31/07/2010
Mi águila roja (Juego en linea)
21/07/2010
Un sarcófago y toneladas de oro, sepultados en el litoral español
Poco imaginaban en el antiguo imperio egipcio que la momia del faraón Micerino, cuya imponente pirámide fue la tercera levantada en la meseta de Gizeh durante la IV Dinastía, terminaría descansando a miles de kilómetros y en el fondo del mar. Su sarcófago de basalto, de 2,6 metros de largo, se encuentra frente a las costas murcianas, en las tripas de un barco llamado Beatriz. Su descubridor en 1837, el británico Howard Vyse, pretendió llevar el valioso tesoro hasta el Museo Británico para abrirlo allí y convertir a Londres en la capital del mundo arqueológico, en dura pugna con alemanes y franceses. Pero no todo salió a gusto de Vyse y hoy centenares de cazatesoros, arqueólogos y curiosos siguen la pista de Micerino por Cartagena.
La historia del Beatriz y de su momia es una de las muchas que existen en torno a la arqueología subacuática, disciplina a caballo entre la historia, el arte y el negocio en la que el litoral español es uno de los paraísos más apreciados y también más expoliados del mundo. 'Entre el 85% y el 90% de los yacimientos registrados han sido dañados por los cazatesoros', calcula Javier Noriega, uno de los componentes del grupo Nerea, empresa especializada en arqueología marina que surge de la Universidad de Málaga. Su empeño, y el de sus diez compañeros, es proteger el legado histórico que pervive entre algas y arena.
El número de naufragios en aguas españolas es una incógnita, según se ha puesto de manifiesto durante el congreso de arqueología subacuática celebrado el mes pasado en Gandía (Valencia). Está casi todo por descubrir en yacimientos clásicos -fenicios, romanos y griegos- y medievales. Y por seguridad, son contadas las autoridades que manejan un mapa sobre la localización de los pecios (restos de una nave naufragada) catalogados.
La costa catalana, una de las que ha gozado de mayor rigor en la exploración, arroja más de 700 yacimientos. En Andalucía, por su parte, se afirma que entre Ayamonte (Huelva) y Tarifa (Cádiz) duermen los restos de más de 200 barcos cargados de tesoros por un valor aproximado de 115.000 millones de euros.
El cementerio de galeones en que se convirtió el golfo de Cádiz a partir del siglo XVI acoge a uno de los buques más deseados, el Sussex. Bandera de la flota británica hasta 1694, se hundió hasta los 800 metros de profundidad tras una fuerte tormenta en el Estrecho. En el naufragio perdieron la vida 500 marineros y se fueron a pique nueve toneladas de oro. Su valoración depende de la fuente consultada: entre 1.000 millones y 4.000 millones de euros.
Más allá del interés económico que mueve a Gobiernos y empresas, los especialistas han reiterado las inmersiones en aguas gaditanas en busca de restos de la batalla de Trafalgar, librada entre franceses, ingleses y españoles en octubre de 1805.
La Unesco cataloga como yacimiento subacuático cualquier barco con más de un siglo bajo el mar. Javier Noriega, de Nerea, opina que debe protegerse cualquier nave hundida con valor histórico: '¿Un buque de la Guerra Civil no tiene valor arqueológico?', se pregunta el experto.
Para este tipo de profesionales, tres son las principales amenazas que se ciernen sobre los restos de naufragios o batallas: expoliadores, obras civiles y el abandono de la Administración.
Entre los arqueólogos existe quien defiende que los restos deben protegerse, estudiarse y dejarse donde los ancló el infortunio, sacando a la luz sólo los materiales metálicos (monedas, armas, etc.) y la cerámica. Una corriente contraria aboga por extraer también las estructuras de los navíos para exponerlos en museos. En lo que coinciden unos y otros es en la necesidad de legislación, inversión en tecnología e investigación y medidas para proteger el patrimonio que se esconde en las profundidades.
'Wasa', del fondo marino a un museotras el tesoro
Más allá de las complicaciones técnicas de sacar un pecio a la superficie, el mantenimiento al aire libre de un barco naufragado es extremadamente complicado. Cada uno de los materiales que han sobrevivido bajo el agua debe ser tratado hasta su estabilización.
Uno de los buques más célebres que tuvo un final fatal fue el sueco Wasa. Su naufragio ocurrió en 1628, en el mar Báltico, cuando acababa de ser botado. El Wasa fue sacado a flote en 1961 y hoy descansa en un museo levantado en torno a él, el Wasa de Estocolmo. Sus tablas precisaron años de tratamiento a base de polieliteno glicol, un producto ceroso que penetra muy despacio en la madera y sustituye al agua salada.
