Herencia española 4º aniversario

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21/08/2010

Lope (Cine)


Articulo extraido de: http://www.trailersyestrenos.es

Biopic del poeta y dramaturgo Lope de Vega.
Un joven soldado regresa de la guerra al Madrid en construcción del siglo XVI. Como cientos de jóvenes aún no tiene claro el camino que quiere seguir. Mientras lucha por sus inquietudes y ambiciones, dos mujeres se cruzan en su vida. Una liberal, empresaria de éxito; la otra noble, soñadora. Junto al amor se le presenta la aventura y mientras aprende lo que de verdad significa amar, es perseguido por la justicia, encarcelado, amenazado por sicarios y bandidos hasta esconderse en el puerto de Lisboa, donde se está preparando el mayor ejército naval que haya contemplado el mar. Un relato de amor y aventuras tremendamente actual, sobre un joven Lope de Vega que supo enamorar y contar las historias mejor que nadie.

Director: Andrucha Waddington
Reparto: Alberto Ammann, Leonor Watling, Pilar López De Ayala, Antonio De La Torre, Juan Diego, Luis Tosar, Selton Mello, Ramón Pujol, Sonia Braga, Antonio Dechent, Jordi Dauder, Miguel Angel Muñoz.

19/08/2010

LEONESA CANCILLERESCA: UNA NUEVA TIPOGRAFÍA MEDIEVAL PARA EL 1100 ANIVERSARIO DEL REINO

Articulo extraído de: http://corazonleon.blogspot.com
Me complace presentaros una nueva tipografía que he creado en honor al 1100 aniversario del reino de León. Como recordaréis los que lleváis siguiendo un tiempo este blog, no es la primera que realizo, ya que en el 2006 creé otra a la que llamé “Visigótica Leonesa”. Con la perspectiva que da el tiempo, no estoy muy satisfecho de ella, pero hay que tener en cuenta que la realicé “a golpe de ratón”, por lo que quedó con un aspecto bastante irregular.

En esta ocasión he contado con una tableta digitalizadora que me ha facilitado mucho la tarea a la hora de dotar a la tipografía de una mayor fluidez y (creo) elegancia. De todas formas, tiene bastantes defectos, porque hay que tener en cuenta que sigo siendo un aficionado al diseño tipográfico, y el resultado dista mucho de ser profesional. Sin embargo, mi intención ha sido hacer un tipo de letra lo más fiel posible al de los documentos de las cancillería regias de Fernando II y Alfonso IX, concretamente a los correspondientes a los años finales del s. XII.


Para ello he usado como modelo básico el documento nº 1065 del Archivo de la Catedral de León (imagen superior: como todas las demás, pulsad para agrandar), un privilegio que concedió Fernando II en el año 1186 a todos los clérigos de la capital. Cabe destacar que la redacción de este documento fue obra del canciller Petri Vele (Pedro Vélez), que también fue el responsable de la cancillería regia durante los primeros años del reinado de Alfonso IX. Es decir, que casi con total seguridad también fue él el encargado de redactar los decretos (“decreta”) de las famosísimas Cortes de 1188. En cualquier caso, el tipo de letra tuvo que ser el mismo. La letra visigótica se había comenzado a dejar de utilizar durante el reinado de Alfonso VI (1065-1109), y en su lugar se empleó la letra carolina, que se había extendido por gran parte de Europa. A finales del siglo XII esta tipografía ya estaba evolucionado a la famosa letra gótica, lo que es muy visible en los documentos emanados de la cancillería real leonesa. Esta letra tardo-carolina no tiene un nombre específico, aunque algunos hablan de “minúscula diplomática”: considero que éste no es un nombre muy afortunado, ya que podría adjudicarse a cualquier letra minúscula empleada en diplomas (documentos públicos). Por ello he optado por bautizar esta tipografía como “Leonesa Cancilleresca”.

Las letras minúsculas reproducen lo más exactamente posible las contenidas en el documento nº 1065 de la Catedral, y las mayúsculas son las que aparecen en las inscripciones del signo rodado del mismo, y en otros de similares características. El signo rodado es una rota o rueda central en la que se solía disponer el símbolo del rey o del reino.

En la parte superior, un fragmento del documento 1065. Debajo, el mismo texto escrito con la tipografía Leonesa Cancilleresca

En la línea superior, mayúsculas del signo rodado del doc. 1065 de la Catedral. En la inferior, el mismo texto en tipografía Leonesa Cancilleresca.

En la versión de la tipografía que he llamado simplemente “Leonesa Cancilleresca” he sido lo más fiel posible a la letra medieval, respetando aspectos como:

-Ausencia de puntos sobre las íes y las jotas.
-Casi nula separación entre caracteres.
-Excesiva altura de los astiles (=palos), como en el caso de b, l, y h.
-Desproporcionado tamaño de las mayúsculas, que casi triplica el de las minúsculas.
-Existencia de un punto sobre la “y”, que siempre aparece en los documentos.

