tan pronto cruzó a Anatolia la Gran Compañía demostró su valía en combate. Por tres veces derrotaron a los turcos, siempre en inferioridad numérica y siempre causando grandes bajas al enemigo (no tomaban prisioneros, ejecutando a todo varón mayor de diez años). Destaca especialmente su victoria en Puertas de Hierro, dónde 8.000 almogávares derrotaron a un ejército turco compuesto por 30.000 soldados, causando 18.000 muertos enemigos. Y todo esto sin tener en cuenta que entre combate y combate los almogávares se dedicaban al noble deporte de reñir entre ellos.

Pero en una corte tan aficionada a las intrigas como la bizantina el triunfo no estaba bien visto. Celos al cada vez mayor ascendiente de Roger de Flor, junto con la oposición de los genoveses y los cada vez mayores problemas con la población local (debido a que los almogávares se cobraban saqueando los salarios que el emperador tardaba en pagar) hicieron que se formara una facción opuesta a ellos que incluía al hijo del emperador, Miguel IX Paleólogo.

La gota que colmó el vaso fue el nombramiento de césar a Roger de Flor por Andrónico II, dándole como feudo todos los territorios conquistados en Asia Menor. Temiendo que Roger aprovechara su nueva posición para fundar un reino al margen del imperio (lo que puede que no andase muy lejos de sus intenciones), Miguel IX convocó a un centenar de jefes almogávares a un banquete en Adrianópolis, en el que fueron asesinados por mercenarios alanos junto con los 1000 infantes que les acompañaban. Cuando recibieron la noticia, los almogávares indignados desataron una gran matanza entre los habitantes de Gallipolli, donde se hallaban acantonados.

Si, como parece ser, el plan de los conspiradores era que al asesinar a sus líderes la Compañía Catalana sería fácil de vencer estaban muy equivocados. Al grito de "¡Desperta, ferro!" se lanzaron contra el gran ejército que el emperador mandó contra ellos, matando a 26000 bizantinos (la cifra, no del todo fiable, se debe a Ramón Muntaner, cronista de la Compañía que estuvo en la batalla. Según él no se alzaba mano para herir que no diera en carne). Pero la victoria salió cara, sufriendo ellos mismos numerosas bajas. Aún así lograron vencer a otro ejército bizantino, gracias a la incorporación a sus filas de tropas turcas y de mercenarios que abandonaron a sus empleadores bizantinos, siempre con retrasos a la hora de pagar, por la promesa de un suculento botín. Finalmente se hicieron fuertes en Tracia y Macedonia, devastando estas regiones durante dos años en lo que se llamó la Venganza catalana. Su recuerdo perduraría en la memoria de los pueblos de la zona durante siglos, de tal forma que los monjes del Monte Athos llegaron a prohibir la entrada a ciudadanos catalanes hasta hace pocos años.

Además, enterados de que los mercenarios alanos que habían asesinado a sus compañeros habían sido licenciados y volvía a sus casas, los interceptaron y mataron a todos, respetando sólo la vida de las mujeres. Y, por supuesto, todo lo anterior lo hicieron sin dejar de reñir y enfrentarse entre ellos.

Finalmente sus servicios fueron requeridos por el ducado de Atenas, uno de los reinos francos que había surgido tras la Cuarta Cruzada, para enfrentarse al rey de Tesalia. Pero tras derrotarle, el duque de Atenas se negó a pagar lo prometido (cosa poco inteligente viendo con quien estaba tratando). Los almogávares se rebelaron contra él, derrotándolo y tomando el control del ducado. Poco después conquistaban Tesalia, que convirtieron en el ducado de Neopatria, tomando posesión en nombre de la Corona de Aragón y proclamándose subditos del rey Federico III de Sicilia (y siendo excomulgados por ello). Ambos ducados permanecieron en sus manos hasta 1388-1390.

La venganza catalana escribió un página negra en la historia de Grecia, hasta tal punto que en algunos países balcánicos existe la figuran del Katalan, un guerrero-gigante sediento de sangre que se usa para asustar a los niños. Y aún hoy si un griego quiere maldecir a alguien le increpa: "Así te alcance la venganza de los catalanes".

Fuentes:

25/04/2010

La lápida de Comenciolo

Este articulo esta extraido de: http://www.josemuelas.com

Si yo les contase que fueron los cartageneros los primeros en proclamar sin ningún género de dudas la esfericidad de la Tierra, estoy convencido de que más de uno y más de dos de ustedes soltarían la carcajada y pensarían… “ya están otra vez estos cartageneros con sus fantasías ególatras”…

Sin embargo, antes de reir a carcajadas, permítanme que les cuente algo que quizá desconozcan.

A finales del siglo XVII se encontró en Cartagena, en la Plaza del Lago, una lápida escrita en latín cuyo tenor literal era el siguiente:

QVISQVIS ARDUA. TVRRIVM MIRARIS. CVLMINA .VESTIBVLVMQ. VRBIS. DVPLICI. PORTA. FIRMATVM. DEXTRA LEVAQ. BINOS PORTICOS. ARCOS QVIBUS. SVPERVM. PONITVR CAMERA CURVA CONVEXAQ COMENCIOLVS. SIC. HAEC IVSSIT. PATRICIVS MISSVS. A MAVRICIO .AVG.CONTRA. HOSTES. BARBAROS. MAGNVS. VIRTUTE. MAGISTER. MIL. SPANIAE. SIC. SEMPER. HISPANIA.TALI. RECTORE. LAETETVR. DVM. POLI. ROTANTVR. DVMO. SOL .CIRCVIT. ORBEM. ANN VII. AVG .IND. VIII

Lo que, traducido a nuestro común castellano, quiere decir:

“Quien quiera que seas, admiraras las partes altas de la torre y el vestíbulo de la ciudad afirmados sobre una doble puerta, a la derecha y a la izquierda lleva dos pórticos con doble arco a los que se superpone una cámara curvo convexa. El patricio Comenciolo mandó hacer esto enviado por Mauricio Augusto contra el enemigo bárbaro. Grande por su virtud, maestro de la milicia hispánica, así siempre Hispania se alegrará por tal rector mientras los polos giren y el sol circunde el orbe. Año VIII de Augusto. Indicción VIII.”

La lápida, como se ve, fue mandada hacer por un tal Comenciolus o Comenciolo, un jefe militar enviado a España por el emperador Mauricio y la fecha de su confección está perfectamente escrita en la propia lápida: Año VIII de Mauricio, Indicción VIII. Dado que Mauricio inició su gobierno del Imperio en el año 582, no es difícil datar la lápida en el 590, lo que viene confirmado por la fecha de la “Indicción”.

La “indicción” es un periodo de quince años establecido por el emperador romano Constantino en el año 312 probablemente con ocasión de exigir un tributo. En el siglo VI Justiniano fija la indicación del año indiccional en las normas del Corpus Iuris Civilis que hablan de la confección de los documentos; por ello, su uso se mantiene durante toda la Edad Media, más aún, durante la Alta Edad Media es uno de los criterios de datación más certeros ya que otros métodos como el de los anales del consulado van perdiendo funcionalidad o, en el caso de calendarios cristianos, tienen demasiadas variantes.

Así pues no cabe duda de que la lápida encontrada a finales del siglo XVII en la Plaza del Lago de Cartagena (Plaza de la Merced), estaba datada en torno al año 590 de nuestra era cristiana, cuando los visigodos dominaban la península ibérica…

¿Toda? ¡No! Como en los cómics de Asterix una pequeña aldea resistía todavía -y siempre- al invasor godo. Cartago Spartaria (bajo el nombre oficial de Justina) era en esos años todavía parte del Imperio Romano, reconquistada por Justiniano durante la “renovatio imperii”, Cartago Spartaria era la capital de la provincia bizantina de Spania (sí, en ese año este lugar ya era Spania y Justina, o Cartago Spartaria, la capital de Spania).

Me duele el escaso conocimiento que se tiene en el occidente europeo de la historia del Imperio Romano de Oriente (Bizancio) pero no es el objeto de este post quejarme de los planes de estudios, el objeto de este post es, por el contrario, subrayar dos curiosidades que, al lector avisado, no le habrán pasado desapercibidas.

Una es la curiosa forma en que la lápida enfatiza la eterna gratitud que Spania profesará a Comenciolo pues, como reza literalmente en la lápida, “…así siempre Hispania (sic semper Hispania) se alegrará por tal rector mientras los polos giren (dum poli rotantur) y el sol circunde el orbe (dumo solem cirquit orbem).

Pero esperen, algo no encaja… ¿qué está diciendo la lápida? No puede ser… dice: ¿“Mientras los polos giren”?