España mantiene un acuerdo con la Unesco para la investigación de los restos de la batalla de Trafalgar, pero la voz del organismo es clara al desaconsejar que los yacimientos salgan del agua. Sólo en caso de peligro de robo o destrucción estaría de acuerdo en arrancar los tesoros del abismo.
Tras el tesoro
• Un detector de objetos mediante vibraciones de alta frecuencia y cámaras que aguanten la presión son los elementos fundamentales para localizar un yacimiento subacuático. Una vez encontrado, será fundamental para la investigación que haya permanecido oculto a piratas y curiosos.
• La última gran operación de la Guardia Civil contra una banda de expoliadores fue culminada en mayo con la detención de siete personas. El cabecilla consultaba la ubicación de los naufragios en libros de historia.
• La mayor firma cazatesoros del mundo tiene sede en Tampa (Florida), se llama Odyssey Marine Exploration y es bien conocida en España por su empeño en sacar el Sussex del Estrecho. La compañía cotiza en Bolsa con una capitalización de 145 millones de dólares.
17/07/2010
Hallan una lápida en el teatro gaditano del Falla que conmemora el centenario del Doce
La inscripción, encontrada en el foso, celebra el primer centenario constitucional.16/07/2010
El gobierno español cancela la deuda con Haiti
Articulo extraido de: http://www.canalsolidario.org
Esta semana se cumplen 6 meses desde el terremoto en Haití. Entre las reacciones que siguieron al terremoto, ONG e instituciones de diferente índole clamaron por la cancelación de la deuda haitiana. Seis meses más tarde el gobierno español ha cumplido con la promesa de cancelar la deuda a Haití.
Esta semana se cumplen seis meses desde el terremoto que dejó en Haití a más de 200 mil muertos, más de un millón de damnificados y desplazados, y todo un país por construir. Entre las reacciones que siguieron al terremoto, organizaciones sociales e instituciones de diferente índole clamaron por la cancelación de la deuda que los acreedores internacionales reclamaban a Haití. Seis meses más tarde el Gobierno español ha cumplido con la promesa de cancelar la deuda bilateral que reclamaba a Haití. Y no queremos dejar de felicitar a todas y todos los que lo habéis hecho posible.
Pero la deuda de Haití ¿no la habían cancelado ya?
Aunque en julio de 2009 la comunidad internacional acordó una importante reducción de deuda externa para Haití, en el marco de la Iniciativa HIPC, en enero de 2010 la deuda haitiana ascendía aún a 891 millones de dólares, principalmente con instituciones como el FMI, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco Mundial, y países como Taiwán o Venezuela. La sociedad civil a nivel internacional clamó en aquél momento por una cancelación total e incondicional de la deuda de Haití . De los principales acreedores, sólo elFMI tiene pendiente concretar la cancelación de la deuda haitiana, mientras Banco Mundial, BID, Taiwan y Venezuela han anunciado a lo largo de los últimos seis meses sendas cancelaciones.
En el momento del terremoto Haití tenía aún pendiente con el Gobierno español una deuda externa de 27,6 millones de euros, aunque la cancelación de dicha deuda se había acordado en julio de 2009, esta no se había hecho aún efectiva y no se conocían las condiciones de dicha cancelación. En aquél momento la Campaña ¿Quién debe a Quién? y más de 50 ONGs catalanas y del Estado español demandaron al gobierno la “cancelación del 100% de la deuda, sin condiciones, y no de forma parcial ni en el marco de un acuerdo de conversión de deuda como pretende el ejecutivo español”. También diferentes partidos políticos se sumaron a la propuesta de las ONG de exigir al Gobierno que acelerase la cancelación de deuda haitiana. Finalmente, 82 ayuntamientos de todo el Estado han aprobado a lo largo de estos meses en sus plenos municipalesmociones de apoyo y solidaridad con Haití en las que reclamaban al Gobierno la cancelación de la deuda haitiana.
En este sentido, y después de recibir las múltiples demandas de la sociedad civil, partidos políticos de la oposición y administraciones municipales de todo el Estado, el Gobierno español ha comunicado que en junio de este año se han acabado los trámites de la cancelación de la deuda de Haití. La cancelación se ha realizado, tal y como reclamaba la sociedad civil, sin condiciones y por un total de 38 millones de dólares y 1,7 millones de euros. El Gobierno no ha emitido ningún comunicado al respecto pero fuentes del Ministerio de Economía y Hacienda han confirmado estos datos al Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), miembro de la Campaña ¿Quién debe a Quién?