Ahora bien, para facilitar la legibilidad también he acuñado otra versión de esta misma tipografía, a la que he llamado “Leonesa Cancilleresca Modern”, más legible y acorde con nuestro tiempo, y que tiene las siguientes diferencias con la anterior:

-Las íes y las jotas tienen puntos sobrepuestos.
-Hay una mayor separación entre caracteres.
-Los astiles han sido recortados.
-Las mayúsculas se han reducido hasta tener un módulo (tamaño) que sólo dobla al de las minúsculas.
-Eliminación del punto sobre la “y”.
Comparación de módulos entre la tipografía Leonesa Cancilleresca (arriba) y su hermana Leonesa Cancilleresca Modern (abajo).


Ambas versiones están disponibles de forma libre y gratuita en mi página "Los Telares de R.Chao", aunque al final de esta entrada os facilito los enlaces para su descarga directa. La gente puede elegir cuál descargarse y cuál emplear de las dos, dependiendo de si prefieren ser más o menos fieles al tipo de letra medieval original. No creo que sea muy conveniente utilizarla en documentos largos, ya que en esos casos al igual que las demás letras “góticas” puede causar fatiga al lector.

Soy consciente de que existen varios defectos. Uno de ellos es el tamaño de los números y el de algunos signos como los paréntesis, que encajan mal con el tamaño de las mayúsculas. El problema se puede solventar aumentando el tamaño de la fuente en esos casos concretos hasta igualar el tamaño de las mayúsculas.

Como ya he dicho, he intentado ser lo más fiel a la letra medieval, pero, a pesar de todo, he tenido que tomarme algunas licencias: he sacrificado las eses altas, muy parecidas a las efes, y en su lugar sólo he usado las eses finales, más similares a las actuales. También he tenido que crear la jota, pues es una letra que no existe en latín: para ello me basé en las íes largas que aparecen de cuando en cuando en los documentos medievales.

Esta fuente se puede instalar en sistemas Windows, Macintosh y Linux.Su uso es prácticamente libre, ya que la licencia es Creative Commons By, es decir, que sólo pido que, cuando sea posible, se cite la autoría si se va a emplear en algún tipo de trabajo. De todas formas, no descarto cambiar la licencia a GNU. Se puede decir que es una aportación personal al 1100 aniversario del reino de León. La elaboración de esta tipografía me ha llevado casi cuatro meses(comencé en abril), utilizando para ello mis ratos libres. Y es que ha habido que crear cada carácter uno a uno, incluyendo el alfabeto de minúsculas, el de mayúsculas, y los principales signos ortográficos, de puntuación, matemáticos, etc. Y después he tenido que colocar cada carácter en su correspondiente casillero para que se correspondiera con su equivalente en el teclado.

Por supuesto, he contado con la aprobación del Archivo de la Catedral para usar el documento 1065 con este fin, por lo que desde aquí me gustaría agradecer su inestimable colaboración.

Espero que os guste esta tipografía en cualquiera de sus dos versiones. Me divierte pensar la cara que habrían puesto el notario Bernardo y el canciller Pedro Vélez si les hubieran dicho que más de ochocientos años después su letra podría ser usada por cualquier persona.

Descárgate la letra Leonesa Cancilleresca en este enlace.
Descárgate la letra Leonesa Cancilleresca Modern en este enlace.

Instrucciones sobre cómo instalar fuentes en Windows 7 en este enlace.
Instrucciones sobre cómo instalar fuentes en Windows Vista en este enlace.
Instrucciones sobre cómo instalar fuentes en Windows XP en este enlace y en este otro.
Instrucciones sobre cómo instalar fuentes en MacOS en este enlace y en este otro.
Instrucciones sobre cómo instalar fuentes en Ubuntu 10.04 en este enlace.Además, en Ubuntu 10.04 al abrir una fuente aparece un botón "Instalar fuente" o algo así. Se pulsa sobre él, y listo.

11/08/2010

La Giralda perdida de New York


En 1890 los arquitectos Charles McKim, William Rutherford Mead y Stanford White construían una replica simplificada de la Giralda de Sevilla, eso si, mas alta que la original.
En 1925 fue demolida al ejercer una compañía de seguros una hipoteca impagada. Este derribo generó una oleada de protestas y sensibilizó a la opinión pública norteamericana sobre la necesidad de conservar edificios singulares aunque su antigüedad no fuese notable.
Curiosamente podemos encontrar en EEUU mas construcciones parecidas a la Giralda de Sevilla

09/08/2010

El Saqueo Francés en España

Articulo extraido de: http://historiasconhistorias.es

El paso de las tropas napoleónicas por la península supuso un duro trauma para estas tierras. Se calcula que murieron por causa directa de la guerra unas 375.000 personas y que supuso un descenso demográfico de unos 885.000 habitantes (la población por aquel entonces rondaba los 10 millones).

Además, el panorama que dejó la guerra no pintaba nada bien para los que se quedaron. La industria, las infraestructuras y la agricultura quedaron totalmente destrozadas y el Estado sumido en la bancarrota. Encima, a todo esto, hubo que sumar el saqueo sistemático que las tropas francesas efectuaron sobre todos los estamentos de la sociedad de entonces.