¿Qué es esto? ¿No nos habían enseñado en la escuela que hasta Colón los hombres desconocían que la Tierra fuese redonda? ¿Es que los bizantinos o los Cartago-Bizantinos ya conocían la existencia de los polos y el movimiento de rotación de la Tierra?

No me negarán que la frase es sorprendente, sobre todo porque, escrita en la lápida para mayor gloria de Comenciolo, no podemos suponer que la existencia de los polos y el movimiento de rotación fuesen conocidos exclusivamente por él. La lápida, con esa sorprendente expresión, quería significar que el agradecimiento a Comenciolo sería eterno y ese significado sólo sería entendido por los lectores de la época si asumimos que, al menos los ciudadanos de Cartago Spartaria (o Justina) que sabían leer, estaban perfectamente al tanto de la existencia de los polos y del movimiento de rotación.

Si colocásemos aquí el punto final de este artículo, probablemente no podrían hacer ustedes otra cosa que darme la razón cuando afirmé, en el primer párrafo, “que fueron los cartageneros los primeros en proclamar sin ningún género de dudas la esfericidad de la Tierra“. Sin embargo, no es así.

La idea de que los hombres del medioevo creían que la Tierra era plana no es más que una leyenda. Desde antiguo se sabía que la Tierra era esférica y nadie, medianamente cultivado, pensaba de otro modo. Si no me créen, traten de recordar con qué atributos eran representados los emperadores en cuadros y esculturas. Hagan un esfuerzo… ¿lo recuerdan?. En efecto, los emperadores, en cuadros y esculturas, sostenían en una mano el cetro y en la otra… el orbe.

Orbe de las joyas de la Corona Danesa

Orbe de las joyas de la Corona Danesa

El orbe es una esfera, un globo, que representa a la Tierra y que, a partir de que el cristianismo se convirtió en religión oficial, añadió una cruz clavada sobre el polo norte.

El primer uso conocido del orbe se remonta al Antiguo Egipto como jeroglífico representado en un anillo portando el Nombre de Trono: Neb-Jeperu-Ra, en los cofres y joyeros de Yuya y Tuya visible en la página 304 del libro “Signos y Simbolos” de PEARSON Educación y en la “Estela de Shespy”. Otro uso conocido se remonta a comienzos del siglo V, probablemente entre los años 395 y 408 en el reverso de las monedas del Emperador Arcadio, pero con más seguridad en el año 423 en el reverso de las monedas del Emperador Teodosio II. En época del emperador Mauricio, obviamente, el mundo ya se reproducía como un orbe (globo).

Sólido bizantino del reinado de Mauricio.

Sólido bizantino del reinado de Mauricio.

Esto no es sorprendente. Ya Eratóstenes había calculado en la antigüedad la longitud de la circunferencia del globo terráqueo; también Aristóteles había demostrado a través de convincentes razonamientos la esfericidad de la Tierra y, en general, todos los eruditos sabían que la Tierra era redonda. Ptolomeo, por ejemplo, ya había señalado la existencia de climas y trópicos y esto era un conocimiento bastante común para las personas instruídas.

La creencia de que los hombres del medioevo pensaban que la Tierra era plana no es más que un signo de nuestra contemporánea burricie y vanidad. La leyenda de que los hombres pensaban que la Tierra era plana no es más que un camelo inventado en el siglo XIX y que, probablemente debido a nuestra estolidez contemporánea, hizo fortuna y se extendió rápidamente. Me temo, pues, que los cartageneros no descubrimos nada a este respecto. Lo que figura en la lápida de Comenciolo sobre la existencia y giro de los polos era, ya en el año 590, una cosa archisabida.

La lápida de Comenciolo, no obstante, es extremadamente sugerente y nos recuerda lo escasa que es nuestra formación (no la de los cartageneros del 590) en cuestiones históricas.

Como jurista la lápida de Comenciolo me recuerda cosas que los propios juristas, a menudo, olvidamos. A saber:

  1. Que el Digesto no se compiló en Roma, sino en Constantinopla y es, por tanto, un texto bizantino. Nuestro derecho “romano” es más bien “bizantino”.
  2. Que los Visigodos no dominaron la península ibérica totalmente más que durante concretos períodos y que la presencia bizantina en España se prolongó bastantes años.
  3. Que, por tanto, en Cartago Spartaria el Digesto fue un texto legal vigente y no un mero derecho muerto objeto únicamente de estudio.

Espero no olvidar esto “dum poli rotantur”, que dijo Comenciolo.

Camino Del Cid; Documental en linea

En este primer capítulo se muestra el lugar de nacimiento del Cid y se cuenta el abandono de su tierra desterrado por Alfonso VI.

Ver documental en linea

La ruta de Don Quijote: paisaje y paisanaje; Documental en linea

La ruta de Don Quijote transcurre por diferentes espacios naturales de Ciudad Real, Albacete, Toledo, Cuenca y Guadalajara. Hoy día es el recorrido ecoturístico más extenso de Europa y este programa de televisión, pretende dar a conocer, desde el respeto a la naturaleza, sus maravillas a los telespectadores.

Ver documental en linea

Cervantes y la leyenda de Don Quijote; Documental en linea

En 2005 se cumplen 400 años de la primera edicion de una de las obras mas celebres de la literatura universal: "el quijote". las aventuras del ilustre hidalgo don quijote de la mancha esta considerada la primra novela moderna.

Ver documental en linea

23/04/2010

La Batalla de Villalar

Este articulo esta extraído de: http://recuerdosdepandora.com

El 23 de Abril de 1521, en la localidad que hoy en día es conocida como Villalar de los Comuneros, tuvo lugar la batalla de Villalar. Esta batalla, sin ser una de las grandes batallas de la historia de España, fue la más significativa de la Guerra de las Comunidades que enfrentó las fuerzas de la Junta Comunera con Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado al frente y las fuerzas imperiales de Carlos I.

Pero para poder comprender las causas de esta batalla nos tenemos que remontar a 1504, año en el muere Isabel la Católica y el país entra en un periodo de inestabilidad política. En Octubre de 1517, un año después de la muerte de Fernando el Católico, llega a España Carlos I tras haberse autoproclamado rey de sus posesiones hispánicas.


I: Retrato de Carlos I

Asistió a las primeras cortes en 1518 sin hablar casi castellano, y trajo junto a él un gran número de nobles y clérigos de Flandes como corte, lo que supuso una amenaza al poder de las élites sociales castellanas ya existentes. Este descontento rápidamente se extendió entre todas las capas sociales, comenzando a aparecer en ese mismo año las primeras protestas sociales a modo de pasquines en las iglesias que decían: “Tú, tierra de Castilla, muy desgraciada y maldita eres al sufrir que un tan noble reino como eres, sea gobernado por quienes no te tienen amor“.

En 1520, aprovechando la regencia de Adriano de Utrech y la ausencia de Carlos I del reino, estalla la revuelta comunera en Toledo, a la que rápidamente ese mismo año se unen varias ciudades castellanas, entre las que se encontraban Ávila, Toro, Segovia, Salamanca, Palencia, Medina del Campo, Valladolid o Burgos. En Ávila, el 29 de julio de ese mismo año se nombra general de la Junta Comunera a Juan Padilla.


II: Retrato de Juan de Padilla

Los comuneros pensaron en Juana “la loca” como sustituta de Carlos I, por lo que trasladan la junta a Tordesillas donde ésta se encontraba prisionera. Ante la negación de Juana de aceptar la propuesta comunera, la estrategia comunera cambió buscando en este caso la negociación con el bando imperialista. Pero antes de que esta negociación se llevara a cabo, los nobles vieron peligrar aún más sus puestos con todos los campesinos unidos a la revuelta comunera, razón por la cual se cambiaron al bando imperialista.

Fue entonces cuando la verdadera guerra comenzó, primero con la toma de Tordesillas y Burgos por parte del bando imperialista, y la toma de Torrelobatón por parte del bando comunero. Ante el asedio de Torrelobatón, Padilla se siente presionado por lo que se ve forzado a salir de su fortín en busca de refuerzos.

En la lluviosa madrugada del 23 de abril de 1521 Padilla sale de Torrelobatón al frente del ejército comunero hacia Toro, ciudad perteneciente al bando sublevado. A la altura de Vega de Valdetronco el ejército imperialista ya estaba cerca, por lo que ante la inevitable batalla, Padilla decidió buscar un lugar favorable para la lucha, siendo Villalar el lugar elegido.

El ejército comunero se encontraba en inferioridad, por lo que forzó que la batalla se produjera dentro del pueblo, donde les dio tiempo a instalar cañones en las distintas calles. Ante la incertidumbre inicial, varios sublevados aprovecharon para huir de la batalla dejando el bando sublevado aún más disminuido.


