Desde Badajoz, acto de homenaje a la Bandera y a los Caídos. Emitido: 30/05/2010 / 11:45hDuración: 65:24"
Desde Badajoz, acto de homenaje a la Bandera y a los Caídos. Emitido: 30/05/2010 / 11:45h
Articulo escrito por nuestro colaborador Jose Antonio Ríos Perez
Sabemos que la historia de nuestro país es de las más ricas,amplias y emocionantes que existen, lo sabemos por la cantidad de literatura, películas, documentales y todo aquéllo que ha contribuido ha extenderla y mostrárnosla. Yo quiero dar
le una vuelta de tuerca y enseñáos como podemos verla a través de una cosa que tanto nos gustaba de pequeños y que nunca olvidaremos.
Sí, son los cromos y aquí os presento uno de los baluartes que forman parte de la historia de cualquiera de nosotros. Empezaremos hablando de una publicación llamada “Historia-Ficción”.
“Historia-Ficción” fue editado en 1980 por la editorial Maga S.L., una de las habituales en aquella época, ubicada en Valencia. El álbum es uno de los más interesantes porque consta de dos partes, una de historia y otra de ciencia ficción.
Dentro de la parte histórica podemos encontrar los siguientes apartados:
Habla sobre la historia de España, y abarca desde la Prehistoria hasta el sitio de Zaragoza. Podemos ver cromos de “La fundación de Cádiz”, “La batalla de Heli
ce”, “La batalla de Clavijo”, “Roncesvalles”, “El día de Zamora”, “La muerte de Alarico”, “La toma de Valencia”, “Llegada de Hernán Cortés a Cozumel”
, “La defensa de Toledo”, “La batalla de Lepanto”, “El ataque a la armada francesa” o “Las hazañas de Agustina de Aragón”, entre otros... todo ordenado cronológicamente, con muy buenos dibujos, buenas leyendas, y cromos formados incluso por seis partes.
Guerreros y soldados:
Se trata de 54 cromos con imágenes dibujadas magistralmente de los guerreros y soldados de todo el mundo, con su traje típico y guardando celosamente todos los detalles, también ordenados cronológicamente. Así hay: Guerreros prehistóricos, egipcios, asirios, celtas, persas, galos, cartagineses, griegos, romanos, visigodos, hunos, francos, lombardos, vikingos, cruzados, mongoles y un largo etc.
Voy a ofrecer una representación gráfica de aquellos acontecimientos y personajes que incumben a nuestra historia.
Hechos históricos



SOLDADOS ESPAÑOLES
Podemos ver el colorido y calidad de los dibujos, aunque podemos pensar que algunos de ellos no se ajustan realmente a la realidad,merece la pena destacar lo cuidado de la edición y el valor que tiene enseñar a los niños nuestra cultura, a través de una cosa tan simple como unos
cromos.
Articulo extraído de: http://www.biografiasyvidas.com y lo envía nuestra colaboradora Chany LunaArticulo extraído de: http://www.larazon.es y lo envía nuestra colaboradora Chany Luna
El Océano Pacífico, conocido en su día como «el gran lago español», acoge en sus aguas algunos tesoros y enigmas que muy pocos han logrado desvelar. Desde un suntuoso tesoro escondido en el féretro del marino Domingo de Bonechea en Tahití hasta el oro sumergido en las islas Juan Fernández, recientemente devastadas por el tsunami en Chile.
Desde el día de 1513 en que Vasco Núñez de Balboa cayó de rodillas emocionado ante el maravilloso espectáculo del vasto mar que acababa de descubrir, hasta los últimos de Filipinas, sobre las aguas del océano Pacífico, los españoles han escrito bellísimas páginas de su historia y han dejado también algunos misterios que, aunque hoy apenas tengan repercusión en nuestro país, siguen representando un reto apasionante para los historiadores de aquella parte del mundo que un día fue conocida como el Gran Lago Español.
En 1929 un capitán francés descubrió en Amanu, pequeña isla de las Tuamotu en el Pacífico occidental, cuatro cañones de bronce cuyas inscripciones son completamente ilegibles. No hay duda de que dichos cañones pertenecieron a un barco que encalló en la isla y al que liberaron del peso de su artillería para que pudiera volver a navegar. Está documentado el naufragio en la isla en 1826 del navío inglés Hércules. Los cañones podrían ser suyos.