Eso de la “Liberté, egalité, fraternité”, que tanto enarbolaban los franchutes, debió de quedar atascado en los Pirineos. Bueno, todo menos tal vez lo de la “egalite” pues en la rapiña existió igualdad para todo el mundo. No hubo campesino, fraile o noble que no sufriera en sus carnes la feroz rapiña de las tropas de Napoléon. Las granjas fueron esquilmadas, las casas saqueadas, las iglesias y conventos arrasados y la población sometida a todo tipo de vejaciones.

Precisamente las iglesias y conventos eran uno de sus objetivos preferidos pues sabían que hasta en la más mísera iglesia del más perdido villorrio siempre habría un cáliz dorado, un retablo o una cruz de valor.

Además con el agravante de que lo que no podían robar lo destrozaban. Por poner un ejemplo entre otros muchos casos, la profanación hecha a la tumba de El Cid y Doña Jimena en Burgos, cuyos huesos fueron esparcidos por las calles. Aunque trataron de arreglar el desaguisado para congraciarse con la población fue imposible saber que huesos eran de uno o de otro por lo que en la actualidad los restos de El Cid y Doña Jimena reposan mezclados en la catedral de Burgos.

Sepulcro de El Cid y Doña Jimena que fue profanado por los franceses

También, el destrozo de iglesias y conventos trajo consigo la destrucción de una enorme cantidad de archivos y documentos que se guardaban en estos lugares(Nacimientos, defunciones, bodas, documentos históricos, manuscritos) de valor social e histórico incalculable y totalmente irrecuperables.

Como digo, del expolio no se salvó ni la nobleza y estoy hablando de la más alta nobleza, la Casa Real. Lo primero que hizo José Bonaparte (rey impuesto por la fuerza) al llegar a Madrid fue empaquetar las Joyas de la Corona Española y mandarlas para Francia.


El rufián Bonaparte retratado con las joyas de la corona española que luego se llevaría.

Por este motivo, la actual Casa Real de España no tiene corona ni Joyas de la Corona oficiales, como la casa real inglesa por ejemplo. La mayoría de las joyas que lucen son adquisiciones particulares que no pertenecen al Patrimonio Nacional.

La Perla Peregrina. Una perla perfecta de 111 gr. fue una de las piezas que se llevó José Bonaparte.

Las vueltas que da la vida, actualmente es propiedad de la actriz Elisabeth taylor. Un regalo de amor del actor Richard Burton.


Pero una de las cosas que más sufrió con este saqueo fue nuestro patrimonio artístico La mayoría de los altos mandos franceses eran grandes enamorados de la pintura y no desaprovecharon la oportunidad que les ofrecía su puesto para arramblar con cualquier obra de valor que hubiera en la península y puedo asegurarles que había una gran cantidad. Se calcula que más de un millar de obras de grandes artistas salieron del país. Obras de Murillo, Velazquez, Rubens…


La cocina de los ángeles de Murillo, una de las cientos de obras perdidas. . Actualmente se encuentra en el Louvre de París.

Aunque en esta labor he de decir que contaron con una inestimable ayuda, la de la desidia española. Se regalaron gran cantidad de cuadros como si fueran cromos a cambio de diversos favores o reconocimientos. Además al acabar el conflicto, en el Congreso de Viena, donde se pudieron reclamar a Francia los objetos saqueados en los países invadidos, la tradicional dejadez e incultura española lució con todo su esplendor. Basta leer este pequeño fragmento para hacerse una idea del papelón que hicimos.

El embajador Pedro Gómez Labrador fue el designado por el gobierno de Madrid, quien, en 1814, recibió instrucciones para reclamar toda la documentación y objetos artísticos sacados de España por el gobierno intruso, haciendo ésta de forma vergonzosa, olvidando muchos despojos, accediendo a recibir el valor de los cuadros y no éstos, en tono blandengue y desinteresado

(MARQUES DE VILLAURRETA: “España en el Congreso de Viena, según la correspondencia oficial de don Pedro Gómez Labrador”)

Pero quizás el caso más flagrante de este desinterés ocurrió cuando Jose Bonaparte trataba de huir de España con más de 500 carros cargados con su botín de guerra. A la altura de Vitoria fue interceptado por las tropas de Wellington y aunque el Bonaparte consiguió huir, una pequeña parte del botín, principalmente obras de arte, fue recuperado por los ingleses.

Wellington decidió enviar lo recuperado a Inglaterra y más tarde ordenó a su embajador en España que comunicara al rey Fernando VII lo que había encontrado.

Esto fue el 16 de Marzo de 1814. En Septiembre de 1816 (¡más de dos años después!) y ante la falta de respuesta, Wellington vuelve a ordenar a su embajador que nos recuerde lo que tenemos allí a nuestra disposición. La respuesta del embajador a Wellington fue la siguiente:

«Adjunto os transmito la respuesta oficial que he recibido de la Corte, y de la cual deduzco que Su Majestad, conmovido por vuestra delicadeza, no desea privaros de lo que ha llegado a vuestra posesión por cauces tan justos como honorables»

Desde entonces la colección de Wellington creció de golpe en 175 cuadros de un enorme valor artístico y económico.

La Venus del espejo de Velazquez. Una de las obras regaladas a Wellington y actualmente en la National Gallery de Londres.