III: Estatua de Juan Bravo en Segovia

La batalla fue desigual y se convirtió en una gran masacre que duró toda la tarde del 23 de abril. A la noche, únicamente sonaban los gritos de algunos comuneros gravemente heridos que yacían en el campo mientras eran rematados por el bando imperialista. Los cabecillas de la revuelta, Padilla, Bravo y Maldonado, fueron apresados vivos y recluidos para ser ejecutados un día después.

La noticia de la ejecución de los cabecillas corrió rápido entre las ciudades levantadas, que poco a poco se van rindiendo, siendo Toledo la única resistencia con María Pacheco, mujer de Padilla, al frente, aguantando hasta junio de 1521. Siendo su caída el final de la Guerra de las Comunidades.

El 16 de julio de 1522, Carlos I regresó a España e instaló su corte en Palencia. Con ello, la represión contra los ex-comuneros se intensificó hasta que a finales de octubre se trasladase a Valladolid donde promulgó el Perdón General el 1 de Noviembre de 1522, dando la amnistía a 293 comuneros, y terminando con la persecución.

Estos hechos fueron recordados durante siglos por dos monolitos, ubicándose uno en la plaza de Villalar y otro en el lugar de la batalla, y Villalar poco a poco fue adoptando en calificativo “de los Comuneros”. Con el paso de los años, Villalar se comenzó a considerar la cuna del nacionalismo castellano, así como símbolo de la lucha de los pueblos por la libertad.


IV: Monolito en la Plaza de Villalar

En el año 1821, Juan Martín Díez “El empecinado” organiza con unos compañeros una expedición a Villalar en busca de los restos de Padilla, Bravo y Maldonado. Pese a no llegar a encontrar nunca los restos de los líderes comuneros, el día 23 de abril de ese mismo año celebran en la plaza de Villalar el primer acto homenaje a los comuneros. Años más tarde, con el nacimiento del sentimiento nacionalista, se celebra la primera Fiesta de los Comuneros el 23 de abril de 1889.

En 1920 el Ayuntamiento de Santander propuso por primera vez que las corporaciones castellanas celebrasen el 23 de Abril el cuarto centenario de los Comuneros de Castilla, y años más tarde se intentó que esta celebración tuviera un carácter anual, pero con las dictaduras de Primo de Rivera y Francisco Franco esta celebración quedaría relegada a un ambiente clandestino.

A comienzos de la década de los 70, coincidiendo con las primeras actividades antifranquistas se funda en Valladolid la librería Villalar, cuyo nombre homenajea simbólicamente las libertades castellanas. En esta librería se presentaría ese mismo año el poema “Los Comuneros” escrito por Luis López Álvarez, obra que se convirtió en referencia del autonomismo castellano. Este poema fue adaptado en 1976 por el grupo folk Nuevo Mester de Juglaría, y “Castilla: Canto de Esperanza“, el último tema de ese disco homenaje, se convertiría en el himno oficioso de Castilla.


V: Nuevo Mester de Juglaría – Los Comuneros

En 1976 se convoca de forma clandestina la primera concentración en Villalar de los Comuneros tras más de 40 años, llegándose a concentrar 400 personas convocadas por el Instituto Regional Castellano-Leonés. En aquella ocasión los congregados fueron disueltos por la Guardia Civil, pero un año más tarde esta concentración se repetiría concentrando cerca de 20.000 personas.

A finales de los 70 y principios de los 80 esta celebración alcanzó su máximo esplendor, llegando a congregar a cerca de 200.000 personas, convirtiéndose en un hecho referente del sentimiento comunero y el sentimiento castellano. No sería hasta el año 1986 cuando el 23 de Abril por fin alcanzaría su carácter oficial pasando a convertirse en el día de la comunidad de Castilla y León.

La Micronesia española

Articulo extraido de: http://sentadoenlatrebede.blogspot.com
En el colegio nos aprendimos de carrerilla que España tiene 17 Comunidades Autónomas más dos ciudades autónomas Ceuta y Melilla, y que todas las posesiones ultramarinas dejaron de existir con la perdida de Cuba y Filipinas en 1898.

Pero esto último no es del todo cierto. Tras la pérdida de Filipinas y Cuba, España aún mantuvo la soberanía sobre un puñado de territorios en las islas del Pacífico. Mantener esas islas de pequeño tamaño, gran lejanía y con ningún valor como posición estratégica, se aventuraba una empresa ruinosa por lo que el gobierno español de la época decidió vendérselas a Alemania, ya que los germanos disponían de sus propias plazas coloniales en la zona. Este fue el fin definitivo de las posesiones allende los mares españolas.

El fin de nuestras colonias salvo para cuatro pequeñas islas que no quedaron reflejadas en el acuerdo con los alemanes. Estos territorios fueron los miniarchipiélagos Guedes, Coroa, Pescadores y Ocea.


La Melanesia Española o Micronesia Española se constituye por un conjunto geofísico histórico de archipiélagos enclavados dentro de las aguas de Oceanía en el Pacífico, entre Melanesia y Polinesia. Formado por cuatro grupos de islas: Guedes, Coroa, Pescadores y Ocea. Esto se debe a que las señaladas islas no están incluidas en el Tratado hispano-estadounidense, firmado en París el 10 de diciembre de 1898, ni en el Tratado Germano-Español en el que se cede al Imperio alemán los archipiélagos de Carolinas, Palaos y Marianas, excepto la isla de Guam, realizado en Madrid el 30 de junio de 1899.
Territorios españoles que entraron dentro del acuerdo hipano-alemán
Estas islas legalmente pertenecen a España, pero en la actualidad debido a que su valor económico y estratégico es mínimo, el gobierno español no las ocupa de forma permanente ni las ha reclamado como posesiones propias. Ni tan siquiera protestó a los gobiernos japonés y los EE.UU. por la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que algunas batallas y campañas se desarrollaron cerca de estas islas.

Todo se originó en 1948 cuando el jurista Emilio Pastor y Santos, ojeando en el archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores todos los tratados por los que España vendió sus islas Carolinas, Marianas y Palaos a Alemania en 1899 tras la derrota frente a EEUU en 1898 y la perdida de Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam, "descubrió" que algunos islotes y atolones de soberanía formal española en la zona, aunque nunca fueron ocupados y no pertenecientes estrictamente a las Carolinas, se habían "olvidado" y, en consecuencia, seguían siendo legalmente españoles.
Probablemente de todas nuestras aventuras coloniales, ésta es la más desconocida, pese a la enorme extensión marítima en que se desarrolló. Las Palaos, Marianas y Carolinas, nuestras posesiones en Oceanía, completaron en su tiempo la presencia de España en todos los continentes del planeta.

Héroes sin armas

Este articulo lo envía José Antonio Ríos Perez
Recupera las imágenes, largo tiempo perdidas, de un país y unas gentes que pasaron de la euforia del advenimiento de la República al dolor de la muerte a manos del fantasma atroz de la guerra a través del trabajo de Marín, Campúa, Alfonso y Díaz Casariego, cuatro amigos pioneros de la fotografía de prensa en España, a los que el Madrid de 1936 truncó su vida, su trayectoria y su amistad. Después de 70 años de olvido su historia sale a la luz a través de un documental y una publicación que reúnen su legado fotográfico junto a testimonios de especialista, historiadores y familiareses sin armas recupera las imágenes, largo tiempo perdidas, de un país y unas gentes que pasaron de la euforia del advenimiento de la República al dolor de la muerte a manos del fantasma atroz de la guerra a través del trabajo de Marín, Campúa, Alfonso y Díaz Casariego, cuatro amigos pioneros de la fotografía de prensa en España, a los que el Madrid de 1936 truncó su vida, su trayectoria y su amistad. Después de 70 años de olvido su historia sale a la luz a través de un documental y una publicación que reúnen su legado fotográfico junto a testimonios de especialista, historiadores y familiares.
Con guión y dirección de Ana Pérez de la Fuente y Marta Arribas, producido por la SECC (Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales) en colaboración con La Fábrica, narra la historia de estos cuatro amigos fotógrafos que coincidieron en la afamada revista Mundo Gráfico en los años 20 y de cómo la Guerra Civil cambió el curso de sus vidas y sus respectivas carreras profesionales para siempre.

Un extraordinario y detallado ejercicio de investigación que revela por primera vez la labor de estos fotógrafos y el destino de unas brillantes fotografías de guerra que, una vez acabado el conflicto, fueron confiscadas o guardadas en sus domicilios hasta nuestros días.