Recibimos con satisfacción esta noticia, sin duda influenciada por la presión política ejercitada desdeONG, movimientos sociales, partidos políticos y ayuntamientos. Esta cancelación debería ser el primer paso para un reconocimiento y restitución de las deudas históricas, ecológicas y sociales que los países del Norte tenemos con Haití. La larga historia de colonialismo y ocupaciones que ha sufrido el país, empezando por las colonizaciones española y francesa, y siguiendo por el intervencionismo norteamericano, que han dado lugar a injustas relaciones comerciales con el país, explotando sus recursos naturales y a sus trabajadores, han generado una importante deuda histórica. Dicho intervencionismo ha continuado en el diseño y ejecución de la ayuda humanitaria y de reconstrucción post-terremoto. Esperamos que el Gobierno español apueste a partir de ahora por una reconstrucción protagonizada por y decidida desde el pueblo haitiano, respetando su soberanía e independencia.
13/07/2010
El 69% de los españoles cree que la monarquía parlamentaria es el sistema ideal

- Frente a un 22% que prefiere la república.
- Son datos de una encuesta realizada mediante 600 entrevistas telefónicas.
- La Corona recibe una nota media de un 6,5.
- El espíritu monárquico es más arraigado entre los más mayores, las clases más bajas y los votantes del PP.
El 69% de los españoles cree que la monarquía parlamentaria es el sistema político ideal para España, frente a un 22% que preferiría una república.Así se desprende de un sondeo de urgencia realizado por Metroscopia para la Fundación Toledo mediante 600 entrevistas telefónicas los días 4 y 5 de este mes que refleja que la figura del Rey no está en cuestión en España.
La Corona es la institución más valorada en todos los tramos de edad y en todas las clases sociales, con una nota media para su actuación de 6,5.
La monarquía peina canas
Los españoles más monárquicos son los mayores, las personas de clase media-baja y los votantes del PP.
Por edades, los mayores de 55 años otorgan a la actuación de la Corona una nota media de 7,7, seguida del 6,1 que le dan las personas de entre 35 y 54 años, y el 5,8 del tramo de edad 18-34.
Por clases sociales, las personas de clase media-baja le dan un 7,1, los de clase media, un 6,6, y los de clase media-alta, un 6,1.
Conforme pasa el tiempo, cada vez tiene menos sentido
Los encuestados que dicen ser votantes del PP ponen a la actuación del Rey una nota de 7,6, mientras que quienes se definen como votantes socialistas le dan un 6,8.
La media de 6,5 de la Corona está por delante del ayuntamiento (6), la comunidad autónoma (5,6), los medios de comunicación y los empresarios (5,5), el Parlamento (5,3), el Gobierno (5,1), los sindicatos (4,8), los jueces (4,7) y los partidos políticos (3,7).
El Rey, fundamental en la Transición
Un 80% de los españoles cree que la transición a la democracia no hubiera sido posible sin la presencia y la actuación del Rey, si bien un 57% está de acuerdo con la afirmación de que "conforme pasa el tiempo, cada vez tiene menos sentido".
Según el informe de Metroscopia este último dato se corresponde con lo que ocurre en otros países de tradición monárquica arraigada como el Reino Unido, donde el 67% de la población cree que la monarquía seguirá existiendo dentro de 25 años, pero sólo un 39% opina que seguirá haciéndolo dentro de 50 y un 27% dentro de un siglo.
Tres de cada cuatro encuestados creen que el Rey ha demostrado que la monarquía podía cambiar y adaptarse a las exigencias de la sociedad, y que la institución está firmemente consolidada.
Así se desprende de un sondeo de urgencia realizado por Metroscopia para la Fundación Toledo mediante 600 entrevistas telefónicas los días 4 y 5 de este mes que refleja que la figura del Rey no está en cuestión en España.
La Corona es la institución más valorada en todos los tramos de edad y en todas las clases sociales, con una nota media para su actuación de 6,5.
La monarquía peina canas
Los españoles más monárquicos son los mayores, las personas de clase media-baja y los votantes del PP.
Por edades, los mayores de 55 años otorgan a la actuación de la Corona una nota media de 7,7, seguida del 6,1 que le dan las personas de entre 35 y 54 años, y el 5,8 del tramo de edad 18-34.
Por clases sociales, las personas de clase media-baja le dan un 7,1, los de clase media, un 6,6, y los de clase media-alta, un 6,1.