Pero hay otra posibilidad. En 1526, la San Lesmes, una de las carabelas de García de Loaysa que acababan de cruzar al Pacífico por el paso de Magallanes, perdió de vista al resto de la expedición debido a un fuerte temporal y nunca más se supo de ella. A bordo navegaban unos sesenta hombres, la mayoría gallegos.
Buscando las Molucas, muchos historiadores creen que pudieron embarrancar en Amanu y aligerar peso arrojando los cañones por la borda y, aunque muy dañada, la carabela habría llegado a Anaa. En ambos lugares, los nativos mantienen una tradición oral que asegura que sus habitantes descienden de los marineros de un navío español naufragado hace siglos.
Cuando Fernández de Quirós en 1606 y Cook en 1769 alcanzaron las islas,encontraron individuos de cabellos rubios y piel y ojos claros que adoraban al dios Oro, explicaban la creación del mundo según el Génesis y se referían confusamente al concepto de la Santísima Trinidad. Eran los únicos nativos de aquellos archipiélagos que saludaban agitando las manos, tripulaban botes con velas latinas y levantaban construcciones similares al hórreo.
En 1774 la expedición de Domingo de Bonechea encontró en Anaa una cruz como las que utilizaban los marinos españoles para trasmitirse mensajes en botijas selladas a los pies de las cruces. Un ciclón a finales del siglo XIX asoló la isla y no dejó supervivientes. Si la madera de la cruz era resistente todavía podría encontrarse y en sus alrededores, sellada y con algún inquietante mensaje en su interior, podríamos llegar a conocer la solución al misterio de la San Lesmes.
Con su muerte en Tautira (Tahiti) pocos años después, Bonechea nos legó el mayor de los misterios de aquellas aguas, pues una leyenda muy extendida en el Pacífico asegura que los españoles escondieron en su féretro un fabuloso tesoro.
Con respecto a este marino de Guetaria hay dos posturas: la que sostiene que los indios profanaron su tumba en busca de la tela de su sudario y los clavos del ataúd, para ellos una fortuna, y los que afirman que el tesoro existe y espera la localización de la tumba para volver a brillar. Como si los viejos dioses polinesios quisieran mantener el respeto a los muertos, en 1906 un tsunami azotó la isla borrando cualquier referencia del enterramiento.
Verdad o leyenda, han sido muchos los que han buscado el tesoro. En 1908 Glanvill Corney encontró una gran losa que pudo cubrir la tumba del marino vasco, pero la enorme ola la había desplazado de su posición original. Veinte años después el comandante francés Lidin levantó el terreno donde había estado la misión española, pero no encontró los restos de Bonechea.
En 1926, Anthony Brambidge, famoso abogado de Tahití, invirtió toda su fortuna en la localización de la tumba cuya posición exacta, dijo, le había confiado el brujo Tahua. El abogado contrató medio centenar de peones que bajo la dirección del hechicero cavaron un agujero gigantesco, atravesando capas de aguas subterráneas y un inmenso muro de coral bajo el cual, aseguraba Tahua, se encontraba el tesoro. Tampoco encontraron nada.
En 1995, los historiadores Ibarrola y Mellén, estudiosos de la vida y muerte de Bonechea, coincidieron al señalar en una conferencia en Tahití que el explorador de Guetaria murió y fue enterrado con su uniforme, bastón y sable. Para ellos no hay otro tesoro, aunque aseguran que la tumba podría hallarse utilizando técnicas modernas. Hace pocos años, aprovechando un viaje a la zona, Carlos Arguiñano descorchó en Tautira unas botellas de Txacolí para brindar por el eterno secreto de su paisano.
En la parte del Pacífico oriental, encontramos el archipiélago que debe su nombre al capitán Juan Fernández, un marino de Cartagena que se alejó de la costa para buscar una ruta que evitara la corriente Humboldt, acortando el tránsito de El Callao a Valparaíso de seis meses a sólo uno.
Las dos islas principales son conocidas hoy como “Robinsón Crusoe” y “Alejandro Selkirk”, esta segunda en alusión al marino escocés abandonado allí a su suerte durante cinco años y en cuya experiencia se basó Daniel Defoe para su obra más universal. Lamentablemente el archipiélago sufrió la embestida de olas muy destructivas como consecuencia del terremoto que asoló Chile recientemente,con graves pérdidas materiales y de vidas humanas.