El documental se presenta junto a una publicación que recupera muchas de las imágenes de la primera generación de reporteros gráficos junto a textos elaborados por el comisario de arte Horacio Fernández, el historiador Fernando García Cortázar y el crítico Francisco Carpio.

Junto a Héroes sin armas. Fotógrafos españoles en la Guerra Civil, en la presentación de la sede de la Academia de Cine el 23 de abril, se proyectarán además otros documentales ya producidos por la SECC: Maruja Mallo; Juan Carlos Onetti. Jamás leí a Onetti; GTB x GTB; y Pepín Bello. Preferiría no hacerlo.

22/04/2010

La moda en la España de 1812

Articulo extraido de: http://www.cadiz2012.es
En el marco de los actos llevados acabo para celebrar la semana constitucional en mazo de 2008, el sábado, 15 se celebró un desfile que recreaba al de los miembros de la Milicia Nacional y del grupo de Voluntarios Distinguidos de Cádiz, acompañados del pueblo y sus Diputados.


El diseño del vestuario de todos los figurantes fue encargado a los diseñadores gaditanos Sofía Díaz y la Empresa Taller de Moda de Tere Torres y Javier Cosano, quienes, tras un meticuloso proceso de investigación, se inspiraron en cuadros y grabados de la época para crear las prendas de los diferentes personajes: Diputados, militares, miembros del clero y personas del pueblo encarnadas por los miembros de la Agrupación…..

Recorrieron las calles de la ciudad, trasladándonos al Cádiz de las Cortes. En la siguiente galería mostramos el detalle de la vestimenta de cada uno de los personajes.

Ver la Web

El hombre y la tierra; Felix Rodriguez de la fuente

Aquí os enlazo la web de Felix Rodriguez de la Fuente de TVE. Ahora que se cumple 30 años de la muerte de este gran comunicador podemos ver en linea e íntegramente todos los documentales del hombre y la tierra. Que los disfrutéis

Ver la Web

La huella de Felix

Comando actualidad; "typical spanish"; TV

Los toros, el sol, el flamenco, la siesta, las tapas, el fútbol o la paella, todo esto es España según los autores de las guías de turismo sobre nuestro país. ¿Es realidad o tópicos del pasado?. Acierten o no, éste es un lugar con señas propias de identidad. A lo largo de nuestra geografía, los reporteros de Comando Actualidad hacen un retrato de lo "typical spanish".

Ver programa

20/04/2010

La toma del castillo de Matagorda

Articulo extraido de: http://www.diariodecadiz.es y lo envia nuestro colaborador José Antonio Ríos Perez

El 21 de abril de 1810, las fuerzas imperiales francesas iniciaron el definitivo ataque al fuerte de Matagorda · Este pequeño baluarte defendido por soldados británicos resistió heroicamente durante dos meses



En estas fechas en las que se acercan las diferentes celebraciones en torno al Bicentenario de las Cortes en San Fernando y Cádiz, o se relatan las bondades de la Batalla de Chiclana, parece como si el papel de Puerto Real dentro de los importantes sucesos que acaecieron en la bahía gaditana entre 1810 y 1812 careciera de valor. Y nada más lejos de la realidad.
Los puertorrealeños sufrieron el acoso y la dominación por parte de las tropas imperiales francesas durante algo más de dos años y medio, dejando tras de sí una localidad casi derruida y arruinada desde un punto de vista económico y poblacional, tardando décadas en poder recuperarse. Pero además, importantes episodios del Sitio de Cádiz tuvieron lugar en tierras de esta localidad, sin que se les haya prestado la oportuna atención, caso de la captura de la flotilla del Almirante Rosilly en junio de 1808 o las continuas escaramuzas y enfrentamientos que tuvieron lugar entre españoles y franceses a este lado del puente de Zuazo a partir de febrero de 1810, sucesos que tuvieron lugar casi todos en tierras y aguas puertorrealeñas ya que, tras el fracasado intento francés de cruzar dicho puente, las tropas españolas los hicieron replegarse hasta las inmediaciones del actual Barrio Jarana y del molino de Ossio, alcanzando los españoles posiciones alrededor de lo que actualmente es el polígono de Tres Caminos (algunas de esas baterías se conservan hoy en día), y manteniéndose estas posiciones durante el asedio.
Pero además hay una serie de hechos bélicos de especial relevancia para el fallido Sitio de Cádiz que han pasado casi desapercibidos. Nos referimos a los relativos a la toma de Matagorda, sucesos que son fundamentales para entender la resistencia gaditana en aquellos primeros días de debilidad e incertidumbre, y que dieron un tiempo vital a las tropas españolas, con la importante colaboración de los aliados ingleses, para reconstruir las defensas de la isla gaditana, impidiendo cualquier intento de aproximación de las tropas imperiales.
El 4 de febrero de 1810, la avanzadilla de la caballería francesa llega a Puerto Real, encontrando un pueblo casi abandonado y el camino despejado para llegar hasta la Isla de León. Ese mismo día se envían tropas de reconocimiento al Trocadero, poniéndose guarnición en los puntos más importantes, como el castillo de Matagorda y el de San Luis. El fuerte de Matagorda estaba abandonado y derruido en la cara que daba al mar, ya que había sido deliberadamente destruido por las tropas aliadas unos días antes.
El exceso de confianza francés en la pronta rendición de Cádiz y una hábil decisión del mando aliado, en particular del General británico William Stewart (quien, al llegar a Cádiz se sorprende del abandono de tan importante plaza, ordenando su inmediata recuperación) hacen que la situación de un importante giro. Aprovechando la oscuridad y el despropósito francés, un contingente de 88 soldados británicos bajo el mando del Capitán Archibald Maclaine, del regimiento 94 de infantería, cruza la bahía durante la noche del 21 de febrero y toma con facilidad el fuerte, colocando varias piezas de artillería desde las que, con el apoyo de las fuerzas sutiles españolas surtas en la Bahía, se podía controlar con facilidad los alrededores e impedir el acercamiento de las tropas francesas. Este hecho alentaría a los gaditanos y debió irritar sobremanera a los franceses, que veían cómo el exceso de confianza retrasaría sus planes, teniendo ahora que emplear gran cantidad de recursos (y vidas) en recuperar este enclave.
Durante dos meses, las tropas inglesas, con el apoyo de las españolas e incluso portuguesas, fueron aumentando las defensas del fuerte de Matagorda, hasta llegar a una dotación de unos 150 hombres más las embarcaciones que desde aguas de la bahía defendían el baluarte. Pero también los franceses fueron construyendo en ese tiempo y en secreto un importante conjunto de baterías de artillería frente al fuerte con el solo objetivo de tomarlo cuanto antes, sabedores de que el tiempo jugaba en su contra.
La importancia de controlar el castillo de Matagorda radicaba fundamentalmente en la situación privilegiada que éste ocupaba dentro de la bahía gaditana, un lugar donde se controlaba el tráfico marítimo hacia el interior de la bahía, enfrentado al castillo de Puntales, e igualmente desde él se podía vigilar la entrada de embarcaciones por el caño del Trocadero hacia la villa de Puerto Real. Además, los franceses contaban con poder alcanzar con sus piezas de artillería el centro de la ciudad de Cádiz una vez ocupada la zona de Matagorda (era el punto más cercano a la ciudad desde este otro lado de la bahía), minando con ello la moral de los gaditanos y tratando así de conseguir su ansiada rendición.
El definitivo ataque francés
A poco que se analicen las fuerzas de los dos contingentes en este episodio militar se puede observar la gran desigualdad de ambas. De un lado las fuerzas aliadas se limitaban a la guarnición británica del castillo, formada por 147 hombres, a los que habría que sumar algo más de 600 que formaban parte de la flotilla de lanchas cañoneras y el navío de 74 cañones San Francisco de Paula, (gobernado por el teniente inglés Thomas Taplen) que apoyaban desde el mar la defensa del baluarte, es decir, los defensores del castillo apenas llegaron a los 800 efectivos. Por su parte el Mariscal Victor disponía de un contingente superior a los 8.000 hombres para iniciar el ataque.
A las 2 de la mañana del 21 de abril comenzó el bombardeo de la artillería francesa sobre el castillo, centrándose este primer ataque especialmente la flota que ofrecía su apoyo a Matagorda, tanto el navío San Francisco de Paula como el resto de embarcaciones sutiles, tratando de dejar desprotegido el baluarte, lo cual consiguieron en poco más de una hora, pues ya a las 3 y media la bala roja ocasionó gran daño en estas embarcaciones que debieron de emprender la huida.
Desde el castillo de Matagorda se esperó al amanecer para comenzar la respuesta, consiguiéndose en un principio un notable número de aciertos gracias a la gran pericia del teniente Brereton de la Artillería Real; pero a pesar de esta esperanzadora respuesta de las tropas aliadas la supremacía numérica de los franceses hacía casi imposible mantener la plaza. Las primeras bombas incendiarias cayeron sobre los cobertizos formados para el alojamiento de los soldados, teniendo que ser apagado el fuego por trabajadores españoles que también se alojaban en el fuerte.
Al amanecer del día 21 el fuerte aparecía como una completa ruina. El mismo General Graham sale a las 11 de la mañana desde Puntales con destino hacia el fuerte, encontrando ya entonces al castillo "hecho un montón de ruinas". A medio día el fuerte se había quedado sin munición, contabilizándose ya a esa hora 8 muertos y 19 heridos entre los defensores del castillo. Durante el día el fuego llegó a momentos de gran violencia, disminuyendo al atardecer, siendo entonces el momento de curar a los heridos y reparar en lo posible las maltrechas defensas. Aquella noche transcurrió tranquila, se pudieron reparar algunas de las defensas que habían reventado, se recibieron nuevos suministros y se atendieron a los enfermos, aunque la tranquilidad fue efímera y a las 6 de la mañana del 22 de abril se reanudó el fuego de los artilleros franceses y al parecer con más virulencia que el día anterior.
La derrota era una realidad más que segura, sólo cuestión de tiempo, tanto que el mismo Maclaine empieza a planear su salida y la destrucción de las piezas de artillería. Finalmente la evacuación tuvo lugar a las 10 de la mañana del día 22 de abril. Desde el navío Atlas se enviaron algunos botes para recoger a los exhaustos hombres, mientras el Capitán Stackpole de la Marina Real fue el designado para la destrucción del reducto fortificado y aquellas piezas de artillería que no pudieran ser transportadas en las embarcaciones, previamente habían sido colocadas varias minas, supervisadas por el Capitán Landmann de los ingenieros. A pesar de estos trabajos encaminados a la completa voladura del castillo únicamente explotó una de las minas, provocando parcialmente la destrucción del fuerte.
Los soldados, tras mantener todavía en el mar varias escaramuzas con los franceses, fueron transportados desde los botes a bordo del Invincible, navío desde donde fueron al fin trasladados a la ciudad de Cádiz. De esta manera el fuerte de Matagorda conseguía ser retomado por los franceses en la jornada del 22 de abril. Con la recuperación del fuerte y el control absoluto de esta orilla de la bahía las tropas imperiales comenzaron pocas semanas después su deseado bombardeo a Cádiz, utilizando para ello los innovadores cañones obuses a la Villantroys, aunque, afortunadamente para la ciudad, no con los resultados que los militares galos deseaban.
La defensa del castillo de Matagorda se convierte así en un hecho singular ya que por primera y única vez en la Guerra de Independencia española un reducto fortificado es defendido casi exclusivamente por tropas británicas frente al enemigo napoleónico.
La heroína de Matagorda
A nivel local apenas contábamos con figuras conocidas por su heroicidad frente al enemigo francés y menos aún sabíamos de la existencia de una mujer que con su valiente actitud se significara en un hecho de armas en el territorio puertorrealeño durante la Guerra de Independencia. Sin embargo la defensa de Matagorda nos proporciona un nombre, el de la escocesa Agnes Reston, conocida a partir de entonces con el sobrenombre de La heroína de
Matagorda. Agnes embarca con su hijo pequeño de cuatro años y junto a otras dos mujeres hacia Matagorda, lugar donde se encontraba su marido, el sargento James Reston, una vez en el baluarte sería durante los dos días del ataque final francés cuando exhibiera su intrépido espíritu.
Además de atender a los heridos, llevaba bolsas de arena a las baterías, cargaba munición, les suministraba a los artilleros vino y agua, rechazando protegerse en los barracones, siendo incluso de las últimas personas en abandonar el castillo, con su hijo en brazos y entre el fuego enemigo.
En agosto de 1843 sale publicado en el Glasgow Citizen un interesante artículo que menciona las heroicidades de la señora Reston, escrito que sería luego reproducido en The Times. A partir de aquí se decide hacer una colecta por suscripción popular para que la heroína pudiera pasar sus últimos días sin problemas económicos, muestra del reconocimiento que tuvo en su nación, fruto de su heroica labor en Matagorda, reconocimiento que el tiempo se encargó de negarle aquí donde tuvieron lugar estos memorables hechos. Quizá ahora sea el momento.