Conforme pasa el tiempo, cada vez tiene menos sentido
Los encuestados que dicen ser votantes del PP ponen a la actuación del Rey una nota de 7,6, mientras que quienes se definen como votantes socialistas le dan un 6,8.
La media de 6,5 de la Corona está por delante del ayuntamiento (6), la comunidad autónoma (5,6), los medios de comunicación y los empresarios (5,5), el Parlamento (5,3), el Gobierno (5,1), los sindicatos (4,8), los jueces (4,7) y los partidos políticos (3,7).
El Rey, fundamental en la Transición
Un 80% de los españoles cree que la transición a la democracia no hubiera sido posible sin la presencia y la actuación del Rey, si bien un 57% está de acuerdo con la afirmación de que "conforme pasa el tiempo, cada vez tiene menos sentido".
Según el informe de Metroscopia este último dato se corresponde con lo que ocurre en otros países de tradición monárquica arraigada como el Reino Unido, donde el 67% de la población cree que la monarquía seguirá existiendo dentro de 25 años, pero sólo un 39% opina que seguirá haciéndolo dentro de 50 y un 27% dentro de un siglo.
Tres de cada cuatro encuestados creen que el Rey ha demostrado que la monarquía podía cambiar y adaptarse a las exigencias de la sociedad, y que la institución está firmemente consolidada.
La carga de los tres reyes
Los paró un rey castellano, Alfonso VIII. Consciente de que en España al enemigo pocas veces lo tienes enfrente, hizo que el papa de Roma proclamase aquello cruzada contra los sarracenos, para evitar que, mientras guerreaba contra el moro, los reyes de Navarra y de León, adversarios suyos, le jugaran la del chino, atacándolo por la espalda. Resumiendo mucho la cosa, diremos que Alfonso de Castilla consiguió reunir en el campo de batalla a unos 27.000 hombres, entre los que se contaban algunos voluntarios extranjeros, sobre todo franceses, y los duros monjes soldados de las órdenes militares españolas. Núcleo principal eran las milicias concejiles castellanas -tropas populares, para entendernos- y 8.500 catalanes y aragoneses traídos por el rey Pedro II de Aragón; que, como gentil caballero que era, acudió a socorrer a su vecino y colega. A última hora, a regañadientes y por no quedar mal, Sancho VII de Navarra se presentó con una reducida peña de doscientos jinetes -Alfonso IX de León se quedó en casa-. Por su parte, Al Nasir alineó casi 60.000 guerreros entre soldados norteafricanos, tropas andalusíes y un nutrido contingente de voluntarios fanáticos de poco valor militar y escasa disciplina: chusma a la que el rey moro, resuelto a facilitar su viaje al anhelado paraíso de las huríes, colocó en primera fila para que se comiera el primer marrón, haciendo allí de carne de lanza.
La escabechina, muy propia de aquel tiempo feroz, hizo época. En el cerro de los Olivares, cerca de Santa Elena, los cristianos dieron el asalto ladera arriba bajo una lluvia de flechas de los temibles arcos almohades, intentando alcanzar el palenque fortificado donde Al Nasir, que sentado sobre un escudo leía el Corán, o hacía el paripé de leerlo -imagino que tendría otras cosas en la cabeza-, había plantado su famosa tienda roja. La vanguardia cristiana, mandada por el vasco Diego López de Haro, con jinetes e infantes castellanos, aragoneses y navarros, deshizo la primera línea enemiga y quedó frenada en sangriento combate con la segunda. Milicias como la de Madrid fueron casi aniquiladas tras luchar igual que leones de la Metro Goldwyn Mayer. Atacó entonces la segunda oleada, con los veteranos caballeros de las órdenes militares como núcleo duro, sin lograr romper tampoco la resistencia moruna. La situación empezaba a ser crítica para los nuestros -porque sintiéndolo mucho, señor presidente, allí los cristianos eran los nuestros-; que, imposibilitados de maniobrar, ya no peleaban por la victoria, sino por la vida. Junto a López de Haro, a quien sólo quedaban cuarenta jinetes de sus quinientos, los caballeros templarios, calatravos y santiaguistas, revueltos con amigos y enemigos, se batían como gato panza arriba. Fue entonces cuando Alfonso VII, visto el panorama, desenvainó la espada, hizo ondear su pendón, se puso al frente de la línea de reserva, tragó saliva y volviéndose al arzobispo Jiménez de Rada gritó: «Aquí, señor obispo, morimos todos». Luego, picando espuelas, cabalgó hacia el enemigo. Los reyes de Aragón y de Navarra, viendo a su colega, hicieron lo mismo. Con vergüenza torera y un par de huevos, ondearon sus pendones y fueron a la carga espada en mano. El resto es Historia: tres reyes españoles cabalgando juntos por las lomas de Las Navas, con la exhausta infantería gritando de entusiasmo mientras abría sus filas para dejarles paso. Y el combate final en torno al palenque, con la huida de Al Nasir, el degüello y la victoria.