En 2005 también le llegó a las islas de Juan Fernández la fiebre de los tesoros, pues fue noticia en todo el mundo cuando se dijo que un robot submarino había encontrado el del marino cartagenero, consistente en 600 barriles conteniendo monedas de oroque la empresa Wagner, propietaria del ingenio submarino, pretendía sacar a la venta junto a otros hallazgos tan extravagantes como los Doce Anillos Papales, la llave del Muro de las lamentaciones o el collar de la esposa de Atahualpa Yupanqui…
Reales o figurados sus tesoros, descansen en paz Fernández y Bonechea y tantos otros españoles que dejaron sus hogares para buscar fortuna en un mar lejano y hostil del que nunca regresaron. Mientras tanto, los enigmas del “Gran Lago Español” resisten el paso del tiempo y mantienen impenetrable la bruma de su misterio. Que sea por mucho tiempo...

Articulo extraído de: http://www.diariojaen.esLa originalidad de La Caja, de forma cúbica y realizada en piedra arenisca, consiste en que en sus cuatro paredes laterales se representan en relieve diferentes escenas de duelos, con luchas entre dos guerreros, tanto a caballo como a pie. Se cierra con una tapadera con botón, realizada en el mismo material con sogueado en aspa y en bordes, decoración que también separa las distintas escenas de la lucha. En su interior se encontraban intactas las cenizas de dos personas, que, según un forense de la Universidad Complutense de Madrid que ha analizado los restos, pertenecen a un hombre y una mujer, quemados a menos de 800 grados y cuyos restos fueron recogidos de forma minuciosa, como lo demuestra el que se hayan encontrado algunos trozos de huesos de la mano y el pie.
El hombre era fuerte, de cuerpo atlético, con lesiones y enfermedades propias de las podría tener hoy un deportista, lo que da la idea de que pudo ser un guerrero, mientras que la mujer era más joven y de cuerpo grácil. El hallazgo se produjo de forma casual tras las lluvias el año pasado en las inmediaciones de Arjona, una ciudad que durante el Imperio romano fue conocida con el nombre ibero de Urgavo o Urgao. Como las lluvias de este invierno amenazaban con dañar el yacimiento, Arturo Ruiz y Manuel Molinos, director y subdirector del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAAI), respectivamente, promovieron una intervención arqueológica de urgencia, realizada entre febrero y mayo pasado. Estos trabajos han permitido recuperar más de veinte enterramientos, en su mayor parte colectivos, que se fechan en el siglo I antes de Cristo y que muestran ritos de cremación de clara tradición ibera.
Precisamente una de sus singularidades es, según ha explicado hoy, en rueda de prensa, Arturo Ruiz, que todo el contexto es ibero, en una época en la que ya llevaban dos siglos conviviendo con la cultura romana. De entre todos los enterramientos destaca una cámara, de mayor tamaño, de cuidada mampostería, con acceso por escaleras y un rico ajuar, que en la actualidad se está estudiando y cuyos resultados se darán a conocer el 17 y 18 de junio en Arjona, en una reunión internacional en la que también se debatirá sobre la importancia de la iconografía representada en la Caja de lo Guerreros. En este encuentro estarán presentes, entre otros, expertos de la Universidad de Perugia (Italia), de la Escuela Española de Historia y Arqueología de Roma, de las universidades Complutense de Madrid y Alicante, e investigadores del CAAI. La Caja, que se ha entregado hoy al Museo Provincial de Jaén, se incorpora a las colecciones iberas para ocupar un lugar significativo de las salas de exposición permanente.


Este articulo lo escribe nuestro colaborador Jose Antonio Ríos Perez
Sabido es que todos los grandes imperios, a lo largo de los siglos, han tenido sus vertientes positivas
y negativas entre aquéllos que han sido testigos de hechos que han marcado el devenir de los tiempos. Mucho se dijo sobre el imperio español, muchas cosas falsas, que como potencia puntera del mundo en cierta época, contribuían a extender una leyenda negra que jamás fue tal, y que como leyenda, se enfrenta a múltiples interpretaciones.
En concordancia y , de forma paralela, a todo tipo de hechos históricos, existe la realidad palpable de que todos aquéllos imperios, potencias o, como gustosamente quieran llamarle, que han intentado controlar la libertad las personas han sufrido grandes daños más pronto o más tarde.