Toros para todos; TV


"Toros para Todos" llega cada temporada con el reto de seguir mostrando, de forma amena, la vida del toro bravo en el campo y el lado más humano de las figuras del toreo, sin olvidar las crónicas de los festejos más atractivos y la actualidad que depara la temporada.

"Toros para Todos" ha sido uno de los programas taurinos más vistos de la televisión, un éxito de audiencia que se ha visto refrendado por dos grandes premios: el Premio Nacional Cossío y el de Mejor Programa Cultural, que otorga la Asociación de Telespectadores de Andalucía (ATEA) .

Dirige y presenta: ENRIQUE ROMERO.

En CANAL SUR: Domingo a las 13:15 horas.

En ANDALUCÍA TELEVISIÓN (Satélite e Internet): Domingo a las 17:25 horas.

Ver el programa

19/04/2010

Los origenes del Ebook estan en Galicia

Articulo extraído de: http://www.lavozdegalicia.es

Una maestra patentó en 1949 un libro mecánico precursor del electrónico

Doña Angelita, una maestra ferrolana estaba muy adelantada en su época, pues en 1949 fabrico una patente del primer libro electrónico. Incluso construyó una enciclopedia mecánica en el recinto militar de Ferrol.

Ángela Ruiz Robles (1895-1975) visionó las nuevas pizarras digitales mucho tiempo antes de que estas se inventaran. Si Julio Verne fue un gran visionario, la misma visión tubo Ángela que tenía una gran afición a la educación e intentó crear un futuro e-book.

Su propósito era el siguiente:

  • Aligerar el peso de las mochilas para que los niños no se cansaran tanto.
  • Hacer más atractivo e interactivo el aprendizaje.
  • Adaptar la enseñanza al estudiante, no todos estaban al mismo nivel.

De esta forma, corrió a los talleres militares de ferrol a fabricar una especie de artefacto con varios carretes (no contaba con los avances que tenemos ahora, en aquella época era incluso abstracto). En aquella época casi no había materiales y por ello no llegó a considerarse un libro electrónico.

Contenia dos secciones, una con aprendizaje básico sobre lectura, escritura, numeración y cálculo en la que se presionaban letras y números formando palabras, sílabas y distintas operaciones. Y otra parte que funcionaba con bobinas, dedicada cada una a una materia en concreto. Bajo una lámina transparente e irrompible se escondía una luz que hacía posible la lectura en la oscuridad. Incluso podía incorporar sonido en las explicaciones de cada tema.

Según la propia autora todo esto estaba en “un solo libro de peso insignificante y fácil manejo“.

Cómo no, los norteamericanos asombrosos ante tal invento intentaron comprarle la patente de unos libros con un funcionamiento mecánico, eléctrico y con presión de aire. Está claro que no lograron comprarla, ella quería que el invento se quedase en Galicia, concretamente en su ciudad Ferrol.

Fue una de las pocas inventoras españolas de la época, con talento y creación.

Mini serie La Duquesa; En linea

Telecinco emite la primera parte de la mini-serie 'La Duquesa', que narra la vida de Cayetana de Alba desde su nacimiento hasta el momento del trágico fallecimiento de su marido, Luis Martínez de Irujo, en el año 1972. La pequeña actriz Carmen Sánchez (Acusados) interpreta a la duquesa en su niñez e Irene Visedo le da vida en sus años de mayor rebeldía.

Los primeros años de 'Tana'

La serie comienza con el nacimiento de Cayetana el 28 de Marzo de 1926 , siendo ésta muy bien acogida por su padre a pesar de la expectación de la familia por la llegada del décimooctavo Duque de Alba, que resultó ser duquesa.

Durante su infacia, queda patente la rigidez y mano dura que rigen la casa de Alba, al frente de un padre que se queda viudo prematuramente tras la trágica muerte de la madre de 'Tana', como era llamada cariñosamente, afectada de tuberculosis. En 1936, padre e hija se ven obligados a marcharse al exilio, a Londres, ante la inminente Guerra Civil que asolaba a España. Años después, la duquesa regresará hecha ya una mujercita, llena de sueños y ambiciones.