(NOTA: Por si alguno está pensando en que qué majos y enrollaos los ingleses, les diré que las tropas británicas, “aliadas” nuestras, también se dedicaron al pillaje entre la población sin ningún miramiento y concretamente Wellington, en una ocasión, ordenó bombardear una fábrica textil de Bejar que era competencia directa de la que él poseía en Gran Bretaña. Un angelito, vamos).

Así que como puede verse, recibimos por todos lados…

Pero al menos nos queda el consuelo de que la guerra en España acabó siendo la perdición de Napoleón. Y no es que yo lo diga, que es el propio Bonaparte quien lo dice:

Esta maldita Guerra de España fue la causa primera de todas las desgracias de Francia. Todas las circunstancias de mis desastres se relacionan con este nudo fatal: destruyó mi autoridad moral en Europa, complicó mis dificultades, abrió una escuela a los soldados ingleses… esta maldita guerra me ha perdido.

Napoleón Bonaparte.

Más en:

El expolio napoleónico (El museo imaginado)

Equipaje del rey José y colección del duque de Wellington (Enciclopedia on-line del Museo del Prado)

El expolio artístico en la Guerra de la Independencia. (Artículo de Extremadura al día)

Guerra de la Independencia española (Wiki)

Los desastres de la guerra de Goya. (Wiki Commons)

05/08/2010

Hispania, el videojuego (Juegos)


e Great (www.begreat.es), empresa líder en el sector de Internet con más de 15 años de experiencia y en continua expansión, amplía ahora la oferta de su División de Juegos con el desarrollo de Hispania El Juego, basado en el concepto F2P (Free To Play), que pone la aplicación al alcance de todos con solo registrarse desde cualquier navegador convencional.
Hispaniaeljuego.com es un videojuego de estrategia online, multijugador y web donde el usuario puede participar en las aventuras de la serie Hispania: un mundo en el que el poder de unos pocos rige la vida de muchos, un grupo de rebeldes hispanos, liderados por Viriato, que lucharán contra Roma para defender su territorio, Hispania.
Una historia de lucha, de venganza, de aventuras, de acción, pero también una historia de amor que narra el extraordinario viaje de un pastor que decide convertirse en guerrero para destruir a quienes arruinaron su vida.
Es la historia de un grupo de hombres jóvenes valientes, decididos a arriesgar todo por su pueblo. Juntos forman un pequeño pero resistente grupo de rebeldes dispuestos a arriesgar su vida por cumplir su objetiv liberar a Hispania del asedio romano.
Para poder disfrutar del juego sólo hay que registrarse de forma gratuita en hispaniaeljuego.com o a través de la web oficial antena3.com. En este espacio virtual el usuario podrá convertirse en un personaje más, hispano o romano, y empezar a construir su propia civilización. Además, contará con el asesoramiento de los consejeros de Hispania que le guiarán en su camino.

03/08/2010

Cómo los EE. UU. y Marruecos se apoderaron del Sáhara Español

Articulo extraído de: http://www.sanborondon.info
Jacob Mundy

Por su interés y actualidad adjuntamos el extraordinario artículo publicado en enero de 2006 por Le Monde diplomatique (edición anglófona), traducido ahora por primera vez al castellano por Luis Portillo Pasqual del Riquelme. El autor, pionero, lo elaboró gracias a su trabajo de investigación sobre documentos secretos desclasificados del Gobierno estadounidense.

Treinta años de conflicto

En noviembre pasado [2006] se cumplieron 30 años de la crisis del Sáhara, desencadena cuando Marruecos presionó con éxito a Madrid, en el otoño de 1975, para expulsarlo de su colonia en el desierto. A pesar de los desmentidos de Estados Unidos, documentos secretos desclasificados revelan que el éxito del rey Hassan II fue posible gracias a la intervención de EE.UU.

En octubre de 1975 el Tribunal Internacional de Justicia [TIJ] declaró -en un dictamen solicitado por Marruecos- que "los materiales y la información que le han sido presentados no establecen ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sáhara Occidental y el Reino de Marruecos o la Entidad Mauritana." Horas más tarde, el rey Hassan II afirmó lo contrario. La Haya, dijo a sus súbditos, había apoyado su irredentismo: 350.000 civiles marroquíes marcharían sobre el Sáhara Español como muyahidines para "recuperarlo" para la madre patria.

A ello siguió una frenética actividad diplomática. En España, el Gabinete estaba totalmente desorientado en el preciso momento en que Franco se derrumbaba en un coma mortal. Se produjo entonces una lucha en el seno del poder entre quienes simpatizaban con la independencia (los administradores coloniales y algunos funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores) y aquellos otros a quienes preocupaban las relaciones con Marruecos (los ultraconservadores del Movimiento Nacional). Así, mientras unos presionaban a las Naciones Unidas para detener la Marcha Verde de Hassan II, los otros iniciaron un diálogo bilateral en sentido contrario para conseguir un acuerdo con Rabat que permitiera a ambas partes salvar la cara. Pero todo el entorno del Gabinete español, huérfano de liderazgo, temía sobre todo que estallara una sucia guerra colonial con Marruecos.