Una de nuestras principales libertades es la expresión, intocable para mí, que puede manifestarse de muy diversas maneras. El ejemplo lo enfocaré a las artes en cualquiera de sus manifestaciones.
A la pregunta concreta de uno de nuestros amigos sobre una película sobre la que buscaba información nos encontramos con un ejemplo de ese imperialismo dañino que,aparentemente no se percibe,pero que, a la larga,causa grandes daños.
La película se llamaba “El conquistador”,cuyo responsable iba a ser un buque insignia del cine español y latino como Antonio Banderas, con un gran guionista como Nicholas Kazan (Fallen, el hombre bicentenario) y un director brasileño llamado Andrucha Waddington.
El guión y la ilusión de Banderas hacía que todos los amantes del cine histórico tuvieran una importante baza. Banderas representaría a un gran personaje histórico como Hernán Cortés, querido por unos y odiado por otros, pero de una alargada sombra y que podía proyectar y aportar calidad al tedioso cine que últimamente se nos ofrece.
Todo estaba preparado, ya veíamos a Hérnan Cortés y a sus soldados en luchas internas y expectantes por su llegada al nuevo mundo. Pero los responsables decidieron que el nuevo mundo tenía que esperar, que Hérnan Cortés no iba a viajar.
Ahí vemos el imperialismo en estado puro, la compañía decide suspender el rodaje y uno de los motivos es el más increíble... para ponerse en marcha, Hernán Cortés,sus soldados y los habitantes del nuevo mundo tenían que hablar en inglés.
Era motivo suficiente para parar los motores. Como se suele decir, increíble pero cierto.
La injusticia es claro, los personajes anglosajones con todas sus leyendas, sus mitos y sus costumbres hablan la lengua de Shakespeare, seguro que no se imaginan a Mel Gibson en “El patriota” atacando con los pioneros americanos por su libertad en castellano, ni a Billi Bob Thorton en la horrenda película del Álamo hablando en castellano a los enemigos.
Pues señores de la industria del cine un gran personaje español merece usar nuestra amada lengua
de Cervantes, la verdadera esencia de nuestra cultura, y recuerden una cosa, nuestra libertad, nuestra cultura y nuestra forma de ser no se compra con nada, y menos en dólares.
Este articulo lo envía Alex
Este articulo lo envía Alex
Don Juan Calos y Doña Sofía inauguran el Palacio del Conde Luna y la sede de la Universidad de Washington, reciben la Medalla de Oro de Castilla y León y participan en el acto central del León Real
Articulo extraido de: www.elpais.es
El Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM), bajo la dependencia directa del Jefe del Estado Mayor del Ejército, es un órgano de nivel Dirección integrado en el Cuartel General del Ejército. El IHCM es el órgano responsable de la protección, conservación, investigación y divulgación del patrimonio histórico, cultural, documental y bibliográfico del Ejército de Tierra y le corresponde, asimismo la administración de los recursos financieros que tenga asignados.
Depende funcionalmente de la Dirección General de Relaciones Institucionales de la Defensa, dependiendo de él los órganos del Ejército de Tierra competentes en las citadas materias.
Instrucción núm. 59/2005, de 4 abril, del Jefe de Estado Mayor del Ejército sobre Normas de Organización y Funcionamiento del Ejército de Tierra)
Cuando a mediados de mayo de 1810 llegaron al Río de la Plata las noticias de que el avance de las tropas napoleónicas en España parecía incontenible y que el fin de la vieja metrópoli era inminente, los acontecimientos se precipitaron. No era la primera vez que las nuevas provenientes de Europa hablaban de las dificultades de la “madre patria”. Dos años antes. Carlos IV y Fernando VII habían dejado el trono en manos de José Bonaparte, hermano de Napoleón. Estos sucesos, junto al retroceso de las fuerzas españolas, dejaron en las colonias una sensación de vacío de poder, y pronto se imitó a las juntas provinciales constituidas en España, aunque sus motivaciones no fueron siempre las mismas. En América, a lo largo de 1809, se formaron juntas en La Paz, Quito y Santa Fe de Bogotá, invocando todas ellas su acatamiento a Fernando VII y el respeto al orden establecido. Carlos Malamud relata la preferencia bonaerense por el autogobierno, que culminó con la declaración de independencia en 1816.