Pepe Luis Vázquez, un amor imposible

Después de haber vivido la mitad de su vida en Inglaterra, Cayetana mostrará su apego por las costumbres españolas, sobre todo, por la celebración de la Semana Santa y las corridas de toros. Es precisamente en el ruedo donde conoce a su primer gran amor, el torero Pepe Luis Vázquez, con quien vive un efímero romance impedido por la negativa de su padre. Cayetana llega a confesarle a su niñera de toda la vida que ama al torero, con quien protagoniza sólo una escena de amor antes de que el Duque intervenga en pro del futuro de la familia.

Su boda con Luis Martínez de Irujo

Es el propio padre de Cayetana quien le presenta al que será su futuro marido, Luis Martínez de Irujo, después de que éste mostrara abiertamente su interés por la belleza de la joven. La boda se arregla rápidamente y es aquí cuando llega el momento más intenso y torpe de toda la serie: en la noche de bodas, una tímida pareja queno sabe cómo comportarse a la hora de culminar el matrimonio.

La relación entre ambos estará llena de altibajos, sobre todo por el carácter de Cayetana, quien no dejará de mostrarse cercana al pueblo y a sus costumbres, como lo había hecho siempre. Esto no es aprobado por su marido, al considerar que no es propio de su linaje el no comportarse como una verdadera dama. La duquesa se va sientiendo cada vez más encerrada en un mundo que no ha podido elegir y en el que, pincipalmente, cumple con su papel como mujer: fruto del matrimonio, Cayetana es madre de seis hijos.

La sombra de la muerte

Además de haber perdido a su madre cuando era pequeña, dos muertes más tendrán lugar en esta primera parte de su vida. Una vez casada y con hijos, Cayetanapresencia la muerte de su propio padre. Sin embargo, esta tragedia no será la única que vivo¡irá la duquesa durante su vida de casada; una noche, a causa de la leucemia, Luis se cae al suelo y muere, dando comienzo a la segunda etapa de la biografía de Cayetana de Alba, que podremos ver en la próxima entrega.


Ver capitulo uno

Los Libertadores (Libro)

Articulo extraido de: http://www.muyinteresante.es

A comienzos del siglo XIX, el imperio español en América Latina comenzó a derrumbarse a medida que los gobiernos españoles de ultramar caían en forma de dominó. Aquellas tierras bajo dominio español desde el siglo XV se lanzaron a reivindicar su independencia guiados por los libertadores, protagonistas de este apasionante libro. En Los Libertadores (RBA, 30€) Robert Harvey repasa con estilo novelado la labor independentista de los siete hombres más importantes en aquellos años clave: 1810-1830.

Lo más sorprendente de este extenso texto es que es que la narración sigue fielmente la Historia pero Harvey relata estas biografías en un ameno estilo novelístico. Un aristocrático Simón Bolívar, que condujo con maestría a sus ejércitos a través de la selva; Francisco de Miranda, que tras ser dictador en Venezuela acabó sus días en una prisión española; José de San Martín, que luchó junto a Bernardo O’Higgins para liberar el Sur del continente americano; Agustín de Itúrbide, que pasó a convertirse en emperador de México; Pedro de Braganza, que logró la independencia de Brasil y Thomas Lord Cochrane, el intrépido marino que azotó las flotas española y portuguesa.

Ana Ormaechea

Tres crímenes históricos sin resolver

Este articulo esta extraido de: http://www.muyinteresante.es
A lo largo de la historia de España han quedado algunos crímenes pendientes de resolver. Repasamos tres de lo más intrigantes.

La muerte de Francisco Pizarro

Siempre se ha sabido que Francisco Pizarro murió igual que vivió, espada en mano. Analfabeto y porquero en la juventud, su fuerte tesón le permitió conquistar uno de los mayores imperios que el mundo haya conocido: el Inca. Sin embargo, la codicia le enzarzó en luchas internas con algunos de sus antiguos compañeros de armas. Fueron los mismos que, según las crónicas, le emboscaron en su residencia peruana, asesinándolo en la noche del 26 de junio de 1541 “de una estocada en el cuello”.

Y esa fue la versión oficial hasta 1984, año en el que un equipo de antropólogos forenses examinó sus restos, demostrando que Pizarro no había muerto de una única estocada, sino de hasta cuatro mortales de necesidad que llegaron a seccionarle varias vértebras y a partirle por la mitad la médula espinal. También el abdomen y algunas costillas mostraban signos de heridas de espada, así como las manos y los brazos del esqueleto.

Quedaba patente que Pizarro tuvo una muerte terrible y muy dolorosa, que pidió clemencia en algún momento de la lucha y que, por supuesto, no le abatió un único atacante. Es más, el análisis demostró que los asesinos mojaron sus espadas en la sangre de Pizarro, como muchos siglos atrás hicieran sus ejecutores con el cadáver de Julio César. Con aquel examen se esclarecieron muchos interrogantes, pero surgieron nuevas preguntas. Porque si las crónicas indican que los asaltantes fueron siete y que varios de ellos murieron en la refriega con los partidarios de Pizarro, antes de que éste diese la cara, entonces, ¿de dónde proceden las numerosas heridas visibles en su esqueleto? ¿No serían seguramente bastantes más que siete? Y en ese supuesto, ¿cuáles eran sus nombres?

El misterio Galíndez

El 12 de marzo de 1956 tenía lugar una de las desapariciones más misteriosas de la historia contemporánea de nuestro país. Ese día, el español Jesús de Galíndez –profesor de la Universidad de Columbia y delegado del PNV en el Gobierno Vasco del exilio– desapareció de su residencia en Nueva York (EE UU) sin dejar rastro.

El hecho quizá no hubiera tenido mayor trascendencia de no ser porque Galíndez trabajaba para la Federación de Sociedades y había ayudado con anterioridad a la CIA y al FBI en su lucha contra los nazis, primero, y contra el franquismo, después. De la investigación se encargó el FBI, que sin embargo jamás logró dar con el paradero de Galíndez, declarándole legalmente fallecido el 30 de agosto de 1963. Sin embargo, los investigadores dieron con una buena pista que les llevó hasta el entonces dictador de la República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo. Sabido era que Galíndez había residido durante unos años en ese país, donde ejerció como profesor de Derecho y como destacado activista contra la dictadura. De hecho, estaba a punto de publicar una tesis doctoral titulada La era de Trujillo: un estudio casuístico de dictadura hispanoamericana. En sus 700 páginas se denunciaba el régimen del dictador dominicano y, lo más desestabilizador, se ponía de manifiesto que su hijo Ramfis no era biológico.

Según el FBI, Trujillo ordenó su secuestro y posterior asesinato para que esta investigación no saliera a la luz. Sin embargo, los cientos de interrogatorios efectuados nunca pudieron demostrar con datos la participación directa del dictador.

Intrigas en el Palacio de Felipe II


eboriEstá claro que, como el de Pizarro, algunos episodios de nuestra historia deben ser revisados. Es el caso de la muerte de Juan de Escobedo, cuyo asesinato en la noche del 31 de marzo de 1578 comprometió al propio monarca Felipe II, envolviéndole en una maraña de intrigas palaciegas y secretos de alcoba.

Juan de Escobedo, secretario personal del entonces gobernador de los Países Bajos y hermanastro del rey, don Juan de Austria, fue asaltado hacia las 21.00 horas del mencionado día en la madrileña calle Mayor por seis individuos que le dieron muerte a cuchilladas. Pero, ¿por qué? Demostrado queda que Escobedo había sido nombrado secretario personal de don Juan de Austria, con la secreta misión de espiar sus movimientos. Sin embargo, lejos de seguir las indicaciones, Escobedo se convirtió en su principal defensor y, a partir de aquí, los historiadores ya no se ponen de acuerdo.

Para algunos, la muerte fue ordenada por el secretario personal del rey, Antonio Pérez, al descubrir Escobedo que éste se enriquecía robando a las arcas públicas. Para otros, lo que realmente averiguó es que Pérez era amante de Ana Mendoza y de la Cerda, la controvertida princesa de Éboli, a su vez también supuesta amante de Felipe II. Tanto en uno como en otro caso, lo descubierto comprometía seriamente el futuro político de Pérez. Y aún queda otra posibilidad: que la orden de ejecutarlo partiera del propio Felipe II. De hecho, en la época se habló de la existencia de varias cartas que reflejaban los planes de Escobedo y don Juan para invadir Inglaterra a espaldas del rey, con el deseo de formar un Estado propio.

Sea como fuere, tras su muerte nadie hizo nada por esclarecer el crimen. Fue Antonio Pérez quien cargó con todas las sospechas, teniendo que exiliarse a Francia para eludir una posible pena capital. Y ni siquiera así Felipe II se atrevió a denunciarle en público, ya que el antiguo secretario estaba en posesión de documentos comprometedores para la Corona española... y quizá de algún que otro secreto aún más oscuro.