Tras el anuncio de la marcha por Hassan II, el Consejo de Seguridad ordenó al Secretario General, Kurt Waldheim, consultar con las partes. El mayor obstáculo era el derecho de los saharauis a la autodeterminación. Desde mediados de la década de 1960 las Naciones Unidas habían pedido la descolonización del Sáhara Occidental mediante una votación popular, y posteriormente subrayaron el derecho del territorio a la independencia. En 1974, España prometió que no tardaría en realizar un plebiscito, lo cual provocó el que Hassan II apelara a La Haya. En el momento de la crisis, la mayor parte de los miembros del Gobierno español se resistían a abandonar el Sáhara sin que previamente se hubiera organizado un referéndum o traspasado la responsabilidad a la ONU. Marruecos, por su parte, sabía que las posibilidades de ganar ese referéndum eran casi nulas. La mayoría de los observadores, incluidas las Naciones Unidas y la CIA, ya habían confirmado que el territorio estaba claramente a favor de la independencia. Por eso, la estrategia de Hassan II fue intervenir antes de que tal votación pudiera tener lugar.

El 6 de noviembre, la marcha arrancó sin problema alguno, aunque ese mismo día una resolución del Consejo de Seguridad "deplora" la misma. Como señalaba recientemente la revista marroquí Tel Quel, sólo un pequeño número de los muyahidines de Hassan II penetró en el territorio -y luego regresó rápidamente, amenazando apenas la "línea de disuasión" española, situada a 10 kilómetros de la frontera. Sin embargo, lo que la mayor parte del mundo desconoce es que, ya el 31 de octubre, las fuerzas armadas marroquíes habían entrado al asalto por el extremo noreste del territorio, con el objetivo de impedir cualquier posible intervención argelina contra la invasión. Allí, las tropas de Hassan II se enfrentaron a la resistencia esporádica del Polisario, un movimiento de liberación creado dos años antes.

Hassan II ganó la partida del guión previamente escrito con Madrid. El 9 de noviembre ordenó la retirada del los manifestantes alegando que las cosas habían salido mejor de lo esperado. De hecho, el 14 de noviembre, los representantes de Marruecos, Mauritania y España anunciaron que habían llegado a un acuerdo por el que se establecería una Administración tripartita hasta la salida oficial de España a principios de 1976. La autodeterminación, según ellos, se llevaría a cabo a través de una simple consulta con la Yemaa, el órgano de representación colonial constituido por los jefes de tribu saharauis. Pero antes de que eso llegara a suceder, la Yemaa se autodisolvió, declarando al Polisario el verdadero representante del pueblo del Sáhara Occidental. Casi la mitad de la población autóctona se unió a la bandera del Polisario en el exilio en Argelia, donde permanece hasta hoy en cuatro campamentos de refugiados cerca de Tinduf. La autodeterminación, negada en 1975, sigue todavía pendiente, a pesar de que Naciones Unidas declaró en 1991 que podría organizar el referéndum en sólo unos meses.

Guerra y Paz

Tanto el rey Hassan II como el presidente de Mauritania, Ould Daddah, habían subestimado en gran medida la capacidad del Polisario de librar una guerra de guerrillas, así como también la cólera del presidente argelino, Houari Boumedienne. Lo que más habían molestado a Boumedienne eran, fundamentalmente, dos características del abandono del Sáhara por España: el mapa del norte de África había sido rediseñado sin el consentimiento de Argelia y las potencias occidentales habían maniobrado durante la crisis para marginar los intereses de Argelia. Boumedienne, paladín de los movimientos de liberación nacional, no podía dejar pasar sin más esta afrenta. El régimen de Ould Daddah pronto sucumbió ante la guerrilla saharaui, y Marruecos había sido casi totalmente expulsado del Sáhara cuatro años después de haberlo recibido de España.

La ayuda de Arabia Saudita, Francia y EE.UU. invirtió esta tendencia a favor del rey Hassan II, permitiendo al monarca recuperar gran parte del territorio. Marruecos ha recibido más ayuda económica y militar de los EE.UU. que cualquier otro país africano, excluyendo a Egipto,. En 1988, cuando las Naciones Unidas se implicaron de nuevo en el conflicto, Marruecos estaba en una posición mucho mejor para aceptar o rechazar una negociación. Aunque en 1991 se proclamó el alto el fuego, el control del territorio por el Ejército marroquí hoy es prácticamente el mismo, si es que no mucho mayor.

Marruecos no sólo obtiene ilegalmente miles de millones de dólares cada año de la actividad pesquera en las ricas aguas de la costa saharaui, sino que además los principales generales de las Fuerzas Armadas marroquíes detentan ahora el control de esas industrias clave. La confluencia de intereses económicos y militares en el Sáhara es una de las principales razones de la actitud de rechazo de Marruecos a un referéndum. Aunque las Naciones Unidas adeudan al Sáhara Occidental un referéndum, ningún miembro del Consejo de Seguridad está dispuesto a obligar a Marruecos a que permita la celebración de ese plebiscito. Francia y EE.UU. se sienten más cómodos con un referéndum que ratificara un acuerdo de autonomía favorable a Marruecos.