José de San Martín nació en Yapeyú, Corrientes, en 1778, un rincón del imperio donde la presencia militar española era estratégica para evitar el expansionismo portugués. En 1789, inició una carrera militar que le llevó a participar en numerosas campañas bélicas en la Península y en el norte de África hasta culminar con su participación en la Batalla de Bailén, en 1808. En 1811, después de tres años de combatir a la invasión francesa, partió hacia Buenos Aires para apoyar a aquellos que aspiraban a conseguir la independencia. Rogelio Núñez refiere su ascenso, su papel en la creación de tres nuevos países y su triste final en Francia, tras su renuncia a enfrentarse a Bolívar.
Este articulo esta extraido de: www,muyinteresante.es y lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos Perez| Articulo extraido de: http://origin-www.muyinteresante.es y lo envía nuestro colaborador José Antonio Ríos Perez | |
|
-De quién partió la idea de unir en matrimonio a Isabel y Fernando de Aragón? -La idea fue del padre de Fernando, Juan II de Aragón, que deseaba una alianza firme con Castilla para hacer más estable su situación en la Península, habida cuenta de los problemas que tenía con Cataluña y sus pugnas con el reino de Navarra. -Resulta extraño que Enrique IV no luchara para imponer a su hija, Juana la Beltraneja, como futura reina de Castilla, en lugar de su hermanastra Isabel. -Esa actitud tuvo mucho que ver con el carácter pusilánime que tenía Enrique IV. En cualquier caso, el Rey hizo algún intento para mantener a su hija Juana como futura heredera de la Corona de Castilla, ya que impuso a Isabel unas condiciones tales que hacían poco probable su llegada al trono algún día. El Rey pretendía que se casara con un príncipe portugués, de tal forma que, a su muerte, fuera su hija Juana la que heredase el trono de Castilla. Arropada por un buen equipo de asesores y por su propia inteligencia, Isabel negoció a su vez una cláusula en la que se reservaba la libertad de elección en su matrimonio. Cualquiera de los dos podía engañar al otro. Finalmente, Isabel eligió a Fernando, que aportaba el Reino de Aragón y su juventud, lo que obviamente disgustó a Enrique IV. -¿Cuáles fueron las razones del levantamiento de parte de la nobleza contra Enrique IV en la Farsa de Ávila? -La facción de nobles reunidos en torno a la Liga se enfrentó a Enrique IV y proclamó nuevo rey a Alfonso, el hermano pequeño de Isabel. Para una parte de Castilla, aquel muchacho de 13 años era el monarca legítimo, lo que convertía a Isabel en la heredera del trono mientras Alfonso no tuviera descendencia. Pero el infante-rey murió el 5 de junio de 1468, lo que complicó el futuro de Isabel. Sin embargo, uno de los rasgos de su carácter fue el sentido de la realidad. Supo afrontar la situación y ganar las batallas políticas que se le fueron presentando. Viendo la dificultad de aquel paso, se comprometió con Enrique IV a no hacer nada en su contra mientras él viviera. Pero a su muerte, ella ocuparía el trono. -¿El matrimonio de Isabel y Fernando fue un enlace político o se trató de una unión sentimental en toda regla? -En un principio, fue un negocio de Estado, un mero matrimonio político. Pero pronto derivó en una verdadera unión sentimental. -En su libro, usted cuenta la boda de los jóvenes príncipes como si fuera un capítulo de una novela de caballerías. -Es que fue así. Isabel era la princesa joven y rubia que estaba cautiva, el Rey la mantenía en semicautiverio. Además, iban a obligarle a contraer matrimonio con un viejo rey portugués, mucho mayor que ella. El joven Fernando de Aragón fue el caballero que realizó la proeza de disfrazarse de mozo de mulas para pasar desapercibido por una Castilla controlada por los hombres de Enrique IV. Culminó con éxito aquel peligroso viaje y logró liberar a la princesa y casarse con ella. Un final feliz muy propio de una novela de caballerías. Fernando de Aragón fue el político más hábil del Renacimiento-¿Podría describir cómo era Fernando de Aragón? -Parece ser que el propio Vaticano afeó la conducta a los Reyes Católicos. -El Pontificado de Roma quedó espantado de las cosas que estaban haciendo los reyes de Castilla y Aragón, y no quiso ser solidario de algo tan anticristiano. Se produjo un fuerte forcejeo entre Roma y Fernando el Católico, que no estaba dispuesto a dejarse arrebatar el privilegio que