Iván Rámila

18/04/2010

Turquía quiere una Constitución española

Este articulo esta extraido de: http://www.elmundo.es
“Turquía está viviendo una transición política similar a la que España vivió hace 30 años”, nos explica Çengiz Aktar en el café GeziIstanbul. Para Aktar, director del Departamento de relaciones europeas de la Universidad Baçesehir “España es un modelo, por cómo hizo la transición, por resolver de forma pacífica temas tan complicados como la integración de las minorías, reducir el peso del ejército en la sociedad o aumentar las libertades sociales”.

Esta semana el partido de Erdogan ha hecho pública su propuesta de reforma constitucional en Turquía, “es insuficiente, pero va en el buen camino”, opina Aktar. En esta reforma España es el modelo a seguir, entre otras cosas porque la Constitución española de 1978 le permitió a nuestro país entrar en la entonces CEE ocho años más tarde.

Estas reformas están acorde con las normas de la UE. No podemos entender las críticas del Tribunal Supremo. Aquellos que las critican sólo buscan mantener el status quo”, argumentaba Recep Erdogan, primer ministro turco.

No obstante, la propuesta de enmienda constitucional del gobierno de Erdogan ha encontrado una fuerte oposición en Turquía, sobre todo dentro de la judicatura, quienes aseguran que los cambios propuestos a la Carta Magna amenazan la independencia del poder judicial.

”Esta reforma va contra la Constitución y contra el principio de separación de poderes. Ni siquiera nos han mandado las enmiendas, las hemos tenido que descargar de internet”, acusa el Presidente del Tribunal Supremo Kadir Özbek.

El actual gobierno turco contempla cambiar 26 artículos de la Constitución de 1982, establecida tras un golpe de Estado. Los cambios más importantes afectarían a la judicatura. Con esta reforma el Tribunal Constitucional pasaría de 11 a 19 miembros, siendo 16 de ellos nominados por el Presidente y 3 por parlamento. Los miembros serán elegidos por 11 años y servirán hasta la edad de 65.

El Tribunal Supremo también pasaría de 11 a 19 miembros, 4 de ellos elegidos por el Presidente y podrán ser investigados por abusos de poder. Además, los militares pasarán a ser juzgados por tribunales civiles, el cierre de partidos será discutido también por el parlamento y las decisiones sobre educación religiosa no será motivo para cerrar un partido político.

No obstante, el paquete de medidas mantiene la cláusula que permite cerrar a los partidos ”en caso de poner en peligro la unidad del Estado y el carácter secular de la República”, una cláusula criticada por la UE y que ha propiciado que 20 partidos fuesen ilegalizados desde la aprobación de la Constitución de 1982. De hecho, el propio AKP sobrevivió a un intento de ilegalización en 2008.

”Deben dejar de entrometerse en los poderes ejecutivo y legislativo”, lanzó el Primer Ministro Erdogan este lunes, refiriéndose al ejército y los jueces. ”El programa de reformas se debe al miedo del AKP a que sea cerrado por los jueces”, comenta sarcástico Deniz Baykal, líder del kemalista CHP Deniz Baykal, rotundamente en contra de las reformas.

”El problema no es que el gobierno quiera dominar a la judicatura. Es más que la judicatura se ha convertido en una casta endogámica. El Tribunal Supremo, el Constitucional y el de Apelación, los tres cuerpos más importantes, se eligen los miembros el uno al otro. El gobierno símplemente quier sustituir este sistema de coacción por otro más democrático”, escribe el columnista del Hürriyet Mustafá Akyol.

No osbtante, la propuesta no amplía los derechos de los kurdos e introduce una polémica enmienda al artículo 10 (”Hombres y mujeres tienen los mismos derechos”) para "adoptar medidas positivas en la protección de la mujer”, pero que la oposición ve como un intento de permitir el uso del velo; ”ya lo intentaron antes, pero el Tribunal Supremo lo impidió. Aquí vienen de nuevo”, asegura Atilla Kart, diputado del CHP.

La propuesta de reforma de la Constitución ha divido a la sociedad entre los que consideran las medidas como ”necesarias para reducir la capacidad de bloqueo de la vieja elite kemalista” y los que advierten de la "agenda islamista del AKP".

Lo cierto es que el Primer Ministro Erdogan se siente fuerte tras la detención de decenas de oficiales del ejército, y someterá la propuesta a votación este lunes. Las opciones de victoria son muchas, la modificación de la Constitución exige 368 votos a favor y el AKP tiene 337 de los 550 diputados del parlamento turco. Aun así, en caso de no conseguirlos, la propuesta podría ser sometida a referendum popular.

16/04/2010

Crónicas - La calle de los prodigios; Documental en linea

El primer rascacielos de Europa, la inspiración del pintor Antonio López, la joyería donde Ava Gardner compró un reloj para Luis Miguel Dominguín o el Hotel donde Hemingway escribía sus crónicas de guerra. Todo eso y mucho más está en una sola calle, en la Gran Vía de Madrid que ya es centenaria. Un equipo del programa ha recorrido ese Kilómetro y medio de calle que ha sido testigo de la historia de España del último siglo, acompañado de varios protagonistas para los que la calle ha significado mucho. Un ejemplo, el pintor y premio Príncipe de Asturias Antonio López, que 35 años después de pintar su famosísimo cuadro de Gran Via, vuelve a pintar esa calle, ahora desde distintos ángulos. También hemos hablado con Rafael de la Hoz, el arquitecto que se enfrenta al reto de construir el primer edificio del siglo XXI que tendrá la Gran Vía y hemos descubierto algunas joyas como el edificio Matesanz de Antonio Palacios de la mano del Catedrático de Urbanismo Daniel Zarza. Amigos de la Gran

Ver documental en linea

¿Pudo haber inventado la radio un militar español?

Articulo extraído de http://www.abc.es

Un profesor de la Universidad de Navarra halla dos patentes europeas que atribuyen el invento a Julio Cervera, comandante de Castellón

El inventor de la radio no es Marconi, ni John Ambrose Fleming, ni Lee de Forest, Fesseden o David Sarnoff, sino el militar castellonense Julio Cervera Baviera. Así lo asegura el profesor honorífico de la Universidad de Navarra Ángel Faus, quien tras siete años de investigación ha desafiado las tesis de muchos especialistas europeos al hallar recientemente los originales de dos patentes inéditas de Cervera en Inglaterra y Alemania. Patentes que se suman a las ya obtenidas anteriormente en España por el comandante de Ingenieros a partir de 1900 y que hacen referencia a sistemas de transmisión inalámbrica.
“La patente alemana fue inscrita en el registro de Berlín en 1900, después de que Julio Cervera Baviera presentara en Madrid su primera solicitud de patente sobre telegrafía sin hilos. Más tarde pidió otra en Inglaterra, mientras que Marconi, según declaró él mismo en un documento de la época, no empezó a trabajar con la radio hasta 1913. Fue el comandante Cervera, que colaboró con el propio Marconi y su ayudante George Kemp en 1899, quien resolvió las dificultades de la telefonía sin hilos y obtuvo sus primeras patentes antes de que terminara ese año. Son muchos los que decían que estos documentos no existían, pero se ha podido demostrar que no tenían razón”, explicó el profesor Faus.
«No se le hizo mucho caso»En declaraciones a ABC, este doctor en Comunicación destacó que Cervera fue un “trabajador incansable al que no se le hizo mucho caso en España”, por lo que sus descubrimientos apenas tuvieron eco: “La razón por la que muchos atribuyen la invención de la radio a Marconi es muy simple: él contaba con el apoyo del periódico The Times, que en aquella época tenía una influencia muchísimo mayor a la actual en toda Europa”. Sin embargo, Cervera jamás encontró el respaldo institucional y mediático necesario para ocupar el lugar que en teoría le correspondía.
El trabajo de Ángel Faus nace, entre otros aspectos, del propio testimonio de Julio Cervera “quien en 1902 declaró ante el notario madrileño Antonio Turón y Boscá, en el acto de constitución de la Sociedad Anónima Española de Telegrafía y Telefonía sin Hilos, haber sacado patentes en Inglaterra, Bélgica y Alemania”. Pero la investigación de este doctor en Comunicación no acaba ahí, ya que posee indicios de la existencia de numerosas patentes más del militar español que corroborarían más aún sus tesis. Sus pesquisas le llevan a creer que en Inglaterra “existen entre dos y cuatro patentes más que resulta preciso localizar, además de otras en Francia, Suecia, Noruega, Estados Unidos, Bélgica, Suiza, Portugal, Italia, Austria y Dinamarca”.
Faus dio a conocer la dimensión científica de Julio Cervera en la obra La Radio en España, 1896-1977, publicada hace tres años. Para la redacción del libro, cuya investigación está respaldada por más de 8.000 documentos procedentes de los archivos históricos españoles, este prestigioso profesor consultó más de 50 archivos y bibliotecas, además de una veintena de colecciones completas de publicaciones periódicas nacionales e internacionales.