Objeto de especulación

Se ha especulado mucho sobre el papel del Gobierno de los EE.UU. en la crisis de octubre-noviembre de 1975, pero se conocen muy pocos hechos. Con la escasa evidencia disponible, frecuentemente indirecta, diversos observadores han acusado a los EE.UU. de una toda una serie de reacciones que van desde la pasividad hasta la complicidad.

Las acusaciones de complicidad no estaban totalmente infundadas. Tres años después de la crisis, el Parlamento español llevó a cabo una investigación sobre el asunto. Allí, varios funcionarios alegaron que Francia y EE.UU. habían presionado a Madrid para satisfacer las demandas de Hassan II. Y el entonces director adjunto de la CIA, teniente general Vernon Walters, dejó entender que él había intervenido en nombre de los EE.UU. durante la crisis, afirmación ésta reiterada más tarde por otras fuentes en el New York Times en 1981. Dada la estrecha relación de Walters con Hassan II, que databa del desembarco aliado en Casablanca, el periodista Bob Woodward le describió una vez como el agente personal del monarca en el seno de la CIA.

Además de ello, contamos con las memorias de Daniel Patrick Moynihan, representante de EE.UU. ante la ONU durante la crisis de 1975. En un pasaje frecuentemente citado, Moynihan comparaba los antecedentes similares de Timor Oriental y el Sáhara Occidental: "China apoyó al Fretilin en Timor, y perdió. En el caso del Sáhara Español, Rusia respaldaba totalmente a Argelia, y a su frente, conocido como Frente Polisario, y perdió. En ambos casos, Estados Unidos deseaba que las cosas resultasen tal como sucedieron, y trabajó para conseguirlo. El Departamento de Estado deseaba que Naciones Unidas demostrara su absoluta ineficacia en cualesquiera medidas que adoptase. Esta tarea me fue encomendada a mí, y la llevé a cabo con no poco éxito."

El embajador de EE.UU. en Argelia durante la crisis, Richard Parker, escribió más tarde que es posible que Hassan creyera haber recibido "luz verde" de los EE.UU. para invadir el Sáhara Español, durante una reunión con Henry Kissinger en el verano de 1975, aunque puede que ésta no hubiera sido la intención del Secretario de Estado. Citando la "falta de apoyo de EE.UU. a las resoluciones de la ONU contra la Marcha Verde" como una especie de "prueba indirecta" que "da credibilidad a la afirmación" de que Washington apoyó a Hassan, Parker seguía pensando que los “documentos oficiales jamás revelarán toda la verdad." Y, no obstante, concluía: "Cualquier cosa era posible en aquella época."

La respuesta de EE.UU. a la crisis

Sin embargo, la primera señal que el Gobierno de EE.UU. recibió de que la situación en el Sáhara se estaba agravando no fue el anuncio [de la marcha verde] hecho el 16 de octubre por el rey Hassan II. Por el contrario, ya dos semanas antes, el director de la CIA, William E. Colby, había remitido un memorándum a Kissinger que afirmaba sin rodeos: "El Rey Hassan ha decidido invadir el Sáhara Español dentro de las próximas tres semanas". Y añadía que Hassan II temía que el dictamen de La Haya pudiera no ser favorable a la reivindicación de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, por lo que se estaba preparando una invasión militar. El monarca confiaba también en que los militares españoles no darían la batalla. Además, como el propio memorándum sugería, "Es posible que Hassan haya llegado a la conclusión de que una intervención armada provocaría una mediación internacional favorable". Y se explicaba cómo Hassan II podría haber llegado a esa peligrosa conclusión. Un posterior análisis de la CIA añadía: " Al parecer, el rey Hassan, se siente alentado por sus mandos militares."

Kissinger envió inmediatamente una carta a Hassan II pidiéndole moderación, pero no recibió respuesta hasta el 14 de octubre. En ella, Hassan aseguraba al Gobierno de EE.UU. que no atacaría a España, aunque no haría la misma promesa para cualquiera que se opusiera a sus ambiciones.


A la mañana siguiente de la publicación del dictamen del Tribunal Internacional de Justicia y el anuncio de la Marcha Verde, Kissinger informó, en el Despacho Oval, al presidente Ford y al Asesor de Seguridad Nacional, teniente general Brent Scowcroft:

Kissinger: Marruecos amenaza con emprender una marcha masiva sobre el Sáhara Español. El Tribunal Internacional de Justicia emitió un dictamen que dice que la soberanía se ha decidido entre Marruecos y Mauritania. Eso es básicamente lo que Hassan quería.

El Presidente: ¿Qué es probable que suceda?

Kissinger: España se inclina por la independencia. Eso es lo que Argelia desearía. Voy a hablar con el embajador de Marruecos hoy mismo.

Como se señaló anteriormente, el Tribunal había dicho todo lo contrario. Tal vez, la única otra persona en el mundo que compartía la lectura absolutamente partidista de Kissinger respecto del dictamen del TIJ era Hassan II.

Tras el anuncio de la Marcha Verde por Hassan II, España pidió al Consejo de Seguridad que frenara al rey. La respuesta, considerada floja por el Gobierno español, obligó a Madrid a mantener un diálogo bilateral con Marruecos. El Subsecretario de Estado, Alfred Atherton, que se había entrevistado con Hassan con motivo de un viaje programado anteriormente para discutir el conflicto árabe-israelí, informó el 22 de octubre que Marruecos y España habían llegado a un acuerdo para permitir la marcha al tiempo que salvaban mutuamente la cara. Después, utilizarían la ONU para legitimar la ocupación marroquí mediante un plebiscito controlado, permitiendo así que España se retirase con elegancia.