¿Imaginan la película? ¿Imaginan ese material en manos de ingleses, o norteamericanos? Supongo que sí. Pero tengan la certeza de que, en este país imbécil, acomplejado de sí mismo, no la rodará ninguna televisión, ni la subvencionará jamás ningún ministerio de Educación, ni de Cultura.
02/07/2010
Una grabación desvela la intención de Nixon de derrocar al "hijo de puta" de Allende
Las cintas se publicaron en Estados Unidos en la página web nixontapes.org, y su contenido se resume en un artículo publicado en Chile por el Centro de Investigación Periodística (CIPER), redactado por el periodista Peter Kornbluh.
Las conversaciones también muestran por primera vez el posible reconocimiento del papel de la CIA en el asesinato, en 1970, del comandante en jefe del Ejército chileno, el general René Schneider, con el objetivo de boicotear la toma de posesión de Allende como presidente de Chile.
En las grabaciones se incluyen varias conversaciones sobre Chile entre Nixon (1969-1974) y su consejero de Seguridad Nacional y posterior secretario de Estado, Henry Kissinger, en las que trataban a Allende de "hijo de puta" y decían que querían "patear su trasero".
"Es un Estado fascista", dice Nixon en una conversación en el Salón Oval de la Casa Blanca al referirse al triunfo de la coalición de Allende, la Unidad Popular, en las elecciones municipales de abril de 1971.
De acuerdo a la transcripción de las cintas, a Nixon le molestó mucho la decisión de Allende de nacionalizar las empresas estadounidenses en Chile, en especial las dedicadas a la extracción del cobre, principal producto del país. El 11 de junio de 1971 Nixon transmitió a Kissinger la opinión del secretario del Tesoro, John Connally, quien le había dicho que si Washington no paraba a Allende otros países latinoamericanos empezarían a nacionalizar empresas estadounidenses.
"El efecto en el resto de Latinoamérica, sin importar lo que escuchemos desde el Departamento de Estado y el resto, va a ser malo para nosotros. Dejar de molestar a los chilenos y ser tan delicado con ellos", agregó el entonces presidente estadounidense. "Los americanos se mueren de ganas de que golpeemos a alguien en el trasero", declaró Nixon.
"Todo lo que hacemos con el Gobierno chileno será observado por otros gobiernos y grupos revolucionarios en América Latina", añadió. Unos meses más tarde, el 5 de octubre de 1971, Nixon comunicó a Kissinger y Connally su decisión: "He decidido remover a Allende". Connally repuso: "lo único que usted puede esperar es tenerlo derrocado y, entretanto, usted puede lograr su punto para probar, a través de sus acciones contra él (...), que lo que está cuidando son los intereses de Estados Unidos".
Para Nixon, EEUU finalmente había encontrado "un tipo al que podemos golpear". "Todo vale en Chile. Golpeen sus traseros, ¿ok?", instruyó Nixon a Kissinger al final de la reunión. "De acuerdo", respondió éste, según las transcripciones de las cintas.
En junio de 1971, el ex ministro del Interior democristiano Edmundo Pérez Zukovic fue asesinado por el grupo de ultraizquierda Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP), lo que hizo recordar la muerte, nueve meses antes, del general René Schneider.
En una conversación, Kissinger señala: "Los hijos de puta nos están culpando a nosotros (...). Están culpando a la CIA (Agencia Central de Información de EEUU)" del crimen de Pérez Zukovic. "La CIA es muy incompetente para hacerlo (...). Cuando trataron de asesinar a alguien tomó tres intentos (...) y después de eso vivió tres semanas", añadió Kissinger en el diálogo con Nixon. Kissinger parece referirse al asesinato de Schneider, lo que supondría la constatación de la participación de la CIA en su muerte, con la que se pretendía incitar a los militares a levantarse contra la inminente investidura de Salvador Allende.
Schneider fue atacado el 22 de octubre de 1970 y murió después de tres días de agonía y no tres semanas más tarde, como señala Kissinger en la grabación. Salvador Allende fue elegido el 4 de septiembre de 1970 y asumió la presidencia dos meses después. "Déjenme decir que en todas las futuras acciones hacia Chile prefiero la línea más dura", dijo Nixon en esa misma conversación.