Una puñalada inglesa a la República

Articulo extraigo de http://www.elpais.com

Una nueva investigación aporta datos sobre cómo el BOB, un banco británico, asfixió financieramente al Gobierno legítimo de España. Fue otra de las traiciones que le forzaron a jugar la carta soviética

ÁNGEL VIÑAS 15/04/2010

En medio de los aniversarios de la proclamación de la II República y del final de la guerra civil merece la pena aportar algún significativo dato nuevo. Franco derrotó a la República gracias a la sustancial y continuada ayuda nazi-fascista. También tuvo de su lado el comportamiento de las democracias. Tradicionalmente se ha encuadrado bajo la no intervención. En realidad, en Inglaterra sobre todo, se intervino contra la República. Uno de los ejemplos más notables de tal hostilidad ha quedado oculto hasta ahora en la oscuridad de los archivos.

La noticia en otros webs

El 4 de abril de 1938, con alevosía, el BOB suspendió las transferencias de fondos

Los neofranquistas y los anclados en los moldes de la guerra fría siguen ignorando los hechos

Como toda buena puñalada que se precie, la inglesa coincidió con un momento de suma gravedad: la crisis militar y política que llevó al cambio de Gobierno en abril de 1938, cuando Prieto salió del Ministerio de Defensa Nacional y Negrín asumió sus responsabilidades. Ríos de tinta se han vertido sobre las implicaciones.

Fue entonces cuando se produjo una maniobra secreta que ilustra hacia dónde apuntaban los tiros en Londres. Un banco inglés, el British Overseas Bank (BOB), suspendió de golpe las transferencias de divisas que alimentaban la diplomacia y la política exterior republicanas. De la noche a la mañana, embajadas, legaciones, consulados generales y consulados dejaron de percibir los fondos que enviaba el Banco de España desde Barcelona.

Sin dinero no es posible funcionar. No se cobraron sueldos. No se pagaron alquileres. Los saldos de las cuentas bancarias en el extranjero se agotaron. Los alaridos fueron generales, de Argentina a Suecia, de Filipinas a Moscú. Las finanzas son el nervio de la guerra. La parálisis que indujo el BOB pudo ser mortal. El daño que causó, incalculable. El golpe a la moral, mayúsculo.

Para explicar la puñalada hay que remontarse a 1912. Desde esta fecha un banco, Frederik Huth & Co., aseguraba la tesorería exterior española. Antes había realizado esporádicamente operaciones confidenciales por cuenta del Ministerio de Estado. No en vano había sido, desde la Guerra de la Independencia, uno de los banqueros de la Casa Real en Londres. En marzo de 1936 lo absorbió el BOB, con el personal especializado que trabajaba a las órdenes de un caballero llamado Louis Ernest Meinertzhagen, pariente lejanísimo de Huth. El amable lector tendrá dificultades en encontrar su nombre en los millares de títulos escritos sobre la guerra civil. Lo que entonces fue una operación secreta permaneció como tal durante más de 70 años.

En abril de 1938 Meinertzhagen intentó asestar un golpe letal a la diplomacia y a la resistencia republicanas. Lo hizo con frialdad y desprecio, profesionalismo y alevosía total. El día 4 anunció por telegrama que con efectos inmediatos suspendía las transferencias de fondos.

El BOB había trabado discretos contactos con el Banco de España franquista, en Burgos. Al republicano le dijo que seguía los consejos de sus abogados, inquietos por la dualidad de "legitimidades" entre los dos bancos españoles. La cuestión ya se había planteado en el otoño de 1936 y los sublevados habían sufrido un duro revés. Año y pico más tarde, el BOB la resucitó, aunque la batalla judicial no se resolvió ante los tribunales en lo que quedaba de guerra. Sobre los motivos del BOB cabe especular sólo dentro de ciertos límites.

Meinertzhagen y el BOB podrían haber actuado de por sí. Podrían haber hecho caso al banco Kleinwort and Sons, detrás del cual se movía Juan March. Existe incluso una tercera posibilidad. En aquella época la Embajada en Londres negociaba a cara de perro con un conjunto de bancos sobre cómo resolver ciertas cuestiones financieras provocadas por la guerra. La Cámara de Comercio, el Tesoro y el Banco de Inglaterra las seguían atentamente. Uno de los adversarios más destacados de la República era otro banquero, antiguo socio de Meinertzhagen en Huth & Co. La idea de la puñalada podría haber emanado de él, o haber sido consecuencia de las negociaciones.

Son elucubraciones muy poco realistas. Pongamos un ejemplo a guisa de comparación. Un banco londinense, cuando se trató de abrir una cuenta a nombre del Gobierno vasco, se apresuró a confirmar con el Foreign Office si ello estaba en línea con la política gubernamental. La respuesta fue que no era necesaria una autorización. Por lo que se refiere a una eventual maniobra en conexión con las negociaciones cabe descartar al Banco de Inglaterra y, con toda probabilidad, a los dos ministerios mencionados. No cabe descartar, por el contrario, a otros sectores de la Administración, incluidos los servicios especiales que operaban en España y cuyos archivos continúan cerrados a cal y canto.

Si Meinertzhagen hubiese reaccionado ante una sugerencia externa de tipo más o menos oficial u oficioso, estaríamos ante un caso que ilustraría hasta qué punto llegaba la hostilidad a la República en Londres, ya fuese entre ciertas autoridades o en algunos sectores de la City. Documentar tal conjetura no es fácil. Cuando les parecía necesario, las autoridades británicas aplicaban a los operadores bancarios un tipo de comportamiento perfectamente definido, pero que raras veces sale a la luz en los libros de historia: la llamada "acción voluntaria". Se "aconsejaba" una determinada actuación y los bancos la aceptaban atemperando su conducta a los mejores intereses del Gobierno de Su Majestad.

El amable lector se preguntará cómo evadió la República las consecuencias de la puñalada. La respuesta es que, a pesar de todos los esfuerzos realizados, tuvo un coste elevado. Muchos diplomáticos no recibieron sueldos durante meses. Las embajadas y consulados se instalaron en la precariedad. Las deserciones y los desplomes de moral aumentaron. La rapidísima actuación de las autoridades republicanas es, sin embargo, ilustrativa. Justifica, a mi entender, el análisis detallado de lo que a todas luces fue una operación extremadamente meditada y conducida con maestría. Confrontados con un desplome del crucial frente exterior, Negrín y el Banco de España no tuvieron otra alternativa que recurrir a los buenos oficios del aparato bancario soviético asentado en Occidente. No podía ser una solución óptima, ya que los rusos no conocían bien la base financiera de la diplomacia republicana.

¿Extrajo el BOB alguna recompensa de los vencedores? Si actuó para congraciarse con ellos la respuesta es negativa. Franco no estaba interesado en estrechar las relaciones con el capitalismo británico. Su preferencia era la Alemania nazi. Las esperanzas de la City y de Whitehall en que podrían influir en la orientación del "nuevo Estado" cuando llegase la hora de la reconstrucción española terminaron como el rosario de la aurora. El BOB desapareció de los radares madrileños.

¿Qué conclusiones cabe extraer de este episodio? Al menos tres.

La primera es que la apenas encubierta hostilidad de ciertos círculos influyentes de las potencias democráticas y de algunos representantes del capitalismo británico empujaron a la República, en contra de su voluntad, a jugar la carta soviética. Esta constatación no es nueva en modo alguno. Ya la afirmaron los republicanos, aunque después la olvidaran en las querellas del amargo exilio. Es, no obstante, una conclusión que los autores neofranquistas y quienes no han superado los moldes conceptuales de la guerra fría continúan ignorando.

La segunda conclusión es que el honor británico no lo salvaron los burócratas de Whitehall ni los banqueros de la City. Lo salvaron, para la historia, los hombres y mujeres que o lucharon en las Brigadas Internacionales o ayudaron de múltiples formas a la República contra la agresión nazi-fascista y la enemistad de algunos de los sectores más conservadores de su propia sociedad.

La tercera conclusión es que ahora, cuando casi todos los archivos han ido abriéndose, "la evidencia primaria relevante de época", en ellos remansada, termina por imponerse a las mixtificaciones, construcciones ideológicas y puras y simples mentiras. De aquí la importancia crucial de conservar, a toda costa, la que subsiste.

Ángel Viñas ha dirigido y co-escrito Al servicio de la República. Diplomáticos y guerra civil.


Contrátame por 10€ al mes