En busca de una fórmula

Incluso Kurt Waldheim estaba al corriente. Hablando con Moynihan, el 29 de octubre, Waldheim dijo que él había propuesto una solución basada en el precedente de "Irian Occidental." (En 1961 Indonesia invadió Nueva Guinea Occidental, ahora Irian Jaya Occidental, antes de que esa colonia holandesa pudiera alcanzar la independencia. El territorio fue colocado brevemente bajo administración de la ONU en 1962, y pasó a Indonesia en 1963. Un controvertido referéndum de autodeterminación formalizó la soberanía de Indonesia en 1969.)

Marruecos abandonaría la marcha si España accedía a retirarse a principios de 1976, y después una administración provisional de la ONU organizaría un referéndum. Waldheim admitió que sería difícil encontrar "alguna fórmula para consultar a la población" que agradase a Hassan II pero, como señalaba en ese momento un informe de la CIA, "el Secretario General había pensado antes que Marruecos aceptaría su propuesta siempre que la administración fiduciaria de las Naciones Unidas fuera "manipulada" de modo que el territorio fuera entregado pronto a Rabat y Nouakchott."

En la mañana del 3 de noviembre, Ford, Scowcroft y Kissinger se reunieron en el Despacho Oval, donde, entre otras cuestiones, se discutió sobre la inminente Marcha Verde. En esta reunión, Ford ultimó las líneas generales de la política de EE.UU. respecto a la crisis que se cernía, basada en una propuesta de Kissinger:

Kissinger: ... Respecto al Sáhara español, la presión de Argelia ha hecho recular a los españoles. Argelia quiere un puerto, y allí hay ricos yacimientos de fosfatos. Los argelinos nos han amenazado con su posición sobre Oriente Medio. Ayer enviamos mensajes a los marroquíes. Creo que deberíamos librarnos de esta. Es otro problema del tipo Grecia-Turquía, en el que salimos perdiendo en cualquier caso. Podríamos decirle a Hassan que nos opondríamos totalmente a él; eso podría detenerla [la Marcha], pero nos convertiría en el chivo expiatorio. O podríamos forzar a Waldheim hacia adelante.

Presidente: Creo que la ONU debería ocuparse más de estos problemas. Carajo, no deberíamos tener que hacerlo todo y aguantar los tortazos.

Kissinger: La ONU podría hacerlo como en Irian Occidental, donde emborronaron eso de "consultar los deseos de la gente", y salir de esta.

Presidente: Utilizaremos la vía de la ONU.

A la mañana siguiente de que Ford, según parece, hubiera establecido la política de EE.UU., Kissinger presentó un escrito muy breve sobre la crisis del Sáhara a esas mismas personas:

El Sáhara es un desastre. El Ejército español se muestra reacio a aparecer como que se le expulsa de allí. Juan Carlos dijo que Marruecos podría tener el Sáhara si se desconvocara la marcha, pero no pudieron pararla.

El 5 de noviembre, víspera de la marcha, Kissinger y su equipo hablaron sobre la crisis en una reunión celebrada a primera hora de la mañana. Atherton empezó resumiendo las últimas gestiones diplomáticas y, cuando comenzaba a referirse a una propuesta española, fue cortado antes de revelar el contenido de la “sugerencia razonable". Kissinger le interrumpió para decir: "Simplemente, remítelo [el Sáhara] a la ONU con la garantía de que vuelva a Marruecos." A continuación, el Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Europeos, Arthur Hartman, propuso "escoltar" a algunos manifestantes a través de la frontera, sólo para que saltara Atherton y diera estas instrucciones: «Dejad que los manifestantes se adentren diez kilómetros, y dejad que un pequeño grupo vaya hasta el final [El Aaiún], y, hecho esto, dad la vuelta y regresad. Esto es lo que se ha transmitido a Hassan."

Advirtiendo que "llega el momento decisivo," Atherton prosiguió para insinuar que este arreglo pudiera no satisfacer a todos los marroquíes. "El problema de Hassan", explicó Atherton, "es que si da la impresión de ceder demasiado, tendrá problemas en su país, por supuesto." Y entonces Kissinger le preguntó: "Pero él va a obtener el territorio, ¿no?" A lo que Atherton respondió,

Bueno, él lo quiere garantizado al cien por cien. Creo que está consiguiendo menos que eso, pero probablemente está consiguiendo lo máximo que puede esperar por ahora, vista la posición que los españoles han adoptado. Es posible que...

Secretario Kissinger: Está obteniendo lo máximo que puede esperar...

Atherton: En forma de una promesa de que al final tendrá lo que quiere, después de pasar por el procedimiento de la ONU. No es una garantía al cien por cien. Pero no veo qué más puede esperar o que vaya a tener apoyo alguno de nadie más.