tenía con la Inquisición. El Papa terminó arrugándose, ya que temía perder el apoyo de dos monarcas tan poderosos y tan necesarios en aquella cristiandad amenazada por los turcos. Colón era un gran navegante, pero un pésimo gobernante-Parece increíble que los Reyes Católicos apadrinaran la empresa de un marino de cuyo sano juicio muchos dudaban. ¿Qué sucedió para que el proyecto de Colón fuera aprobado? -El descubrimiento de América llegó como un regalo. Así como la toma de Granada fue una apuesta consciente para la recuperación de un territorio, la aventura de Colón fue una casualidad. Muchos dudaban de la viabilidad de aquella empresa. Una carta de Fernando el Católico (1512) que encontré en los fondos documentales de la Colección Muñoz de la Real Academia de la Historia resulta muy reveladora de su escepticismo. En ella, el Rey comentaba indignado las peticiones que imponía Juan Ponce de León para ir a descubrir nuevos territorios en las Indias Occidentales, unas exigencias que eran muy similares a las que había planteado Colón años antes. En su carta, Fernando señalaba que Colón se enfrentó a la dificultad de hallar unas tierras sin que hubiera esperanza alguna de tener éxito. Por el contrario, Ponce de León ya tenía el camino allanado. Por lo tanto, no podía exigir lo mismo. En cualquier caso, lo que desvela la carta es el escepticismo que sintió Fernando ante la empresa que le propuso Colón. Estaba seguro de que todo iba a ser un fracaso. -¿Y por qué finalmente dio el visto bueno a Colón? -Precisamente porque pensaba que no iba a descubrir nada. Las peticiones desorbitadas de Colón, al que consideraba un advenedizo, no irían a ningún sitio. Hay que recordar que el navegante exigió los cargos de Virrey y Gobernador General de todas las tierras descubiertas y el título de Almirante del Mar Océano, lo que le equiparaba con la alta nobleza castellana y con un Enríquez, tío de Fernando el Católico, que fue Almirante de Castilla. Al principio, el Rey se encolerizó mucho con las pretensiones de ese personaje. Pero luego comprendió que aquello no tenía tanta importancia. Fernando estaba seguro de que aquel aventurero no iba a volver y si volvía sería con el rabo entre las piernas. Además, la empresa tampoco era muy costosa y con su apoyo complacía a la Reina. -¿Qué razones tuvo Isabel para impulsar aquella aventura? -Aunque la empresa que proponía Colón parecía una quimera, hubo dos aspectos que fueron determinantes en el apoyo de Isabel. Por incierta que fuese la aventura, una reina con una entidad como la suya no podía dejar en manos de otro monarca la posibilidad de ser protagonista de un gran descubrimiento. A eso se añadió que se podían encontrar nuevos territorios donde propagar la fe, algo muy importante en aquel momento para Isabel, que ya se encontraba en su etapa de mayor fervor religioso. -¿Los Reyes Católicos fueron conscientes de la importancia del Descubrimiento? -Al principio se produjo un cierto desencanto. Colón era un gran navegante, pero un pésimo gobernante. Sus desaciertos en el gobierno de La Española (actual República Dominicana y Haití) fueron enormes. Pese a todo, los Reyes comprendieron muy pronto que el Descubrimiento significaba una enorme posibilidad de expansión de territorios. Los Reyes Católicos sabían que lo descubierto era tan sólo una fracción de un mundo inmenso. En su testamento, Isabel dispuso que las Indias quedaran incorporadas a la Corona de Castilla, pero en agradecimiento al apoyo que tuvo de su marido dejó escrito que el Rey recibiese la mitad de lo que rentasen las islas y tierra firme del mar Océano. -¿Contribuyeron los monarcas a la formación de la unidad política de España? -Ellos pensaban en España, pero sin romper su diversidad. Su proyecto no era hacer unas Cortes de España, sino mantener por separado las de Castilla y Aragón. En aquel entonces había una frontera, una lengua y una justicia distintas. Fernando e Isabel empezaron a configurar una monarquía hispánica, una nueva estructura política plenamente europea, tal y como se entendía entonces Europa, que era el espacio de la cristiandad. Pero hubo que esperar dos siglos para hablar de una unidad política. Fue Felipe V de Borbón el que introdujo en España el esquema de una Francia centralizada. En realidad, en la época de los Reyes Católicos la única medida de unificación fue la religiosa. Fernando Cohen |