Todo estaba previsto de antemano

Después, Hartman hizo referencia a un telegrama en el que el Gobierno español era "muy explícito" sobre "lo que haría para influir en" un referéndum (es decir, a favor de Marruecos).

El hecho de que la marcha avanzara sin obstáculo alguno, y de que España jamás sacara a relucir la cuestión de la invasión militar marroquí por el noreste del territorio, apuntan a que el asunto había sido perfectamente tramado de antemano. Para Washington, sin embargo, había algunas dudas sobre si las cosas resultarían o no a favor de Hassan.

El día después de que Hassan anunciara la retirada de sus manifestantes del Sáhara Español, Kissinger, Scowcroft y Ford se reunieron en el Despacho Oval en la mañana del 10 de noviembre. Según las notas de la reunión, Kissinger les dijo:

Hassan se ha retirado del Sáhara. Pero si no lo obtiene, está acabado. Ahora debemos trabajar para asegurar que lo consiga. Actuaremos en el seno de la ONU [para] asegurar un sufragio favorable.

Las notas de esa reunión no registran ninguna respuesta de Ford o de Scowcroft. Pero teniendo en cuenta las memorias de Moynihan, sabemos lo que pasó después.

En una reunión similar celebrada el día siguiente, 11 de noviembre, se dijo esto:

Presidente: ¿Cómo va el Sáhara Español?

Kissinger: Se ha calmado, pero me temo que Hassan pueda ser derrocado si no consigue un éxito. Contamos con una votación amañada en las Naciones Unidas, pero si esto no sucede...


Por desgracia para Kissinger, la ONU fue incapaz de organizar un referéndum "amañado" durante la administración tripartita provisional, durante la cual la mitad de la población autóctona huyó hacia el desierto antes de la retirada de España en febrero de 1976. Una vez denegada la vía de las urnas, el Polisario intentaría ahora lograr la autodeterminación mediante las armas.

En 1991 la comunidad internacional volvió a prometer al Sáhara Occidental una oportunidad para la autodeterminación. Pero esta vez Hassan II trató de falsear los resultados electorales inundando las listas electorales de [colonos] no saharauis. EE.UU, en lugar de obligar al sucesor, el rey Mohamed VI, a aceptar que esta intentona había fracasado, apoyó la propuesta de James Baker de 2003, de permitir también a los colonos marroquíes participar en la votación. Sin embargo, poco proclive a confiar incluso en sus propios súbditos, Marruecos rechazó esta propuesta. Denegado una vez más su derecho a existir, el Sáhara Occidental ocupado registró las mayores manifestaciones hasta ahora conocidas a favor de la independencia, seguidas de una violenta represión. Los recientes informes del secretario general [de la ONU] dan cuenta del aumento de las violaciones del alto el fuego por ambas partes.

Un mes después de la crisis, Kissinger se reunió con el ministro de Exteriores argelino -ahora presidente- Abdelaziz Bouteflika. Le explicó a Bouteflika -a quien llamó "enfant terrible"- la paradoja de la política exterior de EE.UU. "Impedir la Marcha Verde", le explicó Kissinger, "hubiera significado perjudicar nuestras relaciones con Marruecos; un embargo de hecho." Bouteflika replicó: "Usted podría haberlo hecho. Usted pudo suspender la ayuda económica y la ayuda militar." Y Kissinger le contestó:" Pero eso hubiera significado arruinar nuestras relaciones con Marruecos por completo”. Bouteflika persistió, e insistió en que el Gobierno de EE.UU. había favorecido a una de las partes. "No creo que hayamos favorecido a una parte", dijo Kissinger. "Hemos tratado de mantenernos al margen del conflicto." Pero añadió, "Para alinearnos con [su] posición, hubiéramos tenido que cambiar completamente de punto de vista."

En 1976 el reputado especialista en derecho internacional, Thomas Franck, calificó correctamente la política de EE.UU. durante la crisis como "un acto de conveniencia política basado en las alianzas políticas Este/Oeste". Lo mismo podría decirse de la política “neutral” de EE.UU. respecto al conflicto del Sáhara Occidental en la actualidad, así como también de otros conflictos que implican la negación de la autodeterminación nacional. La única diferencia entre 1975 y 2005 reside en el contexto de justificación geopolítica: hemos pasado de la guerra fría a la guerra contra el terrorismo, en la que se pretende que creamos que nuestra proclamada neutralidad es un lujo que todavía no nos podemos permitir. Pero la persistencia del conflicto del Sáhara Occidental demuestra las deficiencias de la política estadounidense de “neutralidad” en el Sáhara. Durante los últimos 30 años, Washington ha tenido tiempo más que suficiente para darse cuenta de esto.

** Jacob Mundy es co-auteur, con Stephen Zunes, de "Western Sahara: War, Nationalism and Conflict Irresolution" (Syracuse University Press, Spring 2010).

* Texto traducido por Luis Portillo del artículo original en inglés "How the US and Morocco seized the Spanish Sahara", publicado en la edición anglófona de Le Monde diplomatique en enero de 2006. Se puede consultar la versión original en o suscribirse a Le Monde diplomatique (en versión impresa o en versión Internet).

Inglés: http://mondediplo.com/2006/01/12asahara

Francés: http://www.arso.org/mundy2006.htm#note

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